lunes, 25 de agosto de 2014

TRIO INESPERADO






intercambio de parejas
Una vecina y su amiga, lo más normal del mundo, casi siempre juntas, una casada, la otra no, el motivo, es la amante de mi vecina.

Despues de muchos viviendo puerta con puerta, jamas pense que a mi vecina le fuera tanto la marcha.

Un día normal, la compra en el maletero, le ayudo a bajarla cuando se presenta su amiga, entre los tres subimos la compra a su piso, ya que al ser un segundo y sin ascensor ella hubiera tenido que hacer varios viajes.

Ya en su casa propone hacer un cafe mientras su amiga y yo bamos al salon, ella en la cocina pone la cafetera y dice que va a ponerse algo más comodo.

Su salon tiene un espejo desde el cual se ve su habitación, supongo que no se dio cuenta, pero empezo a desnudarse mientras su amiga y yo veiamos como lo hacia.
Se quito el pantalón, dejando ver su tanga negro, depues la camiseta y se puso una bata.

Cuando llego al salon, la mire y le dije que podria cambiarse otra vez, ya que me habia gustado admirar su cuerpo.

La amiga, sonriendo, le dijo que la habiamos visto cambiarse a traves del espejo.

Ella muy sonriente, le dice que tampoco es para tanto, me has visto desnuda un montón de veces y tu abras visto a tu mujer miles de veces, o sea que no es nada del otro mundo.

La cafetera termino de hacer el cafe y nos fuimos a la cocina mientras dejaba ver sus piernas a traves de la bata.

Cuando nos sentamos, sepuso enfrente de mi enseñando sus piernas, en un momento dado, le coji la bata y se la cerre, mientras le decia que me estaba poniendo a mil, ella volvio a abrirla mientras comentaba que por ella que no me cortara que me pusiera como quisiera.


Acerque mis manos a sus piernas empezando una caricia en sus muslos, ella se abrio de piernas y se dejo acariciar, pero encontre la mano de su amiga en el otro muslo.

Me levante y mi boca busco la suya, nuestras lenguas se juntaron y hay empezo la mejor tarde de sexo de mi vida.

Vi como su amiga se metia debajo de la mesa, bajaba el tanga y metia su boca buscando el coño de la vecina, cuando su lengua empezo a lamer, esta suspiro y sus manos fueron a mi pantalon, le deje hacer y cuando mi polla estaba fuera me incorpore abandonado su boca, ella bajo la cabeza y metio mi polla en su boca mientras la amiga seguia comiendole el coño.

Asi estuvimos varios minutos, asta que ella dijo que nos fueramos a la cama.


Por el camino nos ibamos desnudando, cuando llegamos a la cama, ella se tumbo mientras la amiga se sentaba en su cara, empezaron un 69 olviedandose de mi, las deje hacer, sus lenguas recorrian sus coños entre gemidos de placer, meti mis dedos en su coño y ella puso la almohada debajo de su culo, me meti entre sus piernas y mi polla se metio en su coño de un solo golpe, entre la lengua de su amiga y mi polla hicimos que se corriera a los pocos segundos.

La saque y la boca de la amiga la estaba esperando, veia como la vecina recorria el coño de su amiga con la lengua mientras metia los dedos en el coño y en el culo. No pude aguantar y empece a correrme en la boca de la amiga mientras ella se corria en la boca de la vecina.

Limpio mi polla con su boca y sus labios buscaron los de la vecina, esta dejaba caer mi semen mientras sus lenguas recorrian sus bocas.

Se encorporan y sus bocas buscan mi polla, las dos empiezan una mamada y a los pocos minutos mi polla esta erquida de nuevo, se ponen a cuatro en la cama sin dejar de besarse y me dicen que empiece a follarlas, quieren mi polla en sus coños y culos.


Meto mi polla en el coño de la amiga y mis dedos en el de la vecina, empiezo a meter y sacar durante unos minutos y cambio de coño, así aguante mas de 15 minutos, les dije que me la chuparan y sus bocas volvieron a mi polla, mis dedos esta vez se metian en sus culos, volvieron a la posicion de antes y esta vez mi polla busco sus culos, follaba uno y acariaba el otro, cuando ya no pudo más les dije que queria correrme en sus bocas, ellas se dieron la vuelta buscaron mi polla con sus bocas, la vecina cuando empeze a correrme se la trago entera, mi leche llego a su garganta, me vacie dentro, ella se la saco y su boca busco la de la amiga, volvian a compartir mi corrida como el mejor manjar.

Cuando nos relajamos, les dije que queria repetir, pero debido a la hora, quedamos para otro día.
Ahora lo hacemos casí a diario, lo más curioso en que me apetece mucho más hacerlo con mi mujer despues de hacerlo con ellas.




 







lunes, 4 de agosto de 2014

mi bogue

intercambio de parejas

Después de haber tenido nuestros hijos, Elena y yo nos planteamos un método anticonceptivo definitivo que nos permitiera seguir disfrutando del sexo.

 Tras darle algunas vueltas, Elena insistió mucho en que lo mejor sería que me hiciera una vasectomía. Ya estaba harta de las pastillas, de los dispositivos intrauterinos, de los preservativos, etc. Yo no estaba muy convencido puesto que, aunque sé que no es una cosa racional, la posibilidad de no volver a tener hijos me parecía como una especie de castración, como si se perdiera un poco de mi virilidad. Hablamos en repetidas ocasiones sobre el tema y, tras asegurarme Elena que nada cambiaría, por fin me decidí a operarme.

 El día del quirófano llegó, un viernes por la mañana. Ese mismo día estuve molesto, pero el dolor era soportable. Elena me acarició y me dijo con mucho cariño que había hecho lo correcto, que íbamos a disfrutar mucho con esta decisión que “habíamos” tomado. Y digo “habíamos” porque lo recalcó expresamente, como dando a entender que sabía perfectamente que había sido una decisión suya.


 Ese mismo viernes, Elena me cuidó mucho, se preocupó de que no me faltara de nada y estuvo pendiente de todo. Mi sorpresa llegó cuando Elena me dijo que por la noche íbamos a salir un rato a tomar algo, que ya había colocado a los niños con los abuelos. Le dije que prefería descansar un poco, que me dolía un poco la entrepierna, pero no me hizo demasiado caso. Total, que a las diez de la noche ya estábamos cenando en una pizzería y a las doce ya estábamos algo bebidos en una discoteca cercana.

 Empezó a bailar a mi lado como ella sabe, contorneando su cintura y moviendo su generoso culo. Le dije, lógicamente, que no se acercara mucho a mí, porque me podía hacer daño tras una operación tan reciente. Ella estaba un poco bebida y me contestó entre risas:

 - "Pues ya me dirás tú que hago si no puedo tocarte, con lo cachonda que estoy".

 Todavía riendo, me fui a pedir una copa más a la barra. No recuerdo si tardé mucho o poco, pero el caso es que cuando volví comprobé que Elena estaba bailando con un tío de una manera un tanto desinhibida. Me acerqué a ella y le di la bebida que me había pedido. Nada más dársela me dijo al oído:

 - "Pues a éste no le duelen los huevos cuando se los toco".

 Al principio me costó un poco entender lo que decía, pero luego pude ver a lo que se refería. Los bailes eran cada vez menos discretos y cada vez sus movimientos rozaban con mayor descaro el paquete de su compañero de baile.

 - "¿Quieres que baile así contigo?", me preguntó con picardía.

 Los dos sabíamos cuál era la respuesta, pues a mí me resultaba imposible poder bailar así con ella debido al dolor que todavía sentía por la operación. Hizo un giro de cabeza, movió su pelo y siguió bailando con su nueva pareja como si tal cosa.

 Empecé a ponerme cachondo viendo cómo mi mujer estaba tonteando con un desconocido y de qué forma estos movimientos iban siendo cada vez más descarados. Pude comprobar nuevamente que las manos de Elena tocaban repetidamente el paquete de aquel tío y, la verdad, cada vez estaba más excitado. La erección que empezaba a tener me producía dolor porque me tiraban los puntos pero, aunque intentaba controlarme, resultaba difícil. De nuevo, Elena se acercó a mí y me dijo:


 - "Carlos me está poniendo muy caliente. ¿Crees que esta noche tú, David, podrás cumplir como un macho con esta hembra?".

 - "Elena, esta mañana me han hecho la vasectomía, y me duele bastante. No puedo hacer nada de nada hoy. Ya lo sabes".

 - ¡Oh, qué lástima!... Jajaja", contestó Elena irónica, para continuar diciendo:

 – "Pues si tú no vales, alguien tendrá que hacerlo".

 - "¿Cómo que yo no valgo?", pregunté ofendido.

 - "No te enfades, David, no te enfades. Hoy no me sirves. No pasa nada, no es nada malo. Yo lo entiendo, pero tú también tienes que entenderlo. Estoy muy caliente y necesito un hombre".

 - "¡Para hombre ya estoy yo!".

 - "Vamos a ver, David, hablemos claro. Ahora ya no eres hombre, eres medio hombre, como mucho. Nunca has sido muy macho que digamos, siempre me has follado regular, pero me has podido dar descendencia. Gracias a eso hemos tenido unos hijos maravillosos. Ahora que ya no puedes darme hijos ya podemos decir que has perdido tu valor añadido. Ahora eres medio hombre".

 - "¡No me jodas, Elena!, ¡pero si fuiste tú la que quisiste que lo hiciera!".

 - "Ya, ya. Eso ya lo sé. Pero yo necesito algo más. Necesito un poco de hombría. Necesito un macho. Ahora que sabes que tú nunca serás ese macho, entenderás que busque otros machos. Estaba esperando a que te operases para poder hacerlo".

 - "Eres cruel, Elena".

 Entonces Elena pareció recobrar toda la sobriedad perdida por el alcohol, me miró bien profundo a los ojos, miró bien adentro en mi interior y me dijo con una seguridad inusitada:

 - "Mírame fijamente y dime que no te pone cachondo lo que estás viendo. Dime solamente eso y todo habrá terminado. Nos iremos a casa y nunca más volveremos a hablar de este asunto. Mírame a los ojos y dímelo".

 Mi corazón latía como un bombo en mi interior. La música pareció apagarse. Se hizo un silencio en el mundo que me pareció eterno. Finalmente, bajé la mirada.


 - "Mírame, cobarde", dijo Elena cogiéndome la cara y levantándome la barbilla.

 - "Tienes razón", susurré.

 - "¿Qué has dicho?".

 - "Que tienes razón".

 - "¿En qué tengo razón?", insistió Elena.

 - "En que me pongo cachondo viéndote con otro hombre".

 - "¿Sólo viéndome con otro hombre?", volvió a insistir.

 - "No, me pongo cachondo de verte bailando y rozándote con otro hombre. Me gusta que lo hagas".

 - "¿Sabes qué significa eso?", me preguntó.

 - "¿Qué? ¿Qué significa?".

 - Que eres un cornudo, David. Eres un cornudo en potencia. Deseas ver a tu mujer con otros hombres y eso es lo que hacen los cornudos. Si fueras la mitad de hombre de lo que tendrías que ser ya le hubieras partido la cara a este fulano. Pero no. Tú quieres verme. Quieres ver cómo hago estas cosas. Eres un cornudo, David. Un cornudo".


 No supe qué decir. Me quedé sin palabras. La situación parecía superarme. Por un lado, Elena había dado en el punto justo. Había comprendido a la perfección mis sentimientos y los estaba aprovechando en mi contra. Por otro lado, estaba aprovechando mi vasectomía para hacerme un cornudo.

 - "¿Sabes lo que voy a hacer, cornudo?", dijo con la seguridad de haber ganado una batalla y haber desmontado a su contrincante.

 - "¿Qué vas a hacer, Elena?", contesté de manera casi automática.

 - "Voy a irme a bailar con Carlos y te voy a hacer feliz. Te voy a hacer el hombre más cornudo que haya existido. Voy a hacer realidad tu fantasía. Por fin lo voy a hacer"
.

 Dicho esto, se dio la vuelta, me dejó allí con mi cubata y se fue de nuevo a los brazos de aquel tipo. Tal como llegó, le plantó un morreo en toda la boca, tocando con sus manos cada rincón de su espalda, primero, y de su culo, después. Las manos de Carlos no se quedaron quietas y también recorrieron cada centímetro de la anatomía de Elena.

 Yo estaba desmontado, mirando. Sin embargo, estaba tranquilo. Me sentía bien. Sentía que estaba disfrutando como ella me había dicho.

 Entre bailes, magreos, besos apasionados y manos inquietas fueron pasando los minutos y cada vez el espectáculo era más insoportable. Toda la pista de baile acabó mirando de qué manera Carlos metía mano a mi mujer por debajo de la falda, por debajo del vestido por debajo de todos lados y como le comía la boca, cómo le besaba el cuello con pasión, como hacía con ella lo que quería...

 Cuando parecía que no podían llegar más lejos en cuanto a excitación, Elena se acercó nuevamente a mí, pero esta vez abrazada a la cintura de Carlos y me dijo si nos podíamos ir.

 - "Claro, ya te has cansado de este juego, ¿no?", le dije con cierto aire de victoria.

 - "¿Cansado? ¡Qué va! Lo que pasa es que quiero ir con Carlos a follar como una loca, pero no tenemos coche. A ti no te importaría llevarnos ¿verdad?".

 No sé cómo no los mandé a la mierda, porque era para hacerlo, pero el caso es que en unos minutos estaba conduciendo, lleno de excitación, mi propio coche hacia un hotel de las afueras donde se hospedaba el tal Carlos. Como era de esperar, ellos iban en el asiento de atrás, metiéndose mano como desesperados y morreándose con entrecortada respiración. Yo conducía como lo que Elena me había dicho, como un cornudo que mira por el espejo retrovisor cómo su mujer abre las piernas para que otro hombre meta sus dedos en la vagina. Esa vagina que un día alumbró a mis hijos.


 Una vez en el hotel me dijeron que esperase en el coche si quería o que me fuera a casa. Lo que yo prefiriese, pero que no podía subir a la habitación. Me quedé mudo, sin contestar, mientras los veía alejarse del coche. En ese momento, pude ver cómo Elena se abrazaba a Carlos, como crecía aún más esa pasión que habían ido cultivando desde el principio de la noche. La mano de él en el culo de ella, no mostraban temor alguno y la mano de ella por dentro del pantalón de él presagiaban lo que pasaría en la habitación.

 Tras unos minutos de desconcierto en el asiento delantero del coche, en los que no sabía muy bien qué tenía que hacer, opté por volver a casa, puesto que no sabía cuánto iba a durar la fiesta, pero imaginaba que no sería una cosa rápida.
En la cama, mis pensamientos volaron, mi imaginación imaginó todo lo imaginable. No podía conciliar el sueño. No podía pensar en otra cosa que en Elena siendo follada por otro hombre. No podía alejar mis pensamientos de todo aquello que estarían haciendo en el hotel al que yo mismo les había llevado tan amablemente.

 Al alba llegó, la mañana se hizo mediodía y Elena apareció por la puerta de casa con muy mala cara. Despeinada, arrastrando los pies y desmaquillada...

 - "¿Qué te ha pasado?", le pregunté preocupado.

 Ella a duras penas consiguió contestar, pero pudo finalmente decir:

 - "Estoy cansadísima, David. No te preocupes. Voy a descansar un buen rato que no he pegado ojo en toda la noche y luego te lo cuento todo. Sólo decirte que tengas mucho cuidado, que con los cuernos que tienes puedes rayar el techo de casa. Por fin has conseguido lo que realmente querías".

 Dicho esto, me dio un beso en la mejilla. Olía a sexo, a sexo muy sucio. Olía a otro hombre. Olía a semen y a colonia. Olía a pura lujuria.


 Horas más tardes, cuando volvió a ser persona, me dio detalles de cómo le había chupado la polla a Carlos nada más entrar en la habitación, de cómo habían follado de todas las manera posibles, de cómo se la había metido sin piedad por todos sus orificios una y otra vez. Me dio detalles de lo más morbosos de cómo había disfrutado, de cada uno de sus múltiples orgasmos, de cómo Carlos se había corrido en su interior, en su cara y en donde le había parecido bien. Me dio hasta el más mínimo detalle de cómo me había hecho, por fin, un buen cornudo aprovechando mi vasectomía.

 Hoy hace casi 6 meses de todo aquello. Elena está embarazada (¡después de mi vasectomía!), pero eso es otra historia... Email.



jueves, 24 de julio de 2014

fotos enviadas por Oscar Ivonne

intercambio de parejas
Fotos de mi compañera sueca de trabajo Annia.
muchas gracias por tu aporte  envíanos mas que aquí las publicamos  cuéntanos tus  fantasías compartenos 



lunes, 12 de mayo de 2014

RELATOS EROTICOS

Hola, soy Laura, una mujer casada, de 28 años, bonita, rubia de cabello a media espalda. Muy apetecible físicamente. Soy profesora de Historia en un instituto de Enseñanza. Soy muy moderna para vestir y me gusta usar minifaldas y no llevar ropa interior, sobre todo en verano. También dicto clases particulares en mi domicilio.
Me encontraba dictándole clases a uno alumnos que debían historia para ir a facultad y noté que uno de ellos había dejado de asistir, por lo que decido llamar a su casa para averiguar lo sucedido.
Lo sucedido era que Alexis había sufrido un accidente y se había lastimado una pierna, cosa que lo iba a tener imposibilitado de caminar por varios días. Poco rato después, llama el padre de Alexis y me pregunta si puedo ir a dictarle clases particulares a su casa ya que quedaban pocos días para el examen.
Le digo que se me hace un poco difícil ya que estoy preparando varios grupos para febrero. Pero el padre insiste que aunque sea el fin de semana, y me ofrece una cantidad bastante buena de dinero para prepararlo a el solo, por lo que decido aceptar.
Fijamos a las 2 de la tarde que es cuando mi esposo se va para la playa con los amigos y no regresa hasta la noche. El sábado a las dos de la tarde llego a la casa de Alexis y me atiende el padre, un señor de unos 50 años, muy elegante, canoso y sumamente atento. Me queda mirando de arriba abajo y me comenta "yo pensé que las profesoras eran unas viejas mal vestidas, pero debo retractarme". Claro, yo iba vestida de mini falda ya que hacía mucho calor y encima únicamente un top que dejaba mi barriga de afuera, es decir mi ombligo porque por suerte no tengo nada de grasita en el abdomen.
Por supuesto de sandalias de taco alto y con un montón de libros. Como era verano y hacía mucho calor, no llevaba nada de ropa interior ni medias.
El padre me lleva hasta la habitación de Alexis que se encuentra acostado y cubierto solo con una sábana por el calor.
Acerco una silla y me siento a su lado para comenzar a repasar historia.
Antes de comenzar a estudiar, Alexis me pide si puedo cerrar un poco la cortina que está en la ventana en la cabecera de su cama porque el sol lo estaba matando ya que como debía estar cubierto con la sábana, sentía mucho calor.

Me estiro encima de su cabeza para cerrar la cortina sabiendo que de esa manera me vería perfectamente los senos, pero sabía que esa había sido su idea, por lo que le permití una distracción.
Cuando voy a sentarme veo que la vista había causado su efecto ya que la sábana se levantaba bastante y él no lo podía ocultar ya que no podía flexionar las piernas.
Lo miro, me río y él me mira y me dice "lo siento pero es que le he visto los senos cuando cerró la cortina y me he excitado un poco". No te preocupes, le dije, es algo normal, y más para un chico de tu edad que ya hace unos cuantos días que no estás con una mujer. Entonces él me confesó que nunca había estado con una verdadera mujer, que había estado con algunas prostitutas, pero no era todo lo placentero que el soñaba, porque siempre estaban apuradas.
Al sentarme le brindo intencionalmente una muy buena visión de mi depilada conchita, cosa que hace que su reacción sea instantánea y su pene se levanta elevando la sábana.
Comenzamos a repasar y yo no podía quitar la vista de aquel bulto que se levantaba majestuoso debajo de la sábana. Miraba su cuerpo desnudo y fibroso, quería verle las piernas (me encantan las piernas musculosas en los hombres), por eso le digo para descansar un rato y que de paso me muestre donde estaba lastimado. Él me dice que para eso debía quitar la sábana y que estaba totalmente desnudo. Una electricidad corre por mi cuerpo y siento que se me moja la concha. Quito la sábana y allí aparece, majestuosa, grande, erecta, una hermosa pija. Fácilmente debía medir 20 cms. Pero lo impresionante era su grosor, parecía más gruesa que mi brazo.
Quedo fascinada, impresionada mirándole la pija de boca abierta. Entonces él me dice "¿habías visto algo así de grande?", y sin esper
ar respuesta me mete una mano debajo de la falda metiendo dos dedos en mi súper mojada conchita. Ahí estaba yo, de pie, con las piernas abiertas, mirando su pija mientras el me metía y sacaba los dedos de mi conchita, luego me metía en la concha y luego en el culito, primero un dedo y luego hasta tres. Yo estaba paralizada y fuera de este mundo. Por eso no escuché la puerta cuando se abrió y no me enteré de nada hasta que unas manos comenzaron a masajear mis tetas por debajo del top.
Estaba en lo máximo del éxtasis, por eso no me molestaba nada. Fui conducida hasta montarme encima de la pija de Alexis que me entró solo hasta la mitad ya que la parte mas gruesa era precisamente esa, el medio.
Me estiro encima de su cabeza para cerrar la cortina sabiendo que de esa manera me vería perfectamente los senos, pero sabía que esa había sido su idea, por lo que le permití una distracción




Cuando voy a sentarme veo que la vista había causado su efecto ya que la sábana se levantaba bastante y él no lo podía ocultar ya que no podía flexionar las piernas.
Lo miro, me río y él me mira y me dice "lo siento pero es que le he visto los senos cuando cerró la cortina y me he excitado un poco". No te preocupes, le dije, es algo normal, y más para un chico de tu edad que ya hace unos cuantos días que no estás con una mujer. Entonces él me confesó que nunca había estado con una verdadera mujer, que había estado con algunas prostitutas, pero no era todo lo placentero que el soñaba, porque siempre estaban apuradas.
Al sentarme le brindo intencionalmente una muy buena visión de mi depilada conchita, cosa que hace que su reacción sea instantánea y su pene se levanta elevando la sábana.
Comenzamos a repasar y yo no podía quitar la vista de aquel bulto que se levantaba majestuoso debajo de la sábana. Miraba su cuerpo desnudo y fibroso, quería verle las piernas (me encantan las piernas musculosas en los hombres), por eso le digo para descansar un rato y que de paso me muestre donde estaba lastimado. Él me dice que para eso debía quitar la sábana y que estaba totalmente desnudo. Una electricidad corre por mi cuerpo y siento que se me moja la concha. Quito la sábana y allí aparece, majestuosa, grande, erecta, una hermosa pija. Fácilmente debía medir 20 cms. Pero lo impresionante era su grosor, parecía más gruesa que mi brazo.
Quedo fascinada, impresionada mirándole la pija de boca abierta. Entonces él me dice "¿habías visto algo así de grande?", y sin esper
ar respuesta me mete una mano debajo de la falda metiendo dos dedos en mi súper mojada conchita. Ahí estaba yo, de pie, con las piernas abiertas, mirando su pija mientras el me metía y sacaba los dedos de mi conchita, luego me metía en la concha y luego en el culito, primero un dedo y luego hasta tres. Yo estaba paralizada y fuera de este mundo. Por eso no escuché la puerta cuando se abrió y no me enteré de nada hasta que unas manos comenzaron a masajear mis tetas por debajo del top.
Estaba en lo máximo del éxtasis, por eso no me molestaba nada. Fui conducida hasta montarme encima de la pija de Alexis que me entró solo hasta la mitad ya que la parte mas gruesa era precisamente esa, el medio.
Apenas me subo y siento la cabeza entrando en mi conchita me comienzo a acabar; cuando estoy en un clímax total, me dejo caer y entra toda esa belleza que hace que me sienta totalmente ocupada, parecía que había crecido dentro de mí llenando todos los espacios en mi interior. Me acababa una y otra vez mientras Alexis se movía como un pistón dentro de mí. En un momento se detiene y yo me empiezo a mover buscando más placer, yo era un animal en ese momento, solo quería que el placer continuara. Entonces Alexis me toma de mi cola y abre mis glúteos.
En ese momento siento movimientos en la cama y una cosa caliente en la entrada de mi culito que centímetro a centímetro se metía más adentro mío. Me dolía, me gustaba, me desesperaba… siento que otra monstruosidad había encontrado alojamiento dentro mío. Tenía dos machos adentro mío, moviéndose, cogiéndome, dándome dolor y placer. Yo gritaba y lloraba… me babeaba y el placer que sentía era insoportable.
Mis contracciones internas eran cada vez más intensas y prolongadas, casi sentía calambres en mi culo y mi concha. Me acababa una y otra vez, sin poder controlarlo ni detenerme. Me sorprende una pija que aprovecha mi boca abierta y se mete en ella. Yo solo veo sus pelos y comienzo a chuparla con desespero hasta que mi boca es llenada de caliente esperma que trago todo y sigo chupando.
El macho que estaba en mi culo me toma de los pelos y con unos golpes muy fuertes de cadera se acaba adentro mío gritando ambos de placer. Ya no se mueve pero su pija continuaba dura aunque poco a poco iba perdiendo erección. Yo me lancé a cabalgar a Alexis buscando mi próximo orgasmo y lo estoy consiguiendo cuando siento que Alexis se tensa todo y comienza a emitir sonidos de placer cuando su leche caliente inundó mi concha. Termino de acabar y quedo tirada encima de Alexis. En ese momento la pija de mi culo
 es retirada y yo aprovecho para bajarme de la cama, para ver quien más me había cogido. Mi sorpresa fue grande cuando veo al padre de Alexis desnudo y con la pija semi erecta. A su lado estaba Tomás el hermano de Alexis que me miraba sonriendo. Yo los miro y sonriendo les digo.
¿Estuvo bien la clase de historia? Entonces el padre me dice, fabuloso profe, ahora desnúdate toda que vamos a seguir… ¿Qué?, yo ya no puedo más…
Que lástima me dijo, pero nosotros somos muy calentones y siempre lo hacemos varias veces. Y diciendo esto me toma de las manos y aunque trato de resistirme la fuerza de los dos hombres es mucha y soy reducida y obligada a ponerme la pija de Alexis en la boca, mientras que arrodillada en el piso al costado de la cama, el hermano de Alexis me la pone en el culo que ya me dolía de la cogida anterior.
Protesto pero no me dan importancia. Me coge con fuerza hasta que se acaba y su lugar lo ocupa el padre, que con su pija inmensa me sodomiza violentamente mientras que con una mano me masajea el clítoris. Soy tan puta que me acabo enseguida y desde ese momento acepto todo lo que me den.

Esa tarde les tomo la leche a todos varias veces, todos me cogen el culo y la concha hasta que están saciados y se hace la noche y yo me tengo que ir. De la concha y del culo me sale bastante leche y en la boca el sabor de las acabadas se mezcla. Descubro un mundo de placer diferente, extraño, seductor.
Me limpio con una toalla y me visto, no me quiero duchar porque ya es muy tarde. Me pagan lo pactado y me piden que regrese al otro día a continuar con las clases… Me voy convencida de no regresar nunca más… Llego a mi casa y por suerte mi esposo no había llegado, por lo que me doy una ducha y lo espero para cenar. Esa noche lo cojo como una poseída, quedando muy caliente luego que él no puede más y termino masturbándome varias veces antes de dormir.
Al otro día a las dos de la tarde toco el timbre en l
a casa de Alexis y me abre el padre, que me presenta a tres amigos que estaban jugando cartas con él. Tomás viene del patio con cuatro amigos y me dice que me acompañan hasta el dormitorio de Alexis, cuando vamos subiendo la escalera escucho que los hombres se levantan de la mesa y al llegar al dormitorio me encuentro a Alexis con dos amigos y en lugar de la cama habían en el piso dos colchones de dos plazas.
Los cuento y les digo "No, con tantos no, por favor…" Por respuesta, me empujan a los colchones y son muchos a tocarme y desvestirme.
Esa tarde me cogen todos y varias veces, soy un juguete sexual que se deja hacer de todo y es incontable las veces que me acabé.
Por lo menos una vez a cada uno le tomé la leche y tragué todo lo que pude. Me realizaron todas las combinaciones, en ningún momento de las seis horas que duró la orgía tuve menos de dos pijas adentro. Del culo y la concha me salía la leche en forma continua, mientras que mi cara, mi pelo, mi espalda, tetas, piernas, todo mi cuerpo estaba bañado en leche y todo pegajoso.
Yo no podía tenerme en pié del cansancio y del dolor que tenía, por lo que me llevan al baño y me acuestan en la bañera. Entonces en ese momento comienzan a orinarme encima y luego me ayudan a ducharme.
Me visten y comienzan a despedirse. Luego me dan un café bien cargado que me reanima y me voy para mí casa.
Posted: 11 May 2014 02:39 AM PDT
Somo un matrimonio normal, hacíamos todo tan normal, ya saben trabajar, no hacíamos nada loco nunca, para poner un poco mas de sabor a nuestras relaciones, empezamos a fantasear, siempre que lo hacíamos con que estuviera con otro.

Ya estaba proximo el cumpleaños de mi esposa, así que decidi, hacerle realidad su fantasía de estar con otros, necesitaba 2 hombres que quisieran estar con mi esposa, eso iba ser facil ya que ella para resumir esta buena, tiene unos pechos increíbles y culo hermoso, un bonito rostro.

Tenia que ser 2 personas que no los topáramos a diario, ósea ningún vecino o alguien del trabajo.

Después de unos dias de meditar tenia algunos candidatos, sin embargo no estaba muy convencido, habían dias que me arrepentía.

La fecha ya esta por llegar, ya tenia un lugar había alquilado una casa amueblada por 1 mes, había comprado muchas cosas, bebidas alcohólicas, ropas sexi para ella, unas esposas para amararla a la cama(siempre había sido su fantasía).

Primer Candidato (para cojer a mi esposa)

Estábamos en la fila del super, mi esposa estaba haciendo cola y yo fui a traer algo, cuando regrese veo a un hombre de unos 35 a 40 viendo a mi esposa, la verdad no lo culpe con esa faldita se miraba tan sexi, pero la miraba con tanto deseo  lo salude y le dije es mi esposa a la que miras, se disculpo, la verdad es que en otra ocasión lo hubiera enfrentado pero esta lo invite a estar una noche con ella, a lo acepto, le di la fecha y el lugar e intercambiamos telefonos, sabia que este tipo le podia gustar era alto como de 1.80 algo rubio y lo mejor la deseaba tanto como yo.

Segundo Candidato (para cojer a mi esposa)
Tenia un conocido que iba venir a mi pais para una visita y luego se iba ir a vivir a europa, mi amigo era de Jamaica, lo fui a traer al aeropuerto y cuando íbamos hablando me dijo que vamos hacer, hoy no puedo es el cumpleaños de mi mujer, se me ocurrió la idea que el fuera el 2 candidato, asi que mientras lo llevaba al hotel le hable de la idea, durante la fiesta, el miro a mi mujer, me dijo que esta re buena y que aceptaba.

Dia de la fiesta privada.
Le había dicho a mi esposa que le tenia una sorpresa, que se prepara para ese dia, que se pusiera ropa interior sexy, que habíamos comprado.

Subimos al vehículo y llegamos al casa que rente, la ubicación no era cerca pero cumplía con que no tuviera vecinos cerca que escuchar los gritos de mi esposa o vieran algo.

Parque el carro y le dije ante de bajar, déjame ponerte esto, le tape los ojos, como voy a caminar si no miro me dijo, yo te voy ayudar.

Con cuidado la subi al segundo nivel donde estaba el cuarto principal, ya estaban allí los 2 amigos el gringo y el Jamaiquino, le hice señas que no digieran nada.

Recoste a mi esposa aun con los ojos cerrados, he inicie a desnudarla, la deje con la ropa interior, ella aun tenia los ojos tapados.
Rápidamente entre los 3 le pusimos esposas y la amarramos a la cama, las esposas estaba tanto en las manos como en los pies.

Era su dia por lo que había que complacerla, lo primero era sexo oral le gustaba mucho, así que le hice a un la ropa interior e inicie a besar su vagina suavemente, ella inicio a gemir, pero ese gemido fue como un llamado a los otros 2, ya que le jamaiquino le quito el sujetador rapidamente, se mostraron las hermosos pechos de mi esposa, el jamaiquino no se pudo aguantar al plan e inicio acariciarle los pechos, en cambio el rubio le tocaba todo desde las piernas hasta los pechos, ella no dejaba de gemir, era tan hot que ya ellos tenian paradas sus mientras.

Deje de darle sexo oral, al sacar mi lengua dejo de gemir, pero de inmediato meti 2 dedos en su húmeda vagina, el jamaiquino chupaba un pecho de mi esposa y con la otra mano tocaba su otro pecho, eso duro unos minutos, mientras tanto el gringo se estaba quitando la ropa.

Mi esposa estaba super hot, aun no sabia que habían 3 hombre en la habitación.

Le terminamos de quitar la ropa interior, la tarde de arriba fue facil, pero la de abajo no podia salir por que estaba esposada a la cama, por lo que cortamos la ropa interior.

Allí esta en la cama mi esposa, amarrada con unas esposas, desnuda y caliente y 3 hombre con unas ganas de cogerla, cuando la amarramos lo hicimos no tan apretado para que pudiera moverse un poco, todo estaba saliendo según lo planeado.

En gringo se puso termino de quitar la ropa y se puso sobre mi esposa, era realmente increíble la sensación, ese tipo iba estar dentro mi esposa y ella un no sabia, se daria cuenta de que no era mi miembro, el de el era mas grande que el mio, abri las piernas de mi esposa y entro el ella, ella gimió y dijo mi nombre, le respondi tranquila amor te va gustar le dije.

El gringo le levando las piernas a mi esposa tal y como le dije, a ella le gustaba mucho eso, inicio a entrar y salir, las embestidas eran fuertes, mi esposa genia, gritaba, me decía cosas y le respondia, realmente el gringo estaba haciendo un buen trabajo, la penetraba con fuerza ella estaba disfrutando, mientras tanto yo acariciaba sus pechos y el jamaiquino se estaba desnudando.
Habíamos planeado, no iban a terminar dentro de mi esposa, cuando estuvieran por terminar se iban a salir.

El gringo seguia penetrado y mi esposa gimiendo, eso se salió en gringo, mi esposa me pregunto por que te saliste, le conteste que queria disfrutar de ella, el jamaiquio ya estaba listo, realmente tenia grande su miembro, mi esposa no se había dado cuenta con el gringo pero tal vez con el si.

El jamaquino la puso de lado y se puso detrás de ella, entro en su vagina, ella inicio a gritar, me dijo que la lastimaba, ya se había dado cuenta, el jamaiquino al lugar detenerse le metió todo su enorme miembro, mi esposa grito e intento moverse, pero la jalo e inicio a embestirla, ella gritaba, yo iba jalar al negro cuando el grindo me detuvo, la esta lastimando, mira me dijo, mi esposa estaba gritando de placer mientras el jamaiquino la envestida, le tocaba los pechos le jalaba el pelo, realmente el negro se estaba pasando de la mano, mi esposa no decía nada mas que gemir y moverse con sus fuertes envestidas, de pronto inicio a gritar, estaba teniendo un orgasmo, algo que le costaba mucho normalmente y el negro seguia disfrutando como de pronto se salio.

Amor ya termine quitame esto me dijo, aun no ha terminado, aun faltaba yo pero yo queria hacer algo diferente, no queria entrar donde habia estado los invitados yo queria entrar por el culo (ano), así que me puse a chuparle, su ano, mientras que el negro le metió los dedos en su vagina y el gringo le tocaba lo pechos, ella seguia excitada, bueno todos seguíamos excitados.

Inicie a entrar poco a poco en su ano, ella gemia pero se dejaba, de pronto entre e inicie a moverme, ella tambien lo hacia, los otros 2 se estaban excitando mas y se masturbaban, de pronto ella se movió super rico, y no puse evitar correrme dentro de su ano, mientras ella gemia y se movia.

Pude notar la cara de enojo de los invitados, he iniciaron a alegar que ellos tambien tenian derecho de terminar, de pronto mi esposa dijo, escucho voces, y logro soltarse de unas de las esposas.

Cuando ella se descubre los ojos mira la habitación, al grito y al negro, con sus grandes miembros, yo ya había terminado.

Que es esto me pregunto, es tu regalo de cumpleaños, siempre fue tu fantasía  cuando lo iba a saber, esto no lo soporto y se solto de la otra mano, luego de los pies quedando libre, se levanto se fue al baño.

Los invitados me gritaban que querían terminar que ese era el trato, que se los había prometido.

En eso salió del baño y me dijo no voy estar con estos, claro que si dijo el negro y la tomo empujo a la cama, cuando quise defender a mi esposa, el gringo se metió en la lucha y luego entre los 2 con el negro me amararon a una silla.

Allí estaba yo amarrado a una silla, mientras que mi esposa estaba asustada y los invitados se acercaban a ella.

Cuando la quisieron acariciar ella se nego, les dio pelea, les dijo nunca estarán dentro de mi, ellos rieron a carcajadas, ya estuvimos, ya empujo el gringo, el negro le ayudo abrirle las piernas, por fin pudo entrar, empezó a embestirla mas fuerte que antes, ella peliaba con las manos y el negro le pegaba en la cara, yo amarrado viendo sin poder hacer nada.

Mi esposa no colaborada y se notaba que el gringo no estaba disfrutando, de pronto, el negro se acerco a mi y me pego, luego amenazo con romperme una botella en la cabeza, cuando me iba pegar, mi esposa dijo, no esta bien, esta bien.

Que quieren que haga, el gringo se acosto en la cama y ponte sobre mi, ella se puso sobre y se metió el miembro del gringo en su vagina, ahora muévete  mi esposa se inicio a mover, mas grito, mientras tanto el negro le pegaba nalgadas en tu hermoso trasero, malditos lo tenia planeado.


Mi esposa montada sobre el gringo moviendose como solo ella puede, se miraba que el gringo disfrutaba, el negro dejo de pegarle nalgadas, se podia ver su trasero rojo,  luego se fue y le puso frente a su cara el enorme miembro, chupalo le dijo, ella se nego, se acerco a mi y me pego, luego se acerco de nuevo, ella lo tomo y le dijo, no se como nunca le he dado sexo oral a mi esposo, pobre idiota dijo el negro, mételo a la boca le dijo, ahora cierra tus labios y chupa, ella estaba dando sexo oral cuando el gringo le pego en el culo y le dijo, sigue moviendote.
Después de un rato, el negro ya no permitió que le hiciera sexo oral, y se fue poner detrás de mi esposa, ella pregunto que hacer, en eso la empujo e inicio a meterle su enorme miembro a mi esposa, ella gemia, parecia hasta cierto punto que lo estaba disfrutando, era penetrada por 2 hombre y yo viendo,
de pronto el gringo inicio a gritar terminando dentro de mi esposa, maldito…
El negro seguo penetrando el ano de mi esposa por un rato, no terminaba, ella le digo que cambiaran de lugar, el negro acepto se acosto en la cama.

Ella se puso sobre el poniendo sus pechos en su boca, y moviendo muy rapido, continuo por unos minutos, hasta el ella inicio a tener otro orgasmo y el negro inicio a gritar.

Luego ellos se salieron de la casa, mi esposa me libero y me dijo que por que no le había dicho nada, pero que había estado muy bien, que le había encantado la parte que me iban a pegar, yo no quise decirle que eso no era parte del trato.

Nos acostamos en la cama, quise entrar en su ano pero me dijo que estaba muy irritada, me puse sobre ella, estaba muy mojadita, disfrute mi de esposa como nunca, hasta que termine dentro de su vagina.


Ya de mañana todos nos fuimos marchando. Varias de las mujeres por la forma de caminar claramente evidenciaban que tenían escozor y molestias anales. Una de las que más lo evidenciaba era Carmen. En un futuro encuentro con Bea, esta nos contó que por un tiempo su hija estuvo con problemas de incontinencia anal. Sin embargo, nos contó que le gustaría repetir la experiencia. La que llevaba las peores consecuencias era Isabel. Casi no podía caminar y tenía fiebre, por lo cual se quedó en casa de Bea. Le tomó más de una semana moverse con comodidad. Sin embargo, quedó completamente feliz por su fiesta de cumpleaños elucubrando planes para su 42 cumpleaños.











 


 














Los tres cuerpos se separan y Vanessa le dice a Isabel – Ahora vas a saber lo que es una buena enculada. Isabel mira algo extrañada. Vanessa y Pamela llevan a Isabel a un taburete. La colocan sobre dejando el culo bien expuesto, con las piernas por ambos lados del taburete y con las manos detrás de la cabeza atadas fuertemente con unas medias de mujer. Con otra media le amordazaron la boca. Entonces hacen que un chico se coloqué detrás de ella y la embista por el culo sin mediar palabra, comenzando a follarla sin piedad. Isabel apenas puede moverse. Así  es sodomizada por cada uno de nosotros una vez más. Totalmente inmovilizada nos corremos dentro de ella inundando de nuevo el recto. Entonces, Vanessa y Pamela nos hacen alejarnos de Isabel. Isabel, esta extenuada y algo asustada. Pregunta que le van a hacer y no obtiene respuesta. A Isabel le preocupa haber perdido el control de la situación. Pero sale de dudas cuando Vanessa se acerca a ella y le dice – Ahora vas a tener lo que buscabas. Te voy a ensartar con mi brazo hasta tus entrañas.  Agarra sus dedos y primero los mete en el coño de Isabel. Los saca y están empapados de esperma y de los jugos de la vagina de Isabel. Luego mete cuatro dedos en el culo de Isabel. Así dilata el culo de Isabel. Sonia intenta gritar y desligarse sin éxito. Pero Pamela la sujeta. La situación ha cambiado de forma muy radical. Isabel se ha convertido en la esclava de las dos actrices porno. Los que seguimos en pie solo atinamos a mirar extasiados por lo que vemos. Vanessa continua trabajando en el culo de Isabel, ya ha metido su mano completa. Entonces la retira. Cierra el puño y penetra a Isabel de golpe con su puño, ensanchando el esfínter al máximo y robando un par de lágrimas de dolor de los ojos de Isabel, que, sin poder gritar se limita a intentar moverse para zafarse. No lo consigue y siente como, sin remisión, aquello le dilata el ano como nunca antes lo había sentido. Al llegar a la mitad del antebrazo, Vanessa se detiene. – ¿Verdad que esto es lo que querías, guarra? – le increpa a Isabel al tiempo que sigue profundizando hasta meter su brazo casi hasta el codo. Isabel no disimula el gesto de dolor mientras siente como aquello el brazo de Vanessa entra y sale cada vez con más ligereza de su culo. Sin duda el esfínter no da más de sí pero cede lo suficiente. Tras unos interminables minutos, 

Vanessa introduce su otro brazo por el coño de Isabel. La folla con ganas con ambos brazos metiéndolos y sacándolos  del recto y la vagina. Parece que la situación excita bastante a Vanessa y Pamela. Después de un rato Vanessa retira sus dos brazos de golpe y deja a Isabel sufriendo temblores como una epiléptica. .- ¿Verdad que te ha gustado puta? ¿Es esto lo que querías?  – Pregunta Vanessa con aire socarrón. Isabel que si con la cabeza y con los ojos encharcados en lágrimas. Entonces Vanessa le libera la boca y hace que Isabel le limpie con su lengua los dedos de la mano derecha que están llenos de mierda. Cuando termina le dice de forma compasiva, ahora te dejaremos que le hagas una buena mamada al moro y al negro y te dejamos en paz mientras nosotras dos nos divertimos con los machos que aún quedan. Isabel responde afirmativamente con la cabeza ya que no tiene fuerzas para otra cosa.  Entonces la trasladan a un sillón y sin más explicaciones, el negro mete su polla hasta los huevos en la boca de Isabel. Esta entre arcadas se esmera en hacerlo lo mejor que puede. Tras unos minutos consigue que el negro se corra llenando su boca de leche. Ella traga como puede y se dispone a recibir la segunda polla en la boca. Ésta, al ser más gruesa entra menos, pero del mismo modo se emplea a fondo para que se corra el moro. Tras bastantes minutos lo consigue, recibiendo de nuevo en su boca un par de descargas de leche que traga. Ambos hombres se separan de ella y ella queda sola en situación, completamente exhausta, inerme, y desamparada.
Por su parte, Vanesa y Pamela solo tuvieron que decirnos, chicos vengan a follarnos. Las dos en simultaneo de metieron un vibrador en sus coños y se llevaron cada una a cuatro de nosotros. Las dos se pusieron en cuatro patas como perras y nos pidieron que las penetremos analmente. Comenzaron dos chicos. Mientras eran penetradas ellas rotaban las caderas acompasadamente. El resto nos pusimos en fila esperando nuestros turnos más que calientes. Entonces, reaparecieron Moussa y Mohamed y le pidieron a Pamela y Vanessa que se las chupen. Antes de que terminen su petición las pollas ya estaban entre los labios de ellas. La primera pareja de chicos se corrió dentro de sus culos.  Con gran destreza el resto de nosotros procedimos a hacer relevos. Javi y yo fuimos la cuarta pareja en encargarnos de los culos de Vanessa y Pamela. La cincuentona y al cuarentona eran realmente buenas follando y sus culo eran más que apetecibles a pesar de sus edades. Al final, las dos mujeres llegaron al orgasmo y el negro y el moro eyacularon en las bocas de ellas, quienes a pesar de nuestro cansancio consiguieron que nos comportásemos como unos sementales y nos dieron un servicio de primera dejándonos absolutamente satisfechos. Ellas por su parte, estaban felices y listas para marcharse. Habían pasado una noche de lujuria y se llevaban 2000 euros cada una en su cartera. Antes de marcharse, Pamela y Vanessa pasaron a saludar a Isabel. Le dieron un beso de lengua en la boca y la dejaron de regalo sus dos vibradores dentro del culo y la vagina. Isabel sin fuerzas solo esbozo una sonrisa de aprobación.






Posted: 11 May 2014 02:33 AM PDT

Habían pasado meses desde mi primer encuentro con Isabel. Ella ya había cumplido 41 años. Como regalo se hizo una glúteoplastia (agrandamiento de culo) y se había aumentado el pecho. Las operaciones le habían sentado muy bien. Una vez se recuperó de ellas, le sugerí que debíamos montar una fiesta para su cumpleaños. Podríamos invitar a varias chicas y chicos y pasárnoslas muy bien. La organizamos para Junio de 2013. En total los invitados éramos diez chicos, yo, mi primo Javi, Héctor y Mohamed, a quienes Isabel ya conocía, otros cinco chicos de mi equipo de futbol, y Moussa, un negro pollón, con una mástil de 30 cm. En cuanto a mujeres, además de Isabel estarían: Camila, una argentina de 22 años que trabaja de doméstica en lo de Isabel; Deborah, que es la hermana pequeña de Camila, de unos 18 años a quien aún no conocíamos; Bea, la vecina tetona de Isabel con 55 años; y su hija Carmen, una divorciada de 28 años, que a pesar de tener ya dos hijas resulto luego ser una bomba. Una mujer de 1.70 metros, de pelo castaño, en muy buena forma y con una tetas de 120 cm bien firmes. La fiesta seria en el chalet de Bea, quien vive sola. La fecha escogida coincidía con el salón erótico en Valencia. Primero se me ocurrió que acudiésemos todos al salón y que después fuésemos a lo de Bea. Pero éramos multitud, lo cual complicaba la logística. Entonces le propuse a Isabel contratar a dos de las actrices que acudían al salón erótico para que monten una actuación para nosotros. Después de algunas averiguaciones, resulto que por unos 4000 euros podíamos traer a dos actrices. Entre los chicos juntamos unos 2000 e Isabel aceptó poner el resto. Con ese presupuesto pudimos apuntar a dos actrices maduras, una brasilera rubia de casi 40 años, Pamela B, a la cual yo conocía de una películas que hizo para su treinta cumpleaños, follando en una gangbang con 30 negros; y una argentina pelirroja de 50, que se mantiene muy bien y es muy atractiva y sugerente, Vanessa B. A esta también yo la conocía de sus películas. Llegado el día de la fiesta nos juntamos todos en casa de Bea. Carmen, su hija vino con una amiga. Pilar, una casada de unos treinta años, alta, de un 1.80 mm, también bien dotada de tetas. Camila y su hermana Deborah también trajeron una amiga, Yanina. Tanto Yanina como Deborah eran muy delgadas y apenas tenían tetas. A pesar de sus 18 años parecían dos crías, lo cual despertó el morbo de muchos. Héctor, Mohamed y Moussa al llegar lo hicieron con un travesti brasilero, algo que sorprendió a todos. Las últimas en llegar fueron Pamela B y Vanessa B. Lo hicieron en una limusina. Las dos llamaron la atención de hombres y mujeres. Bajaron de la limo vistiendo solamente lencería erótica y con unos tacones de 12 cm. Bea, por su parte invitó sensualmente al chofer de la limo a que se quedase.
El chalet de Bea es muy amplio y tiene un salón de fiestas muy cómodo con sillones y mesas donde había bebidas y aperitivos. Entramos todos al salón Y Pamela y Vanesa me preguntaron quién era la que cumplía años y yo las indique a Isabel. Aprovechando que estábamos en verano, Isabel llevaba un vestido muy corto y escotado que dejaba ver sus nuevas tetas y su tanga de color blanco. Vanesa y Pamela se acercaron a Isabel y se pudieron a bailar sensualmente alrededor de ella. De a poco le quitaron el vestido y comenzaron a manosearla. Isabel era receptiva a los tocamientos y tampoco desaprovechada la oportunidad de tocar a las otras dos mujeres. Pronto las tres estaban casi en pelotas rozándose entre ellas. Vanessa entonces le quito el sujetador a Isabel y a lamerle las tetas. Al mismo tiempo Pamela le quitó las bragas se arrodillo y pasó a comerle el coño. Vanessa abrazo a Isabel por la espalda mientras le pellizcaba los pezones. Isabel entonces giró su rostro y se besaron en un lascivo beso.  Isabel ya estaba muy caliente, excitada se giró y abrazó a Vanessa frotándose contra ella sin descanso. Pamela, situándose tras Isabel besaba sus hombros y le clavaba los duros pechos en la espalda mientras sus manos recorrían sujetaban los glúteos de Isabel. Entonces entre las dos llevaron a Isabel a una mesa y la acostaron sobre ella. Mientras las dos le lamian las tetas, la penetraron vaginalmente con un vibrador dorado. Poco después lo hicieron analmente con otro vibrador. El cuerpo de Isabel comenzó a contorsionarse a causa del placer. El resto de los asistentes estábamos más que calientes con el espectáculo. Todos los hombres teníamos nuestras pollas afuera y enhiestas. El resto de las mujeres y el travesti se pusieron a mamárnoslas. Vanessa y Pamela se llevaron dos chicos cada una. Moussa se acercó a la mesa y le dio su polla de 30 cm a Isabel par que se la coma. Eso fue el sumun para Isabel. Por primeras vez saboreaba la polla de un negro, al mismo tiempo que dos vibradores la doble penetraban. En pocos minutos, todos los machos estábamos listos para eyacular. El primero fue Moussa que inundó la boca de Isabel, y con su leche también le mancho la cara. Al resto Vanessa y Pamela nos hicieron acercarnos a la mesa y eyacular sobre Isabel, quien quedó completamente bañada en esperma. Así Isabel llegó a su primer orgasmo.
Mientras Isabel se duchaba, el resto continuamos en acción. Cada una de las actrices se había llevado a dos machos con los que se entretenían. Bea mamaba y hacia una cubana a Moussa. Camila en cuatro patas era follada por el chofer mientras mamaba al travesti. Deborah y Yanina mamaban a mi primo Javi mientras este las penetraba con los vibradores. Otro chico follaba a lo perrito a Pilar. Héctor, Mohamed y yo nos habíamos quedado con Carmen, quien era la más atractiva de todas las mujeres. Ella primero nos mamaba. Después Mohamed le corrió la diminuta tanguita roja que llevaba y se preparó para partirle el culo. Apoyó la polla en su ano y comenzó con sus embates. Ella mamando mi polla mientras la excitaba frotándole el clítoris con sus dedos. Los gemidos de Vanessa y Pamela. Ambas estaban disfrutando una doble penetración. Yo así tuve mi eyaculación en la boca de Carmen quien se tragó hasta la última gota. Después de correrme, Héctor tomó mi lugar y Mohamed alternaba sus envestidas entre el culo y el coño de Carmen. Ya lo había hecho varias veces y su polla ya le calzaba de maravillas en ambos orificios. Al parecer a Carmen le encantaba ser follada alternando penetraciones anales con vaginales. Los gemidos de Vanessa y Pamela estimulaban a Carmen. Entonces Mohamed, la me recostó de espadas en el piso, le levanto las piernas por sobre sus hombros y la penetró analmente hasta el fondo. Ella explotó y nos pidió a Héctor y a mí que pusiéramos nuestras pollas en su boca mientras se corría.
Al terminar Mohamed con Carmen vi que Isabel estaba de regreso. Tenía al negro con ella, penetrándola por la vagina. Bea, aún caliente entonces se abalanzó sobre Héctor pidiéndole que la folle. Cerca de ella, Camila era duramente follada por el culo por el travesti y se  retorcía entre gemidos. Este la tenía con las manos apoyadas en el sillón y con el culo lleno de polla. Lo mismo ocurría con Deborah y Yanina que eran penetradas analmente por Javi y el chofer.
Yo me acerqué a Isabel, ella chupaba arrodillada chupando la polla de Moussa. Yo me eché boca arriba entre sus piernas. Ella las separó un poco más para dejar que entrase su cabeza, y así pudiera chuparle el coño y jugar con mis dedos en su culo.  Estuve un rato haciéndolo, hasta que conseguí meterle cuatro dedos. Entonces Moussa se acostó en el piso boca arriba y ella fue a montarse sobre la polla de él. Por la fuerza y velocidad con que ella se movía, la polla daba la impresión de un pistón entrando y saliendo. Yo primero le lamí el ano y metí mi polla por él, quedando Isabel ensartada por ambos lados. Las lágrimas se le salían de los ojos, por el disfrute que le causaba para moverme con esas dos trancas dentro ella. A esas alturas, Pilar estaba sentada sobre un tipo que se encontraba en uno de los sillones y chupaba cualquier polla que se le pusiera enfrente. Ella tomaba las vergas chupándoselas consiguiendo que algunos se descargasen en su boca, su cara o en sus 
tetas.
Después de un rato se escuchó que Camila y Pamela conversaban animadamente. Camila argumentaba que la argentinas eran las mejores entregando el culo. Que disfrutaban muchísimos siendo enculadas. Que a pesar de no ser una puta actriz porno podía comerse más pijas por el culo que Pamela. Vanessa tercio en la discusión y sugirió que en lugar de seguir discutiendo se pusieran a prueba. Hizo que las dos se hincaran en cuatro patas, en un sillón de tres cuerpos que ahí había, y sus culos quedaron a la vista. Se formaron dos colas de cuatro hombres cada uno que simultáneamente las enculaban. Una vez que terminaban, dejaban su lugar al que seguía en la fila. Solamente no se sumaron a la fila Mohamed, que prefirió encular al travesti, el negro al que se lo llevo Bea y el chofer que aún tenía la polla flácida después de dos corridas. Al terminar la primera ronda, las dos mujeres seguían pidiendo más polla. Ambas tenían sus culos bien dilatados después de la sería de enculadas, pero estaban dispuestas a recibir más. Sin embargo, algunas de las otras mujeres reclamaron pollas para ellas y se decidió suspender el juego.
Al disgregarse nuestro grupo. Carmen decidió repetir con Mohamed junto con su amiga Pilar. Los sentaron en un sillón y después de mamarlo alternadamente se montaban sobre él y ensartaban la polla en sus coños. Isabel había vuelto a las doble penetraciones con dos de mis amigos. Vanessa y Pamela chupaban a Moussa. Después empezaron a jugar con sus dedos en el culo de él hasta que lo penetraron con un consolador. Luego lo hicieron sentar en el sillón y alternativamente lo follaban mientras él le chupaba las tetas. Parecía que el negro disfrutaba follándose a las dos hembras mientras estás le partían el culo. Bea por su parte follaba al chofer y a un chico que le daba por el culo. A pesar de ser la más mayor de todas las mujeres, sus grandes tetas y lo puta que era hacía que nunca le faltasen machos. Mientras un chico chupaba las tetas y mamaba la polla del travesti y un segundo lo enculaba. Camila y Deborah, las dos hermanas hacían un 69, y su amiga Yanina, la más pequeñita de todas las mujeres estaba frente a cuatro hombres que queríamos hacerla nuestra. Ella se arrodilló y empezó a mamarnos. Héctor se sentó en un sillón y le dijo, ven mi amor siéntate aquí, mostrándome una polla bien parada. Ella muy obediente se sentó introduciendo en su coñito la polla. Cuando estaba en esa posición me acerqué y ella se metió mi polla en la boca. Los otros se pusieron al costado de Yanina y ella agarró sus pollas, una con cada mano y comenzó a correrlas. Pronto Héctor descargó su semen dentro del chocho y seguidamente yo me corrí dentro de la boca. Entonces, uno a los Yanina había estado masturbando la hizo poner en cuatro patas y le empezó a lengüetear el ano. Dejándola en esa posición de perra, él se puso detrás de ella, le metió su polla en el culo y empezó a bombear. Luego, el otro que había sido masturbado se arrodilló frente a ella y le puso su polla en la boca. Así estuvieron 
hasta que los dos se corrieron.
Cuando terminamos Pamela y Vanessa estaban sentadas en un sillón con aires de divas. Desde su sillón llamaron Mohamed y comenzaron a chuparle los pezones y a toquetearlo. Una de ella se puso a lamerle el culo y a jugar con sus dedos en él. Eso al more no le gusto demasiado, pero ellas lo calentaban tanto que el no pida resistirse a lo que hacían. Al rato, repetía su escena con Moussa. Mohamed tenía un vibrador en el culo y ellas se montaban alternativamente sobre el dejando que les chupase las tetas. El chofer, algo cansado, se dedicaba a contemplar el espectáculo. En un rincón, Camila y Deborah follaban con Héctor y Javier. En otro, el travesti follaba a Yanina, mientras recibía por el culo a Moussa. Bea, su hija Carmen y Pilar, estaban las tres una al lado de la otra a lo perra, recibiendo cada una de ellas una polla en su culo. Yo y dos chicos más nos quedamos con Isabel. Ella estaba muy caliente, nosotros la chupábamos y toqueteábamos para que se caliente aún más. En un momento, un chico se acostó de espaldas en el piso y ella con ansias se abalanzó sobre él. Comenzó a cabalgarlo y sus gritos se oían en todo el salón. Ella estaba en trance cuando yo me acoplé por detrás. Le abrí el culo con los dedos y se la metí  hasta lo más profundo del culo. El tercero se acercó a su boca y ella se puso a mamarlo desaforadamente. Estaba al límite. Los tres nos corrimos dentro de ella, casi en simultáneo y ella disfrutó de un orgasmo quedando casi desvanecida.
Habían pasado varía horas desde el inició de la orgia de cumpleaños de Isabel. Sin embargo, aquello no parecía decaer. Nos habíamos dado un respiro y bebíamos tragos que habían preparado Camila, Deborah y Yanina. También comíamos el resto de los aperitivos para recuperar fuerzas. Entonces, Vanessa y Pamela se tumbaron juntas y sin más preámbulos, se pusieron a comerse el coño la una a la otra, de tal forma que a mí se me hizo la boca agua y mi polla no paraba de palpitar. Yo me acerqué con mi polla tiesa y me coloqué entre ellas. Dos pares de manos agarraron con maestría mi polla y dos lenguas empezaron a chuparme. Yo gemía y jadeaba y ellas mamaban y se besaban, descargando lascivia en cada movimiento. Entonces las mandé cambiar de postura y las puse con el culo en pompa. Me las follé a las dos a intervalos, a ambas haciéndolas retorcerse. Ello reinició la orgía, las dos actrices porno se garraron dos machos cada una y para l goce de todos pidieron que les hagan una doble penetración anal. Era increíble ver como cada una de ella se tragaba dos pollas en simultáneo por el culo. Yo me limitaba a contemplar el espectáculo. Los seis hombres que quedaban libres eran insuficientes para las siete mujeres que quedaban. Entonces Yanina volvió a por el travesti. Así las siete mujeres fueron folladas simultáneamente por el culo. Mohamed y Moussa se encargaron de Isabel y Bea. Al rato las cosas habían cambiado. Vanessa y Pamela descansaban y bebían unos margaritas. Estoy había liberado a cuatro hombres para el resto de las mujeres. Yo y Mohamed volvimos a Carmen. Yo me acosté en el suelo y Carmen se sentó sobre mí, se la metí en su húmeda raja. De pronto ella gritó como puta desenfrenada, y era porque Mohamed le había metido su anaconda en el culo. Mientras yo me movía lentamente, Mohamed por el culo a 100 km/h. Entonces vino Javi y le metió su polla en la boca, pero no funcionaba. La polla se le salía de la boca con tanto grito. Entonces la jaló del cabello para que la polla le entrara toda. Ella se atragantaba pero comenzó a disfrutar del orgasmo de su vida, parecía que se iba a morir del orgasmo. Entonces, todos las sacamos al mismo tiempo, y ella quedó tirada en el sillón temblando, no podía hablar ni nada. De reojo pude ver como Bea e Isabel le hacían una doble mamada a Moussa. Además,  Camila y Deborah eran penetradas doblemente. Ellas se besaban mientras ellos cuatro se la metían lo más duro que podían. Luego de un rato uno por uno empezaron a eyacular dentro ellas y ellas a gritar de placer. Por su parte, Carmen estaba fuera de sí en el suelo, reclamando que la volviésemos a penetrar.
Entonces intervinieron Pamela y Vanesa. Le dijeron a Carmen que era una buena puta, ninfómana insaciable. La pusieron de rodillas con la cabeza contra el suelo y metieron un vibrador en su chocho. Luego le hicieron que sacara culo y nos invitaron a encularla uno tras otro para satisfacerla. Su amiga Pilar dijo que eso era una bestialidad que la lastimaríamos. Dos chicos la se la llevaron con ellos y se encargaron de follársela para que no incordiase. Yo me acerqué a Carmen y lentamente pero de forma constante comencé a encularla. Al poco tiempo estaba toda dentro de ella quien arañaba el suelo, gemía de placer. Yo aceleré más, ella gritaba dolorida, hasta que minutos después, nos corrimos los dos, inundé su culo, momentos después saqué mi polla. Todas las otras mujeres, incluidas Pamela y Vanesa, y la travesti se dedicaban a mamar las otras pollas para que estén listas para continuar con la enculada masiva. Después de mi se acercó Héctor a Carmen y le preguntó – ¿Quieres otra polla yegua? A lo que ella contestó – Quiero sentir la polla de todos en mi culo. La excitación de los machos era tal que no lo dudaron. Héctor se corrió en menos de 5 minutos. Lo mismo les ocurrió a varios de los chicos. Los movimientos de las caderas y las nalgas de Carmen ayudaban a que todos acabarán rápidamente. Los últimos en encularla fueron Mohamed y Moussa. Metieron sus enormes pollas hasta el final. Después de que pasáramos los nueve por el culo de Carmen, su culo empezó a vomitar semen. Su ano estaba destrozado, abierto, enrojecido. Tras esto, la tumbamos en un sillón y ella se quedó dormida acurrucada.
Una vez terminamos con Carmen, Héctor cogió a Yanina de una brazo y le dijo – Ahora te toca a ti, flacucha.  Es hora de que destrocemos tu lindo culito y goces como una perra. Entonces, Isabel interviene diciendo – Me decepcionáis mariquitas. Se levanta y se coloca frente a nosotros. – ¿Me vais a decir que preferís ese culito flacucho al mío, que está ansioso de ser follado?  Entonces, nos dividimos en dos grupos y nos ponemos a sodomizarlas con violencia y velocidad. Al lado de Yanina e Isabel se coloca Bea, que solo consigue atraer a Mohamed. Moussa por su parte prefería encular al travesti. Camila y Deborah se entretenían en juegos lésbicos con Vanessa y Pamela. Pilar, estaba con Carmen algo preocupada por el estado en que había quedado después de la múltiple enculada. A Isabel y a Yanina le habían tocado cinco pollas por cabeza. Las dos nos dejan hacer complaciente, e incluso meneando el culo. A veces apretaban los dientes pues las embestidas les hacían doler. Sin embargo, nos pedían que no parásemos. Así estuvimos algo más de media hora. Cinco tres machos dedicados al ano de cada mujer, follándolo con violencia e intercambiándose cada cierto tiempo. Al terminar, las dos mujeres tienen su recto inundado de esperma. Las pobres no dan para más. Yanina se va a un sillón y se duerme. Pero Isabel, se mantiene aparentando estar entera y con aire 
lascivo.
Los hombres también estábamos cansados y ya se notaba la claridad de las primeras luces del día.  Sin embargo, Camila, Deborah, Pamela y Vanessa que se habían estado tortilleando estaban con ganas de follar y se pusieron a mamarnos. Bea e Isabel se sumaron a ellas. Yo estaba con Vanessa. La muy puta es una excelente mamadora. Además de la mía se comía la polla del travesti. En un momento nos hizo dar vuelta y comenzó a chuparnos el culo mientras nos masturbaba con las manos. Rápidamente no penetró con dos vibradores. Después nos giró, acostó al travesti en el suelo y se montó sobre la polla de ella. A mí me hizo ir por su espalda y colocar mi polla en su esfínter.  Yo se la metí de un golpe. Me sentía confortable con esa cosa me estaba llenando el culo y penetrándola a ella analmente. Me corrí dentro de ella. Su culo era espectacular, a pesar de lo trajinado que estaba ella conseguía apretar mi polla cerrando su esfínter. Mi polla quedaba tan bien calzada que no se escapó ni una gota de mi semen de su culo. Después de acabar ella me pidió que le sugiera dando hasta que ella se corriera. Después de llegar ella al orgasmo, Vanessa me chupo la polla hasta volver a ponerla enhiesta.
Al mirar a los demás vi como Camila y Deborah eran folladas doblemente por chicos que estaban parados. Al ser tan livianas, que las podían sostener solamente con sus pollas. Los cuerpos de ellas por la fuerza de gravedad se ensartaban tanto en las pollas que solamente dejaban ver los huevos de los chicos. Así estuvieron por varios minutos, en dos sándwiches sexuales exquisitos. Pamela por su parte practicaba un doble anal con Héctor y Javi. Por su parte, el chofer se concentraba en manosear el cuerpo de Bea mientras estas le hacia una cubana. Al mismo tiempo, ella estaba sentada sobre Moussa, con la polla de este dentro de su culo. Isabel por su parte estaba a lo perra mamado una polla y comiéndose la polla de Mohamed por el culo. El moro gritaba  – tómala, tómala toda puta. Isabel disfrutaba e l enculada y se movía intensamente para hacerlo gozar a él. Al terminar Mohamed yo tomé su lugar. El ano de estaba ya muy dilatado, las gotas de semen de las anteriores enculadas lo inundaban y choreaban por su entrepierna. Al cabo de varios minutos gozando así, ella se zafó, me tumbó en el piso y se montó sobre mi polla y pidió que alguien se la metiese por el culo. Así fue y ella llegó de esa forma a un nuevo orgasmo.
Ya era casi de día, y a cada vez quedaba menos gente en pie. Camila y Deborah se había retirado a descansar. El chofer y el travesti dormían. Los chicos nos manteníamos en pie bebiendo bebidas energizante pero éramos diez piltrafas. Isabel estaba fuera de sí. Por su cumpleaños quería seguir follando, mostrar que podía más que ninguna. Incluso más que las dos actrices porno. Entonces, volvió a tomar la iniciativa. Se levantó y se acercó a mí, me besó y me cogió firmemente el pene, pasó la mano por mis testículos. Yo estaba caliente de nuevo, le aparté las manos y me tumbé en el piso. Se puso encima, pasé mis dedos por su mojada rajita, y se metió mi pene, ella soltó un gemido. Inmediatamente empezó a botar, quería sentir mi miembro dentro de ella, pero para mi sorpresa, a los pocos saltos ya estaba corriéndose y gritando de placer. Tras esto, me levanté, la lancé al suelo, ella cayó a cuatro patas, me puse detrás y la penetré bruscamente por el coño, tras esto, empecé a darle fuertemente, hincando profundamente mi polla. Ella tenía que hacer fuerza con los brazos para no irse hacia delante, hasta que ella nuevamente llegó a otro orgasmo, que coincidió con el mío.
Al rato, se levantó, y caminó hacia Héctor, agarró su pene con la mano, y se lo metió en la boca. Entonces, un chico se acercó a ella y se dedicó a lamerla y a meterle levemente los dedos en el coño. Ella se sentó en la polla de Héctor y volvió a botar, estuvo así hasta que nuevamente se corrió, se quitó de encima y le pidió al tercer chico que la follase. Mientras tanto, el resto no había perdido el tiempo. Bea estaba tumbada boca arriba, y era follada por un chico. Vanessa y Pamela se tragaban por el culo cada otra polla mientras mamaban a Mohamed y Moussa respectivamente. Entonces Bea hizo algo nuevo. Se puso en cuclillas y recogió con su mano parte del semen que salía de su culo y de su coño.  Luego se lo esparció por el pecho, tas lo cual se lamió el dedo anular y empezó a introducírselo por el ano, hasta que se lo metió hasta el fondo. Lo dejó dentro unos minutos, después se lo sacó y se puso a cuatro patas. Llamó a un chico, le chupó un poco la polla y le pido que la enculara. Este lo hizo bruscamente. Ella soltaba en cada movimiento grandes alaridos y disfrutaba fuera de sí. Después descansó unos minutos. Vanessa y Pamela se acercaron a ella. Llamarón a Moussa le chuparon la polla y le dijeron que se tumbe. Cuando lo hizo, ordenaron a Isabel que se siente encima de él y se la meta en el coño. Entonces llamaron al moro, lo mamaron hasta pararle la polla e hicieron que penetrase analmente a Isabel. La polla de Mohamed entra con violencia y parce que destroza el recto de Isabel. Ella vuelve a gritar de dolor y placer. Durante más de un cuarto de hora, ambos hombres no cesan en su empeño de infringirla dolor y placer hasta que consiguen que ella se corra entre jadeos y gritos de placer. Al mismo tiempo el negro se corre también. Él e Isabel entonces se quedan quietos tras terminar, pero el enculador no pierde el ritmo y continúa hasta correrse dentro del recto de Isabel.




































































Me estiro encima de su cabeza para cerrar la cortina sabiendo que de esa manera me vería perfectamente los senos, pero sabía que esa había sido su idea, por lo que le permití una distracción.
Cuando voy a sentarme veo que la vista había causado su efecto ya que la sábana se levantaba bastante y él no lo podía ocultar ya que no podía flexionar las piernas.
Lo miro, me río y él me mira y me dice "lo siento pero es que le he visto los senos cuando cerró la cortina y me he excitado un poco". No te preocupes, le dije, es algo normal, y más para un chico de tu edad que ya hace unos cuantos días que no estás con una mujer. Entonces él me confesó que nunca había estado con una verdadera mujer, que había estado con algunas prostitutas, pero no era todo lo placentero que el soñaba, porque siempre estaban apuradas.
Al sentarme le brindo intencionalmente una muy buena visión de mi depilada conchita, cosa que hace que su reacción sea instantánea y su pene se levanta elevando la sábana.
Comenzamos a repasar y yo no podía quitar la vista de aquel bulto que se levantaba majestuoso debajo de la sábana. Miraba su cuerpo desnudo y fibroso, quería verle las piernas (me encantan las piernas musculosas en los hombres), por eso le digo para descansar un rato y que de paso me muestre donde estaba lastimado. Él me dice que para eso debía quitar la sábana y que estaba totalmente desnudo. Una electricidad corre por mi cuerpo y siento que se me moja la concha. Quito la sábana y allí aparece, majestuosa, grande, erecta, una hermosa pija. Fácilmente debía medir 20 cms. Pero lo impresionante era su grosor, parecía más gruesa que mi brazo.
Quedo fascinada, impresionada mirándole la pija de boca abierta. Entonces él me dice "¿habías visto algo así de grande?", y sin esper
ar respuesta me mete una mano debajo de la falda metiendo dos dedos en mi súper mojada conchita. Ahí estaba yo, de pie, con las piernas abiertas, mirando su pija mientras el me metía y sacaba los dedos de mi conchita, luego me metía en la concha y luego en el culito, primero un dedo y luego hasta tres. Yo estaba paralizada y fuera de este mundo. Por eso no escuché la puerta cuando se abrió y no me enteré de nada hasta que unas manos comenzaron a masajear mis tetas por debajo del top.
Estaba en lo máximo del éxtasis, por eso no me molestaba nada. Fui conducida hasta montarme encima de la pija de Alexis que me entró solo hasta la mitad ya que la parte mas gruesa era precisamente esa, el medio.
Apenas me subo y siento la cabeza entrando en mi conchita me comienzo a acabar; cuando estoy en un clímax total, me dejo caer y entra toda esa belleza que hace que me sienta totalmente ocupada, parecía que había crecido dentro de mí llenando todos los espacios en mi interior. Me acababa una y otra vez mientras Alexis se movía como un pistón dentro de mí. En un momento se detiene y yo me empiezo a mover buscando más placer, yo era un animal en ese momento, solo quería que el placer continuara. Entonces Alexis me toma de mi cola y abre mis glúteos.
En ese momento siento movimientos en la cama y una cosa caliente en la entrada de mi culito que centímetro a centímetro se metía más adentro mío. Me dolía, me gustaba, me desesperaba… siento que otra monstruosidad había encontrado alojamiento dentro mío. Tenía dos machos adentro mío, moviéndose, cogiéndome, dándome dolor y placer. Yo gritaba y lloraba… me babeaba y el placer que sentía era insoportable.
Mis contracciones internas eran cada vez más intensas y prolongadas, casi sentía calambres en mi culo y mi concha. Me acababa una y otra vez, sin poder controlarlo ni detenerme. Me sorprende una pija que aprovecha mi boca abierta y se mete en ella. Yo solo veo sus pelos y comienzo a chuparla con desespero hasta que mi boca es llenada de caliente esperma que trago todo y sigo chupando.
El macho que estaba en mi culo me toma de los pelos y con unos golpes muy fuertes de cadera se acaba adentro mío gritando ambos de placer. Ya no se mueve pero su pija continuaba dura aunque poco a poco iba perdiendo erección. Yo me lancé a cabalgar a Alexis buscando mi próximo orgasmo y lo estoy consiguiendo cuando siento que Alexis se tensa todo y comienza a emitir sonidos de placer cuando su leche caliente inundó mi concha. Termino de acabar y quedo tirada encima de Alexis. En ese momento la pija de mi culo es retirada y yo aprovecho para bajarme de la cama, para ver quien más me había cogido. Mi sorpresa fue grande cuando veo al padre de Alexis desnudo y con la pija semi erecta. A su lado estaba Tomás el hermano de Alexis que me miraba sonriendo. Yo los miro y sonriendo les digo.
¿Estuvo bien la clase de historia? Entonces el padre me dice, fabuloso profe, ahora desnúdate toda que vamos a seguir… ¿Qué?, yo ya no puedo más…

Que lástima me dijo, pero nosotros somos muy calentones y siempre lo hacemos varias veces. Y diciendo esto me toma de las manos y aunque trato de resistirme la fuerza de los dos hombres es mucha y soy reducida y obligada a ponerme la pija de Alexis en la boca, mientras que arrodillada en el piso al costado de la cama, el hermano de Alexis me la pone en el culo que ya me dolía de la cogida anterior.

Protesto pero no me dan importancia. Me coge con fuerza hasta que se acaba y su lugar lo ocupa el padre, que con su pija inmensa me sodomiza violentamente mientras que con una mano me masajea el clítoris. Soy tan puta que me acabo enseguida y desde ese momento acepto todo lo que me den.














intercambio de parejas
Esa tarde les tomo la leche a todos varias veces, todos me cogen el culo y la concha hasta que están saciados y se hace la noche y yo me tengo que ir. De la concha y del culo me sale bastante leche y en la boca el sabor de las acabadas se mezcla. Descubro un mundo de placer diferente, extraño, seductor.

Me limpio con una toalla y me visto, no me quiero duchar porque ya es muy tarde. Me pagan lo pactado y me piden que regrese al otro día a continuar con las clases… Me voy convencida de no regresar nunca más… Llego a mi casa y por suerte mi esposo no había llegado, por lo que me doy una ducha y lo espero para cenar. Esa noche lo cojo como una poseída, quedando muy caliente luego que él no puede más y termino masturbándome varias veces antes de dormir.
Al otro día a las dos de la tarde toco el timbre en l
a casa de Alexis y me abre el padre, que me presenta a tres amigos que estaban jugando cartas con él. Tomás viene del patio con cuatro amigos y me dice que me acompañan hasta el dormitorio de Alexis, cuando vamos subiendo la escalera escucho que los hombres se levantan de la mesa y al llegar al dormitorio me encuentro a Alexis con dos amigos y en lugar de la cama habían en el piso dos colchones de dos plazas.
Los cuento y les digo "No, con tantos no, por favor…" Por respuesta, me empujan a los colchones y son muchos a tocarme y desvestirme.
Esa tarde me cogen todos y varias veces, soy un juguete sexual que se deja hacer de todo y es incontable las veces que me acabé.
Por lo menos una vez a cada uno le tomé la leche y tragué todo lo que pude. Me realizaron todas las combinaciones, en ningún momento de las seis horas que duró la orgía tuve menos de dos pijas adentro. Del culo y la concha me salía la leche en forma continua, mientras que mi cara, mi pelo, mi espalda, tetas, piernas, todo mi cuerpo estaba bañado en leche y todo pegajoso.
Yo no podía tenerme en pié del cansancio y del dolor que tenía, por lo que me llevan al baño y me acuestan en la bañera. Entonces en ese momento comienzan a orinarme encima y luego me ayudan a ducharme.
Me visten y comienzan a despedirse. Luego me dan un café bien cargado que me reanima y me voy para mí casa.
Posted: 11 May 2014 02:39 AM PDT
Somo un matrimonio normal, hacíamos todo tan normal, ya saben trabajar, no hacíamos nada loco nunca, para poner un poco mas de sabor a nuestras relaciones, empezamos a fantasear, siempre que lo hacíamos con que estuviera con otro.

Ya estaba proximo el cumpleaños de mi esposa, así que decidi, hacerle realidad su fantasía de estar con otros, necesitaba 2 hombres que quisieran estar con mi esposa, eso iba ser facil ya que ella para resumir esta buena, tiene unos pechos increíbles y culo hermoso, un bonito rostro.

Tenia que ser 2 personas que no los topáramos a diario, ósea ningún vecino o alguien del trabajo.

Después de unos dias de meditar tenia algunos candidatos, sin embargo no estaba muy convencido, habían dias que me arrepentía.

La fecha ya esta por llegar, ya tenia un lugar había alquilado una casa amueblada por 1 mes, había comprado muchas cosas, bebidas alcohólicas, ropas sexi para ella, unas esposas para amararla a la cama(siempre había sido su fantasía).

Primer Candidato (para cojer a mi esposa)

Estábamos en la fila del super, mi esposa estaba haciendo cola y yo fui a traer algo, cuando regrese veo a un hombre de unos 35 a 40 viendo a mi esposa, la verdad no lo culpe con esa faldita se miraba tan sexi, pero la miraba con tanto deseo  lo salude y le dije es mi esposa a la que miras, se disculpo, la verdad es que en otra ocasión lo hubiera enfrentado pero esta lo invite a estar una noche con ella, a lo acepto, le di la fecha y el lugar e intercambiamos telefonos, sabia que este tipo le podia gustar era alto como de 1.80 algo rubio y lo mejor la deseaba tanto como yo.

Segundo Candidato (para cojer a mi esposa)
Tenia un conocido que iba venir a mi pais para una visita y luego se iba ir a vivir a europa, mi amigo era de Jamaica, lo fui a traer al aeropuerto y cuando íbamos hablando me dijo que vamos hacer, hoy no puedo es el cumpleaños de mi mujer, se me ocurrió la idea que el fuera el 2 candidato, asi que mientras lo llevaba al hotel le hable de la idea, durante la fiesta, el miro a mi mujer, me dijo que esta re buena y que aceptaba.

Dia de la fiesta privada.
Le había dicho a mi esposa que le tenia una sorpresa, que se prepara para ese dia, que se pusiera ropa interior sexy, que habíamos comprado.

Subimos al vehículo y llegamos al casa que rente, la ubicación no era cerca pero cumplía con que no tuviera vecinos cerca que escuchar los gritos de mi esposa o vieran algo.

Parque el carro y le dije ante de bajar, déjame ponerte esto, le tape los ojos, como voy a caminar si no miro me dijo, yo te voy ayudar.

Con cuidado la subi al segundo nivel donde estaba el cuarto principal, ya estaban allí los 2 amigos el gringo y el Jamaiquino, le hice señas que no digieran nada.

Recoste a mi esposa aun con los ojos cerrados, he inicie a desnudarla, la deje con la ropa interior, ella aun tenia los ojos tapados.
Rápidamente entre los 3 le pusimos esposas y la amarramos a la cama, las esposas estaba tanto en las manos como en los pies.

Era su dia por lo que había que complacerla, lo primero era sexo oral le gustaba mucho, así que le hice a un la ropa interior e inicie a besar su vagina suavemente, ella inicio a gemir, pero ese gemido fue como un llamado a los otros 2, ya que le jamaiquino le quito el sujetador rapidamente, se mostraron las hermosos pechos de mi esposa, el jamaiquino no se pudo aguantar al plan e inicio acariciarle los pechos, en cambio el rubio le tocaba todo desde las piernas hasta los pechos, ella no dejaba de gemir, era tan hot que ya ellos tenian paradas sus mientras.

Deje de darle sexo oral, al sacar mi lengua dejo de gemir, pero de inmediato meti 2 dedos en su húmeda vagina, el jamaiquino chupaba un pecho de mi esposa y con la otra mano tocaba su otro pecho, eso duro unos minutos, mientras tanto el gringo se estaba quitando la ropa.

Mi esposa estaba super hot, aun no sabia que habían 3 hombre en la habitación.

Le terminamos de quitar la ropa interior, la tarde de arriba fue facil, pero la de abajo no podia salir por que estaba esposada a la cama, por lo que cortamos la ropa interior.

Allí esta en la cama mi esposa, amarrada con unas esposas, desnuda y caliente y 3 hombre con unas ganas de cogerla, cuando la amarramos lo hicimos no tan apretado para que pudiera moverse un poco, todo estaba saliendo según lo planeado.

En gringo se puso termino de quitar la ropa y se puso sobre mi esposa, era realmente increíble la sensación, ese tipo iba estar dentro mi esposa y ella un no sabia, se daria cuenta de que no era mi miembro, el de el era mas grande que el mio, abri las piernas de mi esposa y entro el ella, ella gimió y dijo mi nombre, le respondi tranquila amor te va gustar le dije.

El gringo le levando las piernas a mi esposa tal y como le dije, a ella le gustaba mucho eso, inicio a entrar y salir, las embestidas eran fuertes, mi esposa genia, gritaba, me decía cosas y le respondia, realmente el gringo estaba haciendo un buen trabajo, la penetraba con fuerza ella estaba disfrutando, mientras tanto yo acariciaba sus pechos y el jamaiquino se estaba desnudando.
Habíamos planeado, no iban a terminar dentro de mi esposa, cuando estuvieran por terminar se iban a salir.

El gringo seguia penetrado y mi esposa gimiendo, eso se salió en gringo, mi esposa me pregunto por que te saliste, le conteste que queria disfrutar de ella, el jamaiquio ya estaba listo, realmente tenia grande su miembro, mi esposa no se había dado cuenta con el gringo pero tal vez con el si.

El jamaquino la puso de lado y se puso detrás de ella, entro en su vagina, ella inicio a gritar, me dijo que la lastimaba, ya se había dado cuenta, el jamaiquino al lugar detenerse le metió todo su enorme miembro, mi esposa grito e intento moverse, pero la jalo e inicio a embestirla, ella gritaba, yo iba jalar al negro cuando el grindo me detuvo, la esta lastimando, mira me dijo, mi esposa estaba gritando de placer mientras el jamaiquino la envestida, le tocaba los pechos le jalaba el pelo, realmente el negro se estaba pasando de la mano, mi esposa no decía nada mas que gemir y moverse con sus fuertes envestidas, de pronto inicio a gritar, estaba teniendo un orgasmo, algo que le costaba mucho normalmente y el negro seguia disfrutando como de pronto se salio.

Amor ya termine quitame esto me dijo, aun no ha terminado, aun faltaba yo pero yo queria hacer algo diferente, no queria entrar donde habia estado los invitados yo queria entrar por el culo (ano), así que me puse a chuparle, su ano, mientras que el negro le metió los dedos en su vagina y el gringo le tocaba lo pechos, ella seguia excitada, bueno todos seguíamos excitados.

Inicie a entrar poco a poco en su ano, ella gemia pero se dejaba, de pronto entre e inicie a moverme, ella tambien lo hacia, los otros 2 se estaban excitando mas y se masturbaban, de pronto ella se movió super rico, y no puse evitar correrme dentro de su ano, mientras ella gemia y se movia.

Pude notar la cara de enojo de los invitados, he iniciaron a alegar que ellos tambien tenian derecho de terminar, de pronto mi esposa dijo, escucho voces, y logro soltarse de unas de las esposas.

Cuando ella se descubre los ojos mira la habitación, al grito y al negro, con sus grandes miembros, yo ya había terminado.

Que es esto me pregunto, es tu regalo de cumpleaños, siempre fue tu fantasía  cuando lo iba a saber, esto no lo soporto y se solto de la otra mano, luego de los pies quedando libre, se levanto se fue al baño.

Los invitados me gritaban que querían terminar que ese era el trato, que se los había prometido.

En eso salió del baño y me dijo no voy estar con estos, claro que si dijo el negro y la tomo empujo a la cama, cuando quise defender a mi esposa, el gringo se metió en la lucha y luego entre los 2 con el negro me amararon a una silla.

Allí estaba yo amarrado a una silla, mientras que mi esposa estaba asustada y los invitados se acercaban a ella.

Cuando la quisieron acariciar ella se nego, les dio pelea, les dijo nunca estarán dentro de mi, ellos rieron a carcajadas, ya estuvimos, ya empujo el gringo, el negro le ayudo abrirle las piernas, por fin pudo entrar, empezó a embestirla mas fuerte que antes, ella peliaba con las manos y el negro le pegaba en la cara, yo amarrado viendo sin poder hacer nada.

Mi esposa no colaborada y se notaba que el gringo no estaba disfrutando, de pronto, el negro se acerco a mi y me pego, luego amenazo con romperme una botella en la cabeza, cuando me iba pegar, mi esposa dijo, no esta bien, esta bien.

Que quieren que haga, el gringo se acosto en la cama y ponte sobre mi, ella se puso sobre y se metió el miembro del gringo en su vagina, ahora muévete  mi esposa se inicio a mover, mas grito, mientras tanto el negro le pegaba nalgadas en tu hermoso trasero, malditos lo tenia planeado.

Mi esposa montada sobre el gringo moviendose como solo ella puede, se miraba que el gringo disfrutaba, el negro dejo de pegarle nalgadas, se podia ver su trasero rojo,  luego se fue y le puso frente a su cara el enorme miembro, chupalo le dijo, ella se nego, se acerco a mi y me pego, luego se acerco de nuevo, ella lo tomo y le dijo, no se como nunca le he dado sexo oral a mi esposo, pobre idiota dijo el negro, mételo a la boca le dijo, ahora cierra tus labios y chupa, ella estaba dando sexo oral cuando el gringo le pego en el culo y le dijo, sigue moviendote.
Después de un rato, el negro ya no permitió que le hiciera sexo oral, y se fue poner detrás de mi esposa, ella pregunto que hacer, en eso la empujo e inicio a meterle su enorme miembro a mi esposa, ella gemia, parecia hasta cierto punto que lo estaba disfrutando, era penetrada por 2 hombre y yo viendo,
de pronto el gringo inicio a gritar terminando dentro de mi esposa, maldito…
El negro seguo penetrando el ano de mi esposa por un rato, no terminaba, ella le digo que cambiaran de lugar, el negro acepto se acosto en la cama.

Ella se puso sobre el poniendo sus pechos en su boca, y moviendo muy rapido, continuo por unos minutos, hasta el ella inicio a tener otro orgasmo y el negro inicio a gritar.

Luego ellos se salieron de la casa, mi esposa me libero y me dijo que por que no le había dicho nada, pero que había estado muy bien, que le había encantado la parte que me iban a pegar, yo no quise decirle que eso no era parte del trato.

Nos acostamos en la cama, quise entrar en su ano pero me dijo que estaba muy irritada, me puse sobre ella, estaba muy mojadita, disfrute mi de esposa como nunca, hasta que termine dentro de su vagina.
Posted: 11 May 2014 02:33 AM PDT
Habían pasado meses desde mi primer encuentro con Isabel. Ella ya había cumplido 41 años. Como regalo se hizo una glúteoplastia (agrandamiento de culo) y se había aumentado el pecho. Las operaciones le habían sentado muy bien. Una vez se recuperó de ellas, le sugerí que debíamos montar una fiesta para su cumpleaños. Podríamos invitar a varias chicas y chicos y pasárnoslas muy bien. La organizamos para Junio de 2013. En total los invitados éramos diez chicos, yo, mi primo Javi, Héctor y Mohamed, a quienes Isabel ya conocía, otros cinco chicos de mi equipo de futbol, y Moussa, un negro pollón, con una mástil de 30 cm. En cuanto a mujeres, además de Isabel estarían
: Camila, una argentina de 22 años que trabaja de doméstica en lo de Isabel; Deborah, que es la hermana pequeña de Camila, de unos 18 años a quien aún no conocíamos; Bea, la vecina tetona de Isabel con 55 años; y su hija Carmen, una divorciada de 28 años, que a pesar de tener ya dos hijas resulto luego ser una bomba. Una mujer de 1.70 metros, de pelo castaño, en muy buena forma y con una tetas de 120 cm bien firmes. La fiesta seria en el chalet de Bea, quien vive sola. La fecha escogida coincidía con el salón erótico en Valencia. Primero se me ocurrió que acudiésemos todos al salón y que después fuésemos a lo de Bea. Pero éramos multitud, lo cual complicaba la logística. Entonces le propuse a Isabel contratar a dos de las actrices que acudían al salón erótico para que monten una actuación para nosotros. Después de algunas averiguaciones, resulto que por unos 4000 euros podíamos traer a dos actrices. Entre los chicos juntamos unos 2000 e Isabel aceptó poner el resto. Con ese presupuesto pudimos apuntar a dos actrices maduras, una brasilera rubia de casi 40 años, Pamela B, a la cual yo conocía de una películas que hizo para su treinta cumpleaños, follando en una gangbang con 30 negros; y una argentina pelirroja de 50, que se mantiene muy bien y es muy atractiva y sugerente, Vanessa B. A esta también yo la conocía de sus películas. Llegado el día de la fiesta nos juntamos todos en casa de Bea. Carmen, su hija vino con una amiga. Pilar, una casada de unos treinta años, alta, de un 1.80 mm, también bien dotada de tetas. Camila y su hermana Deborah también trajeron una amiga, Yanina. Tanto Yanina como Deborah eran muy delgadas y apenas tenían tetas. A pesar de sus 18 años parecían dos crías, lo cual despertó el morbo de muchos. Héctor, Mohamed y Moussa al llegar lo hicieron con un travesti brasilero, algo que sorprendió a todos. Las últimas en llegar fueron Pamela B y Vanessa B. Lo hicieron en una limusina. Las dos llamaron la atención de hombres y mujeres. Bajaron de la limo vistiendo solamente lencería erótica y con unos tacones de 12 cm. Bea, por su parte invitó sensualmente al chofer de la limo a que se quedase.
El chalet de Bea es muy amplio y tiene un salón de fiestas muy cómodo con sillones y mesas donde había bebidas y aperitivos. Entramos todos al salón Y Pamela y Vanesa me preguntaron quién era la que cumplía años y yo las indique a Isabel. Aprovechando que estábamos en verano, Isabel llevaba un vestido muy corto y escotado que dejaba ver sus nuevas tetas y su tanga de color blanco. Vanesa y Pamela se acercaron a Isabel y se pudieron a bailar sensualmente alrededor de ella. De a poco le quitaron el vestido y comenzaron a manosearla. Isabel era receptiva a los tocamientos y tampoco desaprovechada la oportunidad de tocar a las otras dos mujeres. Pronto las tres estaban casi en pelotas rozándose entre ellas. Vanessa entonces le quito el sujetador a Isabel y a lamerle las tetas. Al mismo tiempo Pamela le quitó las bragas se arrodillo y pasó a comerle el coño. Vanessa abrazo a Isabel por la espalda mientras le pellizcaba los pezones. Isabel entonces giró su rostro y se besaron en un lascivo beso.  Isabel ya estaba muy caliente, excitada se giró y abrazó a Vanessa frotándose contra ella sin descanso. Pamela, situándose tras Isabel besaba sus hombros y le clavaba los duros pechos en la espalda mientras sus manos recorrían sujetaban los glúteos de Isabel. Entonces entre las dos llevaron a Isabel a una mesa y la acostaron sobre ella. Mientras las dos le lamian las tetas, la penetraron vaginalmente con un vibrador dorado. Poco después lo hicieron analmente con otro vibrador. El cuerpo de Isabel comenzó a contorsionarse a causa del placer. El resto de los asistentes estábamos más que calientes con el espectáculo. Todos los hombres teníamos nuestras pollas afuera y enhiestas. El resto de las mujeres y el travesti se pusieron a mamárnoslas. Vanessa y Pamela se llevaron dos chicos cada una. Moussa se acercó a la mesa y le dio su polla de 30 cm a Isabel par que se la coma. Eso fue el sumun para Isabel. Por primeras vez saboreaba la polla de un negro, al mismo tiempo que dos vibradores la doble penetraban. En pocos minutos, todos los machos estábamos listos para eyacular. El primero fue Moussa que inundó la boca de Isabel, y con su leche también le mancho la cara. Al resto Vanessa y Pamela nos hicieron acercarnos a la mesa y eyacular sobre Isabel, quien quedó completamente bañada en esperma. Así Isabel llegó a su primer orgasmo.
Mientras Isabel se duchaba, el resto continuamos en acción. Cada una de las actrices se había llevado a dos machos con los que se entretenían. Bea mamaba y hacia una cubana a Moussa. Camila en cuatro patas era follada por el chofer mientras mamaba al travesti. Deborah y Yanina mamaban a mi primo Javi mientras este las penetraba con los vibradores. Otro chico follaba a lo perrito a Pilar. Héctor, Mohamed y yo nos habíamos quedado con Carmen, quien era la más atractiva de todas las mujeres. Ella primero nos mamaba. Después Mohamed le corrió la diminuta tanguita roja que llevaba y se preparó para partirle el culo. Apoyó la polla en su ano y comenzó con sus embates. Ella mamando mi polla mientras la excitaba frotándole el clítoris con sus dedos. Los gemidos de Vanessa y Pamela. Ambas estaban disfrutando una doble penetración. Yo así tuve mi eyaculación en la boca de Carmen quien se tragó hasta la última gota. Después de correrme, Héctor tomó mi lugar y Mohamed alternaba sus envestidas entre el culo y el coño de Carmen. Ya lo había hecho varias veces y su polla ya le calzaba de maravillas en ambos orificios. Al parecer a Carmen le encantaba ser follada alternando penetraciones anales con vaginales. Los gemidos de Vanessa y Pamela estimulaban a Carmen. Entonces Mohamed, la me recostó de espadas en el piso, le levanto las piernas por sobre sus hombros y la penetró analmente hasta el fondo. Ella explotó y nos pidió a Héctor y a mí que pusiéramos nuestras pollas en su boca mientras se corría.
Al terminar Mohamed con Carmen vi que Isabel estaba de regreso. Tenía al negro con ella, penetrándola por la vagina. Bea, aún caliente entonces se abalanzó sobre Héctor pidiéndole que la folle. Cerca de ella, Camila era duramente follada por el culo por el travesti y se  retorcía entre gemidos. Este la tenía con las manos apoyadas en el sillón y con el culo lleno de polla. Lo mismo ocurría con Deborah y Yanina que eran penetradas 
analmente por Javi y el chofer.
Yo me acerqué a Isabel, ella chupaba arrodillada chupando la polla de Moussa. Yo me eché boca arriba entre sus piernas. Ella las separó un poco más para dejar que entrase su cabeza, y así pudiera chuparle el coño y jugar con mis dedos en su culo.  Estuve un rato haciéndolo, hasta que conseguí meterle cuatro dedos. Entonces Moussa se acostó en el piso boca arriba y ella fue a montarse sobre la polla de él. Por la fuerza y velocidad con que ella se movía, la polla daba la impresión de un pistón entrando y saliendo. Yo primero le lamí el ano y metí mi polla por él, quedando Isabel ensartada por ambos lados. Las lágrimas se le salían de los ojos, por el disfrute que le causaba para moverme con esas dos trancas dentro ella. A esas alturas, Pilar estaba sentada sobre un tipo que se encontraba en uno de los sillones y chupaba cualquier polla que se le pusiera enfrente. Ella tomaba las vergas chupándoselas consiguiendo que algunos se descargasen en su boca, su cara o en sus tetas.
Después de un rato se escuchó que Camila y Pamela conversaban animadamente. Camila argumentaba que la argentinas eran las mejores entregando el culo. Que disfrutaban muchísimos siendo enculadas. Que a pesar de no ser una puta actriz porno podía comerse más pijas por el culo que Pamela. Vanessa tercio en la discusión y sugirió que en lugar de seguir discutiendo se pusieran a prueba. Hizo que las dos se hincaran en cuatro patas, en un sillón de tres cuerpos que ahí había, y sus culos quedaron a la vista. Se formaron dos colas de cuatro hombres cada uno que simultáneamente las enculaban. Una vez que terminaban, dejaban su lugar al que seguía en la fila. Solamente no se sumaron a la fila Mohamed, que prefirió encular al travesti, el negro al que se lo llevo Bea y el chofer que aún tenía la polla flácida después de dos corridas. Al terminar la primera ronda, las dos mujeres seguían pidiendo más polla. Ambas tenían sus culos bien dilatados después de la sería de enculadas, pero estaban dispuestas a recibir más. Sin embargo, algunas de las otras mujeres reclamaron pollas para ellas y se decidió suspender el juego.
Al disgregarse nuestro grupo. Carmen decidió repetir con Mohamed junto con su amiga Pilar. Los sentaron en un sillón y después de mamarlo alternadamente se montaban sobre él y ensartaban la polla en sus coños. Isabel había vuelto a las doble penetraciones con dos de mis amigos. Vanessa y Pamela chupaban a Moussa. Después empezaron a jugar con sus dedos en el culo de él hasta que lo penetraron con un consolador. Luego lo hicieron sentar en el sillón y alternativamente lo follaban mientras él le chupaba las tetas. Parecía que el negro disfrutaba follándose a las dos hembras mientras estás le partían el culo. Bea por su parte follaba al chofer y a un chico que le daba por el culo. A pesar de ser la más mayor de todas las mujeres, sus grandes tetas y lo puta que era hacía que nunca le faltasen machos. Mientras un chico chupaba las tetas y mamaba la polla del travesti y un segundo lo enculaba. Camila y Deborah, las dos hermanas hacían un 69, y su amiga Yanina, la más pequeñita de todas las mujeres estaba frente a cuatro hombres que queríamos hacerla nuestra. Ella se arrodilló y empezó a mamarnos. Héctor se sentó en un sillón y le dijo, ven mi amor siéntate aquí, mostrándome una polla bien parada. Ella muy obediente se sentó introduciendo en su coñito la polla. Cuando estaba en esa posición me acerqué y ella se metió mi polla en la boca. Los otros se pusieron al costado de Yanina y ella agarró sus pollas, una con cada mano y comenzó a correrlas. Pronto Héctor descargó su semen dentro del chocho y seguidamente yo me corrí dentro de la boca. Entonces, uno a los Yanina había estado masturbando la hizo poner en cuatro patas y le empezó a lengüetear el ano. Dejándola en esa posición de perra, él se puso detrás de ella, le metió su polla en el culo y empezó a bombear. Luego, el otro que había sido masturbado se arrodilló frente a ella y le puso su polla en la boca. Así 
estuvieron hasta que los dos se corrieron.
Cuando terminamos Pamela y Vanessa estaban sentadas en un sillón con aires de divas. Desde su sillón llamaron Mohamed y comenzaron a chuparle los pezones y a toquetearlo. Una de ella se puso a lamerle el culo y a jugar con sus dedos en él. Eso al more no le gusto demasiado, pero ellas lo calentaban tanto que el no pida resistirse a lo que hacían. Al rato, repetía su escena con Moussa. Mohamed tenía un vibrador en el culo y ellas se montaban alternativamente sobre el dejando que les chupase las tetas. El chofer, algo cansado, se dedicaba a contemplar el espectáculo. En un rincón, Camila y Deborah follaban con Héctor y Javier. En otro, el travesti follaba a Yanina, mientras recibía por el culo a Moussa. Bea, su hija Carmen y Pilar, estaban las tres una al lado de la otra a lo perra, recibiendo cada una de ellas una polla en su culo. Yo y dos chicos más nos quedamos con Isabel. Ella estaba muy caliente, nosotros la chupábamos y toqueteábamos para que se caliente aún más. En un momento, un chico se acostó de espaldas en el piso y ella con ansias se abalanzó sobre él. Comenzó a cabalgarlo y sus gritos se oían en todo el salón. Ella estaba en trance cuando yo me acoplé por detrás. Le abrí el culo con los dedos y se la metí  hasta lo más profundo del culo. El tercero se acercó a su boca y ella se puso a mamarlo desaforadamente. Estaba al límite. Los tres nos corrimos dentro de ella, casi en simultáneo y ella disfrutó de un orgasmo quedando casi desvanecida.
Habían pasado varía horas desde el inició de la orgia de cumpleaños de Isabel. Sin embargo, aquello no parecía decaer. Nos habíamos dado un respiro y bebíamos tragos que habían preparado Camila, Deborah y Yanina. También comíamos el resto de los aperitivos para recuperar fuerzas. Entonces, Vanessa y Pamela se tumbaron juntas y sin más preámbulos, se pusieron a comerse el coño la una a la otra, de tal forma que a mí se me hizo la boca agua y mi polla no paraba de palpitar. Yo me acerqué con mi polla tiesa y me coloqué entre ellas. Dos pares de manos agarraron con maestría mi polla y dos lenguas empezaron a chuparme. Yo gemía y jadeaba y ellas mamaban y se besaban, descargando lascivia en cada movimiento. Entonces las mandé cambiar de postura y las puse con el culo en pompa. Me las follé a las dos a intervalos, a ambas haciéndolas retorcerse. Ello reinició la orgía, las dos actrices porno se garraron dos machos cada una y para l goce de todos pidieron que les hagan una doble penetración anal. Era increíble ver como cada una de ella se tragaba dos pollas en simultáneo por el culo. Yo me limitaba a contemplar el espectáculo. Los seis hombres que quedaban libres eran insuficientes para las siete mujeres que quedaban. Entonces Yanina volvió a por el travesti. Así las siete mujeres fueron folladas simultáneamente por el culo. Mohamed y Moussa se encargaron de Isabel y Bea. Al rato las cosas habían cambiado. Vanessa y Pamela descansaban y bebían unos margaritas. Estoy había liberado a cuatro hombres para el resto de las mujeres. Yo y Mohamed volvimos a Carmen. Yo me acosté en el suelo y Carmen se sentó sobre mí, se la metí en su húmeda raja. De pronto ella gritó como puta desenfrenada, y era porque Mohamed le había metido su anaconda en el culo. Mientras yo me movía lentamente, Mohamed por el culo a 100 km/h. Entonces vino Javi y le metió su polla en la boca, pero no funcionaba. La polla se le salía de la boca con tanto grito. Entonces la jaló del cabello para que la polla le entrara toda. Ella se atragantaba pero comenzó a disfrutar del orgasmo de su vida, parecía que se iba a morir del orgasmo. Entonces, todos las sacamos al mismo tiempo, y ella quedó tirada en el sillón temblando, no podía hablar ni nada. De reojo pude ver como Bea e Isabel le hacían una doble mamada a Moussa. Además,  Camila y Deborah eran penetradas doblemente. Ellas se besaban mientras ellos cuatro se la metían lo más duro que podían. Luego de un rato uno por uno empezaron a eyacular dentro ellas y ellas a gritar de placer. Por su parte, Carmen estaba fuera de sí en el suelo, reclamando que la volviésemos a penetrar.
Entonces intervinieron Pamela y Vanesa. Le dijeron a Carmen que era una buena puta, ninfómana insaciable. La pusieron de rodillas con la cabeza contra el suelo y metieron un vibrador en su chocho. Luego le hicieron que sacara culo y nos invitaron a encularla uno tras otro para satisfacerla. Su amiga Pilar dijo que eso era una bestialidad que la lastimaríamos. Dos chicos la se la llevaron con ellos y se encargaron de follársela para que no incordiase. Yo me acerqué a Carmen y lentamente pero de forma constante comencé a encularla. Al poco tiempo estaba toda dentro de ella quien arañaba el suelo, gemía de placer. Yo aceleré más, ella gritaba dolorida, hasta que minutos después, nos corrimos los dos, inundé su culo, momentos después saqué mi polla. Todas las otras mujeres, incluidas Pamela y Vanesa, y la travesti se dedicaban a mamar las otras pollas para que estén listas para continuar con la enculada masiva. Después de mi se acercó Héctor a Carmen y le preguntó – ¿Quieres otra polla yegua? A lo que ella contestó – Quiero sentir la polla de todos en mi culo. La excitación de los machos era tal que no lo dudaron. Héctor se corrió en menos de 5 minutos. Lo mismo les ocurrió a varios de los chicos. Los movimientos de las caderas y las nalgas de Carmen ayudaban a que todos acabarán rápidamente. Los últimos en encularla fueron Mohamed y Moussa. Metieron sus enormes pollas hasta el final. Después de que pasáramos los nueve por el culo de Carmen, su culo empezó a vomitar semen. Su ano estaba destrozado, abierto, enrojecido. Tras esto, la tumbamos en un sillón y ella se quedó dormida acurrucada.
Una vez terminamos con Carmen, Héctor cogió a Yanina de una brazo y le dijo – Ahora te toca a ti, flacucha.  Es hora de que destrocemos tu lindo culito y goces como una perra. Entonces, Isabel interviene diciendo – Me decepcionáis mariquitas. Se levanta y se coloca frente a nosotros. – ¿Me vais a decir que preferís ese culito flacucho al mío, que está ansioso de ser follado?  Entonces, nos dividimos en dos grupos y nos ponemos a sodomizarlas con violencia y velocidad. Al lado de Yanina e Isabel se coloca Bea, que solo consigue atraer a Mohamed. Moussa por su parte prefería encular al travesti. Camila y Deborah se entretenían en juegos lésbicos con Vanessa y Pamela. Pilar, estaba con Carmen algo preocupada por el estado en que había quedado después de la múltiple enculada. A Isabel y a Yanina le habían tocado cinco pollas por cabeza. Las dos nos dejan hacer complaciente, e incluso meneando el culo. A veces apretaban los dientes pues las embestidas les hacían doler. Sin embargo, nos pedían que no parásemos. Así estuvimos algo más de media hora. Cinco tres machos dedicados al ano de cada mujer, follándolo con violencia e intercambiándose cada cierto tiempo. Al terminar, las dos mujeres tienen su recto inundado de esperma. Las pobres no dan para más. Yanina se va a un sillón y se duerme. Pero Isabel, se mantiene aparentando estar entera y con aire lascivo.
Los hombres también estábamos cansados y ya se notaba la claridad de las primeras luces del día.  Sin embargo, Camila, Deborah, Pamela y Vanessa que se habían estado tortilleando estaban con ganas de follar y se pusieron a mamarnos. Bea e Isabel se sumaron a ellas. Yo estaba con Vanessa. La muy puta es una excelente mamadora. Además de la mía se comía la polla del travesti. En un momento nos hizo dar vuelta y comenzó a chuparnos el culo mientras nos masturbaba con las manos. Rápidamente no penetró con dos vibradores. Después nos giró, acostó al travesti en el suelo y se montó sobre la polla de ella. A mí me hizo ir por su espalda y colocar mi polla en su esfínter.  Yo se la metí de un golpe. Me sentía confortable con esa cosa me estaba llenando el culo y penetrándola a ella analmente. Me corrí dentro de ella. Su culo era espectacular, a pesar de lo trajinado que estaba ella conseguía apretar mi polla cerrando su esfínter. Mi polla quedaba tan bien calzada que no se escapó ni una gota de mi semen de su culo. Después de acabar ella me pidió que le sugiera dando hasta que ella se corriera. Después de llegar ella al orgasmo, Vanessa me chupo la polla hasta volver a ponerla enhiesta.
Al mirar a los demás vi como Camila y Deborah eran folladas doblemente por chicos que estaban parados. Al ser tan livianas, que las podían sostener solamente con sus pollas. Los cuerpos de ellas por la fuerza de gravedad se ensartaban tanto en las pollas que solamente dejaban ver los huevos de los chicos. Así estuvieron por varios minutos, en dos sándwiches sexuales exquisitos. Pamela por su parte practicaba un doble anal con Héctor y Javi. Por su parte, el chofer se concentraba en manosear el cuerpo de Bea mientras estas le hacia una cubana. Al mismo tiempo, ella estaba sentada sobre Moussa, con la polla de este dentro de su culo. Isabel por su parte estaba a lo perra mamado una polla y comiéndose la polla de Mohamed por el culo. El moro gritaba  – tómala, tómala toda puta. Isabel disfrutaba e l enculada y se movía intensamente para hacerlo gozar a él. Al terminar Mohamed yo tomé su lugar. El ano de estaba ya muy dilatado, las gotas de semen de las anteriores enculadas lo inundaban y choreaban por su entrepierna. Al cabo de varios minutos gozando así, ella se zafó, me tumbó en el piso y se montó sobre mi polla y pidió que alguien se la metiese por el culo. Así fue y ella llegó de esa forma a un nuevo orgasmo.
Ya era casi de día, y a cada vez quedaba menos gente en pie. Camila y Deborah se había retirado a descansar. El chofer y el travesti dormían. Los chicos nos manteníamos en pie bebiendo bebidas energizante pero éramos diez piltrafas. Isabel estaba fuera de sí. Por su cumpleaños quería seguir follando, mostrar que podía más que ninguna. Incluso más que las dos actrices porno. Entonces, volvió a tomar la iniciativa. Se levantó y se acercó a mí, me besó y me cogió firmemente el pene, pasó la mano por mis testículos. Yo estaba caliente de nuevo, le aparté las manos y me tumbé en el piso. Se puso encima, pasé mis dedos por su mojada rajita, y se metió mi pene, ella soltó un gemido. Inmediatamente empezó a botar, quería sentir mi miembro dentro de ella, pero para mi sorpresa, a los pocos saltos ya estaba corriéndose y gritando de placer. Tras esto, me levanté, la lancé al suelo, ella cayó a cuatro patas, me puse detrás y la penetré bruscamente por el coño, tras esto, empecé a darle fuertemente, hincando profundamente mi polla. Ella tenía que hacer fuerza con los brazos para no irse hacia delante, hasta que ella nuevamente llegó a otro orgasmo, que coincidió 
con el mío.
Al rato, se levantó, y caminó hacia Héctor, agarró su pene con la mano, y se lo metió en la boca. Entonces, un chico se acercó a ella y se dedicó a lamerla y a meterle levemente los dedos en el coño. Ella se sentó en la polla de Héctor y volvió a botar, estuvo así hasta que nuevamente se corrió, se quitó de encima y le pidió al tercer chico que la follase. Mientras tanto, el resto no había perdido el tiempo. Bea estaba tumbada boca arriba, y era follada por un chico. Vanessa y Pamela se tragaban por el culo cada otra polla mientras mamaban a Mohamed y Moussa respectivamente. Entonces Bea hizo algo nuevo. Se puso en cuclillas y recogió con su mano parte del semen que salía de su culo y de su coño.  Luego se lo esparció por el pecho, tas lo cual se lamió el dedo anular y empezó a introducírselo por el ano, hasta que se lo metió hasta el fondo. Lo dejó dentro unos minutos, después se lo sacó y se puso a cuatro patas. Llamó a un chico, le chupó un poco la polla y le pido que la enculara. Este lo hizo bruscamente. Ella soltaba en cada movimiento grandes alaridos y disfrutaba fuera de sí. Después descansó unos minutos. Vanessa y Pamela se acercaron a ella. Llamarón a Moussa le chuparon la polla y le dijeron que se tumbe. Cuando lo hizo, ordenaron a Isabel que se siente encima de él y se la meta en el coño. Entonces llamaron al moro, lo mamaron hasta pararle la polla e hicieron que penetrase analmente a Isabel.
 La polla de Mohamed entra con violencia y parce que destroza el recto de Isabel. Ella vuelve a gritar de dolor y placer. Durante más de un cuarto de hora, ambos hombres no cesan en su empeño de infringirla dolor y placer hasta que consiguen que ella se corra entre jadeos y gritos de placer. Al mismo tiempo el negro se corre también. Él e Isabel entonces se quedan quietos tras terminar, pero el enculador no pierde el ritmo y continúa hasta correrse dentro del recto de Isabel.
Los tres cuerpos se separan y Vanessa le dice a Isabel – Ahora vas a saber lo que es una buena enculada. Isabel mira algo extrañada. Vanessa y Pamela llevan a Isabel a un taburete. La colocan sobre dejando el culo bien expuesto, con las piernas por ambos lados del taburete y con las manos detrás de la cabeza atadas fuertemente con unas medias de mujer. Con otra media le amordazaron la boca. Entonces hacen que un chico se coloqué detrás de ella y la embista por el culo sin mediar palabra, comenzando a follarla sin piedad. Isabel apenas puede moverse. Así  es sodomizada por cada uno de nosotros una vez más. Totalmente inmovilizada nos corremos dentro de ella inundando de nuevo el recto. Entonces, Vanessa y Pamela nos hacen alejarnos de Isabel. Isabel, esta extenuada y algo asustada. Pregunta que le van a hacer y no obtiene respuesta. A Isabel le preocupa haber perdido el control de la situación. Pero sale de dudas cuando Vanessa se acerca a ella y le dice – Ahora vas a tener lo que buscabas.
 Te voy a ensartar con mi brazo hasta tus entrañas.  Agarra sus dedos y primero los mete en el coño de Isabel. Los saca y están empapados de esperma y de los jugos de la vagina de Isabel. Luego mete cuatro dedos en el culo de Isabel. Así dilata el culo de Isabel. Sonia intenta gritar y desligarse sin éxito. Pero Pamela la sujeta. La situación ha cambiado de forma muy radical. Isabel se ha convertido en la esclava de las dos actrices porno. Los que seguimos en pie solo atinamos a mirar extasiados por lo que vemos. Vanessa continua trabajando en el culo de Isabel, ya ha metido su mano completa. Entonces la retira. Cierra el puño y penetra a Isabel de golpe con su puño, ensanchando el esfínter al máximo y robando un par de lágrimas de dolor de los ojos de Isabel, que, sin poder gritar se limita a intentar moverse para zafarse. No lo consigue y siente como, sin remisión, aquello le dilata el ano como nunca antes lo había sentido. Al llegar a la mitad del antebrazo, Vanessa se detiene. – ¿Verdad que esto es lo que querías, guarra? – le increpa a Isabel al tiempo que sigue profundizando hasta meter su brazo casi hasta el codo.
 Isabel no disimula el gesto de dolor mientras siente como aquello el brazo de Vanessa entra y sale cada vez con más ligereza de su culo. Sin duda el esfínter no da más de sí pero cede lo suficiente. Tras unos interminables minutos, Vanessa introduce su otro brazo por el coño de Isabel. La folla con ganas con ambos brazos metiéndolos y sacándolos  del recto y la vagina. Parece que la situación excita bastante a Vanessa y Pamela. Después de un rato Vanessa retira sus dos brazos de golpe y deja a Isabel sufriendo temblores como una epiléptica. .- ¿Verdad que te ha gustado puta? ¿Es esto lo que querías?  – Pregunta Vanessa con aire socarrón. Isabel que si con la cabeza y con los ojos encharcados en lágrimas. Entonces Vanessa le libera la boca y hace que Isabel le limpie con su lengua los dedos de la mano derecha que están llenos de mierda. Cuando termina le dice de forma compasiva, ahora te dejaremos que le hagas una buena mamada al moro y al negro y te dejamos en paz mientras nosotras dos nos divertimos con los machos que aún quedan. Isabel responde afirmativamente con la cabeza ya que no tiene fuerzas para otra cosa.  Entonces la trasladan a un sillón y sin más explicaciones, el negro mete su polla hasta los huevos en la boca de Isabel. Esta entre arcadas se esmera en hacerlo lo mejor que puede. Tras unos minutos consigue que el negro se corra llenando su boca de leche. Ella traga como puede y se dispone a recibir la segunda polla en la boca. Ésta, al ser más gruesa entra menos, pero del mismo modo se emplea a fondo para que se corra el moro. Tras bastantes minutos lo consigue, recibiendo de nuevo en su boca un par de descargas de leche que traga. Ambos hombres se separan de ella y ella queda sola en situación, completamente exhausta, 
inerme, y desamparada.
Por su parte, Vanesa y Pamela solo tuvieron que decirnos, chicos vengan a follarnos. Las dos en simultaneo de metieron un vibrador en sus coños y se llevaron cada una a cuatro de nosotros. Las dos se pusieron en cuatro patas como perras y nos pidieron que las penetremos analmente. Comenzaron dos chicos. Mientras eran penetradas ellas rotaban las caderas acompasadamente. El resto nos pusimos en fila esperando nuestros turnos más que calientes. 
Entonces, reaparecieron Moussa y Mohamed y le pidieron a Pamela y Vanessa que se las chupen. Antes de que terminen su petición las pollas ya estaban entre los labios de ellas. La primera pareja de chicos se corrió dentro de sus culos.  Con gran destreza el resto de nosotros procedimos a hacer relevos. Javi y yo fuimos la cuarta pareja en encargarnos de los culos de Vanessa y Pamela. La cincuentona y al cuarentona eran realmente buenas follando y sus culo eran más que apetecibles a pesar de sus edades. Al final, las dos mujeres llegaron al orgasmo y el negro y el moro eyacularon en las bocas de ellas, quienes a pesar de nuestro cansancio consiguieron que nos comportásemos como unos sementales y nos dieron un servicio de primera dejándonos absolutamente satisfechos. Ellas por su parte, estaban felices y listas para marcharse. Habían pasado una noche de lujuria y se llevaban 2000 euros cada una en su cartera. Antes de marcharse, Pamela y Vanessa pasaron a saludar a Isabel. Le dieron un beso de lengua en la boca y la dejaron de regalo sus dos vibradores dentro del culo y la vagina. Isabel sin fuerzas solo esbozo una sonrisa de aprobación.

Ya de mañana todos nos fuimos marchando. Varias de las mujeres por la forma de caminar claramente evidenciaban que tenían escozor y molestias anales. Una de las que más lo evidenciaba era Carmen. En un futuro encuentro con Bea, esta nos contó que por un tiempo su hija estuvo con problemas de incontinencia anal. Sin embargo, nos contó que le gustaría repetir la experiencia. La que llevaba las peores consecuencias era Isabel. Casi no podía caminar y tenía fiebre, por lo cual se quedó en casa de Bea. Le tomó más de una semana moverse con comodidad. Sin embargo, quedó completamente feliz por su fiesta de cumpleaños elucubrando planes para su 42 cumpleaños.

















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