lunes, 27 de septiembre de 2010

relato

intercambio de parejas





El macho de mis mujeres 1: Mi madre

18 de Septiembre de 2010 
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Un hombre poco a poco va descubriendo el placer que le produce entregar a un amigo dominante aquellas mujeres más valiosas de su vida: Madre, Novia y Esposa.
Como toda historia, la mía comenzó cuando tenía como unos veinte años. En aquella época me consideraba un chico normal, con los gustos que cualquier joven de mi edad podría tener: fiesta, conocer chicas, el futbol, etcétera. Pero había un gusto oculto en mí que pronto descubriría y pasaría a formar parte de mi vida. Internet es una fuente de placer constante, barato y anónimo en donde cotidianamente descargaba mis tensiones emociones con la pornografía probando diversos escenarios. Recuerdo que inicie con las típicas chicas desnudas, pasando por películas eróticas de Tinto Bras, y una que otra visita a los temas de sexo duro. Con todo mi placer preferido era las llamadas Milf, esas señoras de entre 30 y 45 años que en pleno desarrollo de madurez eran todas unas bellezas con sus cuerpos bien cuidados pero con la experiencia sexual desarrollada a tal grado de impartir placer a cualquiera. Quizá, ciertamente, parte de ese gusto tendría que tener alguna relación con mi madre, pues ella sin lugar a dudas podría entrar dentro de esta categoría de mujeres. Con sus 37 años era todo un monumento de mujer, con estatura media (1.63 cm) su piel blanca, amplias caderas (95 cm), pechos grandes (100 cm), trasero sugerente, cintura estrecha (90 cm), piernas marcadas por el gimnasio, y un toque aniñado en la cara: labios carnosos, ojos color miel y el pelo pintado de color rojizo que se asemejaba a una pelirroja. Producto de un matrimonio joven, se había casado con mi padre, y me había tenido a los diecisiete años, por lo que no existía mucha diferencia de edades, a tal grado que constantemente no faltaba con quien me confundiera con su hermano pequeño. De aquí partió una experiencia que marcaría mi vida con la aparición de Reinaldo, un muchacho como dos años menor que yo, pero que la vida que le había tocado lo había convertido en un chico problemático. Su familia era bastante disfuncional, con un padre en la cárcel y el abandono de su madre, sus abuelos paternos se hicieron cargo de su sustento. Yo lo conocí jugando futbol, y a pesar de su edad, era un joven de espalda ancha y brazos fuertes, con estatura alta (1.85 cm) y de cara normal, aunque resaltaba su estilo de corte de pelo militar. Tenia una personalidad chulesca de típico bocón con las mujeres, en donde se expresaba de ellas como si fueran objetos o, peor aún, como trozos de carne. A lo mejor tenía que ver por el resentimiento que tenía hacia ellas, como resultado del abandono de su madre. En cualquier caso, eran sus charlas cotidianas versaban sobre a quién se había tirado y dónde y cómo se la había follado:




Reinaldo: Recuerdas a Violeta, pues ya cayó la perrita, la puse a cuatro patas para que diera unos aullidos jajajaja…
Yo: ¿en serio? Si dicen que es una apretada, ya que esta bien guapa.
Reinaldo: Que va hombre!!!! En el fondo las mujeres son unas putas, que quieren una buena polla. Al principio se hacen las difíciles, pero una vez que la tienen dentro se mueren de gusto, más si se trata una polla como la mía!!!!





Al principio escuchaba sus charlas simplemente por andar en el chisme de saber que mujeres habían caído en sus garras, pero después de lo que sucedió un día, mi interés en sus comentarios pasaron de ser simples chismes, a fuentes de excitación en mi persona. Sucedió que un día jugamos un partido de futbol, pero como al finalizar el mismo tenía una comida familiar cerca de ese lugar, y mi madre estaría por la zona, acordamos que ella me recogería para ir juntos y alcanzar a mi demás familia. Cuando terminamos el partido, mi madre me esperaba en el estacionamiento pero a fuera del automóvil. Realmente se veía espectacular, con unos lentes de sol, un pantalón vaquero ajustado, y un top ligero entallado de color blanco que dejaban ver el tamaño de sus melones. Yo venía con Reinaldo caminando, hasta que la vi y le comenté a Reinaldo que ya habían llegado por mí, me despedí rápidamente y me encamine hacia ella para subirnos al carro e irnos. Todo parecía normal, hasta el siguiente fin de semana que teníamos partido y me encontré de nuevo con él. Cuando me saludo, no falto en decirme:
Reinaldo: Anda eh!!!! Que bien te lo tenias guardado cuñadito!!!!! Semejante hermanita que tenias escondida cuñado!!!!!
Yo: ¿A que te refieres? Yo no tengo hermanas.
Reinaldo: ¿No? Entonces la que te vino a recoger el sábado pasado era tu prima… ah!!! Entonces serás mi primito!!!!!
Yo: Haaaa, el sábado pasado, no era mi prima, era mi Madre. (Pude notar su cambio de cara, como tratando de ver si en mi contestación había molestia, pero yo creo que al no notar nada añadió).
Reinaldo: Pues entonces serías mi hijito jajajajaja!!!!!!!
Esas palabras: “serias mi hijito”, retumbaron en mi cabeza, sentí una sensación de humillación pero excitación el saber que un tipo tan lascivo como Reinaldo se expresaba abiertamente de su atracción sexual por mi madre. No dije nada, simplemente me quede callado, no sabía como reaccionar, pues me sentía incapaz de contestarle algo, quizás por miedo, por humillación o el shock que me había producido la situación. En el partido no me pude concentrar, una y otra vez recordaba la situación, y no podía dejar de ver a Reinaldo jugando con su short corto, sus piernas grandes y sus provocaciones cotidianas a los contrarios del otro equipo: definitivamente era un macho Alfa. Cuando llegué a mi casa, tampoco puede evitar dejar de ver a mi madre, con su cuerpo paseando por la casa e imaginar las cosas que estaría imaginando Reinaldo: como vería, la desearía, se la follaría y que luego me lo contaría. Subí a mi cuarto, cerré la puerta, y me masturbe.
Al día siguiente cuando desperté sentí la misma necesidad imperante de masturbarme imaginando los comentarios lascivos de Reinaldo sobre mi madre, así que nuevamente me toque. Esa semana la idea se convirtió en un objeto de deseo constante, una y otra vez imaginaba situaciones entre mi madre y Reinaldo y me excitaba: tenía que hacer algo al respecto, el paso estaba dado. El siguiente sábado acudí al partido, en donde sabía Reinaldo estaría presente, cuando lo ví, no puede dejar de volver a pensar en él y mi madre, se veía tan macho, tan cerdo, tan agresivo, que me imaginaba como seria que poseyera a mi madre que era un mujer sumisa, correcta y amable. Yo estaba ansioso de terminar el partido y quedarme con él a solas, pues sabia que tarde o temprano comenzaría con sus historias de las mujeres que habían disfrutado de su polla esa semana.
Reinaldo: Ufff creo que ahora no jugué muy bien, y no es para menos, vengo todo deslechado de ayer. Semejante follada le metí a Lupe. Si vieras el culote que tiene!!!! Es tan grande que le daba con tanta fuerza y como rebotaba jajaja.
Yo: Ya me imagino, se puso a aullar como una perrita. (Realmente quería sacar su parte más lasciva, por lo que lace un comentario como ese).
Reinaldo: Ni que lo digas, le azote tanto el culo que la mano me duele… la muy putilla quería que le dejara marcada la mano. Me puso como una moto cuando se empezó a correr y me baño con todos sus líquidos: es una putita de las lindas!!!!
Yo: Y de a cuantas posturas te la follaste. (Yo quería extender al máximo sus descripciones para luego imaginármelo con mi madre).
Reinaldo: Veo que estas interesado, no querrás saber mis secreto de cómo satisfacer a una mujer ¿verdad? No te preocupes, si quieres te doy unos consejos al respecto de cómo tratar a una zorra.
Yo: Bueno, es que se ve que eres un experto, no me vendrían nada mal jajajaja. Es más, me gustaría pedirte tu opinión sobre unos libros y videos que compre sobre posturas sexuales. ¿Qué opinas?
Reinaldo: Ok. Me los traerías el próximo sábado, me los llevo y luego te digo.
Yo: Podría ser, pero que te parece, si mejor los vemos juntos, así me podrías decir si en verdad sirve o no esas posturas. Te parece si vamos a mi casa y los vemos, sirve que conoces mi casa ya que nunca has ido. (Cuando pronuncie estas ultimas palabras, sentí un cosquilleo en mi estomago, pues sabía que allí estaría mi madre, pero yo necesitaba más dosis para el morbo que me generaba él con mi madre. El esbozo una sonrisa de oreja a oreja, quizás sabiendo que estaría mi madre).
Reinaldo: Vale!!! Pero tendría que ser ahora, pues ahora tengo tiempo.
Yo no esperaba que fuese tan pronto, pero creo que en su deseo de ver a mi madre accedió a ir inmediatamente, y yo en mi deseo de que la viera, accedí a que asi fuera. Me siguió en su coche, y mientras conducía me excitaba la idea de que iba a llevar a un macho, pervertido y chulesco, además de sudado por el partido, a mi casa a que viera el cuerpo de mi madre y se imaginara cosas con ella. Llegamos a casa, estacionamos los carros, y cuando estábamos a punto de entrar me pregunto si no había nadie en casa. Yo le comenté que no, a lo que el puso una cara distinta (quizás se imaginaba que no vería a mi madre) pero cuando le dije que teníamos poco tiempo porque mi madre no tardaría en llegar, su cara nuevamente se le ilumino. Subimos a mi cuarto y le mostré los libros, como era de esperar, dijo que eran basura, pues las mujeres lo que realmente quieren –según me dijo–, es un buen macho que las taladre y les coma el coñito. Cuando puse las cintas, comenzó a calentarse, no tanto por las indicaciones que traían, sino por la mujeres que participaban, no dejaba de hacer comentarios asquerosos sobre ellas, alabando sus tetas y lo rico que follaban, incluso se comenzó a tocar por encima del short la polla y se veía que se estaba empalmando, pero de repente se escucho que habrían la puerta de la casa. Rápidamente quite la cinta, guarde todo, y escuchamos la voz de mi madre que decía que había llegado. Mi nerviosismo fue mayor, al pensar que Reinaldo estaba excitado y vería a mi madre.
Yo: es mi madre, será mejor que bajemos para que te la presente.
Reinaldo: Vale, pero después me tendrás que prestar esas películas, pues me ha puesto la polla gorda la tía morena, y necesito vaciarme que me están doliendo los huevos!!!!!
Ambos bajamos, y cual fue mi sorpresa de ver que mi madre venia del gimnasio y estaba de espaldas en el fregadero, vestida con unos licras negras entallas que le formaban todo el culo y las piernas, por lo que me imagine la visión que tendría Reinaldo de semejante cuerpo, y lo que estaría pensando.
Yo: Mamá, te presento a Reinaldo.
Madre: (Mi madre voltió un poco apenada, pues no esperaba quizás que la vieran con ropa deportiva) Hola Reinaldo, soy la mamá de Carlitos.
Yo: Mamá!!!!!! Carlos!!!!!! No Carlitos!!!!!
Reinaldo: Jajajajajaja. Soy Reinaldo, y no te preocupes Carlos, el Carlitos solo se queda en casa jajajajaja!!!!!
Madre: Jajajajajaaja.
Me sentí tan humillado no solo porque mi madre me llamara Carlitos, sino que también Reinaldo lo hiciera y de paso mi madre le riera su gracia!. Reinaldo se quedo unas dos horas mas, y me di cuenta que disimuladamente no perdía detalle de mi madre, cuando caminaba no le quitaba ojo de su culo, y cuando hablaba le veía las tetas de rápidas miradas. En ese tiempo, me ignoro por completo, y se concentro en hacerle preguntas a mi madre, sobre en qué trabajaba, qué hacía, de dónde era, cuanto tiempo llevaba viviendo en la ciudad. Fue casi un interrogatorio al que mi madre fue sometida, que era evidente que se empezó a incomodar, pero Reinaldo con su aire chulesco ni le importaba. Afortunadamente una llamada en el móvil de Reinaldo hizo que se tuviera que ir, por lo que lo acompañe a su coche, para decirme que sentía irse pero que le había hablado un chiquita que necesitaba su dotación, y que como seguía tan caliente necesitaba ir a vaciarse.
Cuando regrese a casa, mi madre estaba en la sala, y me comentó que de donde conocía a ese, y yo le dije que del equipo de los sábados, ella se quedo pensativa, y solo me dijo: ok, no me da una buena sensación como persona. Y la verdad es que no se equivocaba Reinaldo era toda una ficha, pero eso era lo que mas me excitaba, su forma pedante de ser. Más aun me daba morbo el saber que a mi madre no le había agradado, pues eso hacia que ella se pusiera a la defensiva, y conocía que cuando una persona no le agradaba se portaba muy distante y fría con ella. Pasaron las semanas y veía Reinaldo en los partidos, y se había vuelto constante que finalizados inventara cualquier pretexto para estar conmigo e ir a mi casa, la verdad es que a mi no me importaba, sino que al contrario, se la ponía mas fácil para que estuviera en mi casa y pudiera ver a mi madre. La situación se volvió repetitiva y tensa, al principio acudía y veía a mi madre disimuladamente, pero después sus miradas lascivas iban aumentando. Además, ya que mi padre trabajaba y viajaba los sábados y domingos, en la casa únicamente estábamos él, yo, y mi madre. Mi madre se portaba distante con él, cuando llegaba lo saludaba, pero se mantenía la mayor parte del tiempo en silencio, no dando pie a conversaciones, o realizando tareas para mantenerse ocupada. Reinaldo me preguntaba si mi madre era así de seria o no le caía bien él, yo le decía por supuesto que era seria, pero la verdad es que no era cierto. Me excitaba estar en el salón, viendo la tele o jugando Xbox con Reinaldo, mientras mi madre paseaba por la casa y Reinaldo no le quitaba los ojos de encima. Yo podía notar como la desnudaba con la mira, pero nunca me decía nada. Fueron tan comunes esas escenas que yo me masturbaba una y otras vez recordando sus miradas al cuerpo de mi madre, pero necesitaba más morbo, necesitaba mas cosas nuevas.
Un día en que llegamos a casa, y sabia que mi madre volvería tarde, comenzamos a jugar y me excuse diciendo que iba al baño, así que entre en la recamara de mi madre y tome un conjunto de ropa interior, la mas sexy que encontré y la puse en el baño con la intención de que cuando fuera Reinaldo la viera. Y así fue, después de una hora, se fue al baño, pero lo que me extraño, o quizás no, es que tardo mas tiempo de lo normal. Cuando regreso se sentó a mi lado, y yo estaba excitado imaginando si había visto la ropa de ella y se había masturbado. Afortunadamente me dijo que se tenia que ir, quizás ya esta satisfecho por ese día, así que no lo entretuve mas y subí corriendo al baño, para mi sorpresa no estaba el conjunto completo, sino únicamente el brasier, por lo que intuí que el muy cabroncete se había llevado la tanga de mi madre. No obstante, observe que el brasier estaba un poco mojado, parecían unas gotitas, pero no estaba seguro si se había vaciado en él o quizás era sudor de ese macho.
Como las visitas eran asiduas, necesitaba más morbo, lo de la ropa interior ya no era buena idea, pues no me podía arriesgar a que dejara sin tangas a mi madre, por lo que tendría que idear otro plan. Le comencé a preguntar que tipo de páginas pornográficas visitaba en internet, y me digo que le daba igual, pero que casi no veía, ya que no necesitaba porque siempre tenía un culito caliente que follarse. Yo le dije que a mi me gustaban las de Milf, el pregunto que era eso, así que le tuve que contar, y se empezó a excitar a tal grado que me dijo que le mostrara una de ellas. Cerramos la puerta, aunque mi madre andaba por casa, nos metimos en un pagina de mis favoritas, en donde aparecían señoras hiperbuenotas y no tardo Reinaldo en empezar a decir guarradas de ellas. Yo buscaba poner algunas que se parecieran a mi madre para calentar mas las cosas, así que cuando veía una mas o menos del estilo de mi madre le decía que como la veía, no tardo en decir que estaban bien sabrosas y eran para meterles la polla hasta dentro. Se calentó tanto que paso, por supuesto, lo que tenía que pasar. En una foto salía una mujer con un enorme parecido a mi madre, y me dijo:
Reinaldo: Me perdonaras, pero esa se parece a tu madre!!!
Yo: (Yo sabía que había dado en el punto y era hora de seguirle el juego pero sin parecer disfrazándolo) tu crees?
Reinaldo: Sí lo creo, mira qué tetas, igual que tu mamá, su culo se parece un montón, bien formado, y su carita mira parece ángel pidiendo polla ufff!!!!! (se metió la mano en la short y dijo) yo a esa me la comería!!!!!!
Yo: A mi madre????? (Conteste pareciendo indignado, aunque en realidad esta mas que excitado)
Reinaldo: A la de la foto!!!!!!! Pero bueno: a tu madre también Carlitos!!!!!
Eso fue más que suficiente, me quede callado, no sabia que decir, lo había provocado, pero no tenia una respuesta a lo que dijo. El se excito tanto, que empezó a pajearse en mi presencia, sin que se bajase el short. Seguíamos viendo la foto con el gran parecido de mi madre, y él seguía masturbándose, en un momento dado, se sacó la polla y me dijo: mira como me la ha puesto la clon de tu madre. Me mostro su polla, no podría decir que era de un tamaño descomunal, pero si era mas grande y gorda que la mía, y tenia mucho pelo alrededor, pero cuando la vi completamente fuera del short, si note que era mas que suficiente para hacer gozar a una mujer, pues cuando se hizo el pellejo hacia atrás vi que su cabeza era muy gorda, y yo creo que debía de medir como entre 19 y 21 cm, pero lo que mas me impacto fue que estaba llena de venas, era como si quisiera explotar, pues resaltaban todas la venas. Se la siguió jalando en mi presencia lentamente, y entre mas caliente estaba salió una personalidad que aunque sabia que tenia nunca pensé que en la realidad la conocería.
Reinaldo: Que rica está la clon de tu madre. Me la follaría en todas la posturitas. Estoy tan caliente que necesito una zorrita, así te daría unas clases en vivo de cómo se folla a una mujer, y no tus libritos carlitos jajaja!!! Te gustaría verme follándome al clon de tu madre?
Yo: (Yo estaba también muy caliente, pero no podía descubrirme, tenía miedo y excitación, así que contesté) Supongo.
Reinaldo: Supones? A puesto a que te gustaría ver, como la pongo de a perrito y que grite de placer!!! (seguía tocándose lentamente). Pero como esta tan lejos, creo que seria algo imposible no? Pero tenemos a su clon aquí en casa? (y se la seguía pelando) no es así?
Yo: Si tu lo dices (Yo no quería parecer interesado, pero por dentro quería que se soltara, aunque aun me seguía dando miedo).
Reinaldo: Sí Carlitos!!! sí yo lo digo, es que sí me la follo jajajaja, ya me vas conociendo: sí quiero me follo a tu madre aquí en tu casa.
Yo: (Esas palabras fueron un golpe mortal a mi persona, y sabia que había abierto una puerta difícil de cerrar, pero mi boca no pudo articular nada más, por lo que al ver mi pasividad, el macho excitado había salido sin temor alguno)
Reinaldo: Si ya desde cuando le traigo ganas a tu mamá, desde que la conocí con ese top blanco que se veían las tetas y su licra negro el día que la vi aquí en casa, no ha dejado de ponerme dura la polla. Mira con estoy ahora, necesito desahogarme Carlitos. Apaga la computadora, mejor vamos a ver a tu madre que esta en vivo y directo, y después me hago una paja pensando en su cuerpo.
No lo podía creer, el Reinaldo sin pudor me decía que mejor fuéramos a ver a mi madre para que él pudiera apreciar su cuerpo y después jalársela pensando en ella. No pude decir que no, pero tampoco sí, simplemente apague la computadora, el entendió mi aceptación y así mi vida tomaría un nuevo giro: permitir que el macho se expresara abiertamente de mi madre de forma asquerosa.
Lo que siguió, ya se podrán imaginar, todo una serie de situaciones morbosas en las cuales ya abiertamente la veía en mi presencia y hacia cosas realmente que me ponían nervioso. Se había obsesionado tanto con mi madre, que los sábados no llevaba carro y se iba a mi casa en el mío, por lo que en el camino me iba contando las ganas que tenia de llegar a casa y ver el culo de mi madre, me decía que se imaginaba viéndola desnuda con las tetas al aire y pegándole su polla en su nalgotas. Yo al principio reía, pero al poco tiempo no faltaba que le seguía el juego, y le contaba de camino como estaba vestida ese día. Cuando estamos en casa, hacia lo posible por mantener a mi madre a la vista de él, quien cuando se volteaba ella, sin disimulo alguno me hacia señas de su culo y haciendo además de cómo si se la estuviera follando. Cuando ella estaba en la cocina, y estábamos en la sala, a veces decía que ahorita venia que necesitaba ver el culito de mamá, yo veía como se iba a la cocina, e intentaba mantener una conversación con ella, pero ella olímpicamente se portaba distante y fría, por lo que no tardaba en regresar a decir que era muy seria, y que ya le parecía que se estaba pasando de apretada con él y medio se molestaba.
Recuerdo incluso, en una ocasión, que mi madre estaba lavando los platos, y se veía el culito con un vestido ajustado que traía. Él sin disimulo se saco la polla en mi presencia estando en la mesa de la cocina, por lo que me puse muy tenso en que ella lo descubriera, pero se la empezó a jalar lentamente mientras veía su culo, y me hacia caras se lujuria sobre ella. Yo me levante de la mesa de la cocina, y me acerque a ella para tratar de distraerla mientras él se la seguía pelando lentamente debajo de la mesa. Pero cuando ella termino de lavar los platos, el se guardo su polla, y ella paso a un costado de él sin siquiera mirarlo, por lo que el se levanto con la polla hinchada una vez que ella salió de la cocina y me dijo, se esta pasando esa zorra, me ignora. Necesita una lección –dijo–, así que abrió el refrigerador y me ordeno preparar unas fresas con crema para todos, yo no sabia que se proponía, pero pronto lo averiguaría. Me dijo que sirviera en tres platos, y que los dejara en la mesa, se saco la polla y se la empezó a pelar muy fuerte, yo espantado fui a la puerta de la cocina por si regresaba mi madre la entretuviera, pero ella estaba en su cuarto porque podría escuchar que había ruido en el piso de arriba. Reinaldo empezó a sacudírsela y decir obscenidades sobre la puta que era mi madre y que se comería su lechita, así que se vino en un plato de los puestos en la mesa con tal intensidad que dudaba en cuanto tiempo no había follado por la cantidad de semen que aventó. Revolvió el plato, y me dijo que convenciera a mi madre de bajar a comer las fresas. Yo no estaba muy por la labor, pero me miro desafiante y enojado, y por primera vez vi que no solo era capaz de ser un macho dominante, sino también agresivo. Mi madre bajo, y acepto los platillos, porque dije que los había preparado para los tres con cariño, solo puede observar como ella con su boquita se comía el semen del macho de Reinaldo y como éste se sentía satisfecho al ver consolidada su venganza, y yo simplemente pensaba en que otra puerta mas se había abierto en la relación entre Reinaldo y yo: El macho dominante.
El continuó llendo a casa y cuando no estaba mi madre, me humillaba diciéndome cosas de ella, de lo lindo que la follaría en la cama, de lo zorra que se veía, de la tetonas que tenía. Me obligaba a sacarle los diversos conjuntos de ropa interior, sobre todo los que habían usado el día anterior, y se pajeaba con ellos en mi presencia y sin ningún pudor. Me decía que me arrodillara y que viera como se iba a correr en las tangas de mi madre, yo casi nunca me tocaba en presencia de él, pues me acomplejaba el tamaño de mi pollita en comparación con la de él, pero a el no le importaba, únicamente lo que le gustaba era la obsesión que tenia con mi madre y que yo colaborará con él en todo lo que me pedía. Como era de esperarse, después ya no era suficiente que la viera en casa con ropa, ni que se masturbara con su ropa interior, ni mucho menos que me humillara, quería más y yo, por supuesto, estaba totalmente entregado al morbo. El quería verla desnuda, pero la verdad es que no sabia como se podría realizar esta situación, no se me ocurría nada, pero el contesto que ya pensaría en algo. Vaya si lo pensó, su idea era tan simple como instalar una cámara en su dormitorio, y para ello necesitaría mi ayuda. Instalamos la cámara dentro de un apartado que había como detector de incendios. La función iba a comenzar, y también una situación que abriría una puerta más. Pusimos seguro a mi cuarto y le dijimos a mi madre que estaríamos chateando con unas amigas de otro país, y que la íbamos a cotorrear por lo que no queríamos que fuera aparecer porque sino íbamos a parecer hijos de mama. Ella dijo que te acuerdo y se encerró en su cuarto, prendimos la computadora y allí estaba mi madre arreglando unas cosas en su cuarto. Se veía, como la mayoría de los sábados, que venia de hacer deporte, por lo que traía ropa deportiva que estaba ajustada:
Reinaldo: Que buena se ve tu madre Carlitos!!! Ufff espera que empiece la función, por fin voy a ver esas tetazas al desnudo y ese culo rico. Deja y tomo posición. (Me apartado de la silla, se quito completamente el short, y se quedo con la polla flácida que se veía de buen tamaño. Yo me acomode a un lado de éste, pero el me dijo que no, que esa hembra solo era para él, así que me puso de rodillas en el suelo, para que observara como se iba a correr viendo a la zorra de mi madre).
De rodillas, a un lado de él, aun se podía ver a mi madre en el cuarto. El comenzó a jalársela, ella empezó a sacar su ropa interior del cajón, y se empezó a desnudar. Lo primero que se quitó su fue su top. Me impresione con ver semejante tamaño de sus tetas, pues nunca había visto desnuda a mi madre. La polla de Reinaldo comenzó a hincharse. Me dijo que tetas se carga tu madre, mas esos dos pezones enorme redondeadas por dos círculos cafés y grandes. Efectivamente tenía dos círculos cafés que le rodeaban los pezones. Me dijo que como le encantaría mamárselos a la putita de mi madre. Se comenzó a quitar la licra, y Reinaldo me pregunto que de que color creía que iba a tener los pelitos mi mamá y se empezó a reír. Al quitarse la licra, se veía una tanga negra, que dejaba ver el culo. Qué culo exclamo jalándosela más duro Reinaldo. A estas alturas, ya tenía la polla gorda, y dijo que como necesitaba tener las manos libres para el ratón y enfocar mejor el culo de mi mamá, que le agarrara la polla para pajearlo. Dude, por supuesto, pero se volvió a mi y me dijo, hazlo marica de mierda que quiero verle bien el culo a tu madre. Me dio un poco de miedo de que nos pudiera escuchar mi mamá, por lo que sin rechistar mas comencé a jalársela. Sentí por primera vez una polla, era blanda pero a la vez dura y lo que notaba era que tenía un líquido blanquecino en la punta, sobre todo cuando le jalaba el pellejito hacia atrás. El continuaba extasiado con mi madre, y cuando ella se iba a quitar el tanga una llamada en la casa interrumpió el espectáculo. Ella contestó, se sentó en la cama, con las tetas al aire y en tanga, y el no perdía detalle. Se pregunto Reinaldo que quien era, porque se veía a mi madre reír. Me dijo que lentamente descolgara el teléfono, sin que ella se diera cuenta. Así que lo tome el teléfono de mi cuarto y lo descolgué. Era la voz de mi padre, que estaba bromeando, me dijo Reinaldo que quiera era, y le dije. Me dijo que le acercara el teléfono a su oído, por lo que mientras con una mano se seguía pajeando, se escuchaba a mi madre hablando con mi padre, y qué éste le preguntaba por mi. Ella le respondió que estaba en el cuarto con su amigo indeseable y se empezó a reír junto con mi papá. Reinaldo cambio la cara al igual que yo, puesto que él no sabía que no era del agrado de mi madre, ya que mi madre esta mas que consiente cuales eran las evidentes intenciones hacia ella, pero lo dejaban entrar en la casa porque era mi amigo. Entonces mi madre completó: menos mal que hoy no tengo que verlo y soportar sus babosadas, están encerrados en el cuarto y no quieren que los molesten, mejor para mí (agrego mi madre), pues siempre viene de jugar futbol y huele demasiado fuerte a lo que soltó una carcajada junto con mi padre. En ese momento vi como la cara de Reinaldo comenzó a cambiar, se puso rojo, yo viendo su cambio repentino discretamente colgué el teléfono. El se quitó las manos de la polla, se paró con el pene totalmente erecto y caminó hacia la puerta. Por un momento pensé que iba a ir por ella, por lo que me asuste como nunca, pero antes de llegar se detuvo en seco, se voltio a verme y me dijo:
Reinaldo: Sabes que me has engañado? la zorra de tu madre no era seria, es que no me quiere, y encima se burla de mí. Pero creo que esta puta necesita mas lecciones, pero primero empezare con la tuya marica de mierda, por mentirme cuando te lo pregunte. (Se puso completamente cambiado, es como si su fuera otro, se acerco a mi, me tomo de los pelos, me hincó, y me acerco la polla en la boca, mientras volteaba a ver la imagen de mi madre).





Yo ya no supe que pasa en la imagen, solo sabia que me estaba follando la boca, me la metió hasta el fondo de ella y empezó a tomarme los pelos mientras me la follaba. Seguía concentrado en la imagen de mi madre, y me comenzó a decir que pronto así iba a tener a la puta de mi madre, que la iba a hacer su hembra y que le iba azotar el culo para hacerla aullar como loba en celo, aumentó sus embestidas en mi boca y puede sentir como se contraria su culo, sentí algo viscoso que empezó a inundar mi boca, mientras me decía que esta leche iba a ser para la zorrita de mi madre, que la probara antes de dársela a ella para que supiera que se iba a comer ella. Hizo que me tragara toda su leche, y aun terminando, que le límpiese la polla. Termino, se separó de mí, y pude ver su falo aun morcillo y rojo, y escurriendo mi saliva, se limpio con mi sabana de la cama, y después se puso sus shorts. En la imagen ya no se veía a mi madre, quizás ya se había metido a la ducha, y cuando voltee a ver a Reinaldo, este ya se esta preparando para irse, no sin antes decirme, que aun le falta la lección a la putita.
Pasó la semana y no tuve noticias de Reinaldo, pero llegado el sábado sería inevitable que lo viera. En la semana tuve sueño eróticos siendo poseída mi madre por Reinaldo, incluso amanecía con la sabanas mojadas de tales sueños, y no me podía concentrar en otras cosas que no fuera en aquellas escenas morbosas de él, el macho dominante y cerdo, sometiendo a la apretada de mi madre. Para mi sorpresa el sábado no fue al partido, y mejor para mi, pensé que ya se había olvidado de todo, por lo que regrese a casa y cuando mi madre me vio llegar, se burlo diciendo que milagro que no traía a mi amiguito. Yo no dije nada, simplemente me puse a ver la tela, pero dos hora después, sonó el timbre, fui abrir la puerta y ahí estaba él. Venía con unos vaqueros superentallados, una camisa que dejaba ver su espalda ancha y unos brazos fuertes, además de que olía a perfume. Cuando me vio me dijo, que era sábado, y que no podía olvidad nuestra rutina de siempre y se esbozo una sonrisa en su boca. Mi madre al verlo, también se mostro sorprendida, pues ahora sí venía cambiado. Se acerco para saludarla, pero esta vez, no solo le dio los típicos besos en la mejilla, sino que el abrazo contra su pecho. Mi madre puso cara de sorpresa y no dijo más que tenía que ir hacer cosas al jardín. Cuando se fue, y se quedó solo conmigo, me dijo:
Reinaldo: Sabes, hoy me voy a follar a tu madre, y por ello cuando te diga nos vas a tener que dejar solos en casa. Me has entendido?
Yo: Mira Reinaldo, no se, es que ya esto va mal, mejor porque no lo dejamos ahí.
Reinaldo: No. Me la voy a follar. Y yo se que te excita pensarlo marica!! Pues tu has sido el que ha puesto en bandeja a tu madre. Después te contare como me fue con la putita esa.
En ese momento, entro mi madre y se fue directo a la cocina. Reinaldo se levanto y dijo que tenía que ir por algo que le calmara la calentura a la cocina y se rio. Yo me quedé en el sillón de la sala viendo la tele y pensando en que hacer, cuando de repente se escucho una sonara nalgada seguida de un sorprendido grito de mi madre. Entonces grite si estaban bien? A lo que inmediatamente escuche a Reinaldo decir que sí, solo que se había caído algo en la cocina. Yo pude escuchar como si a mi madre le estuvieran tapando la boca, y escuchaba un poco de ruido, pero conteste que de acuerdo y le subí el volumen de la tele, para poder sigilosamente acercarme a la cocina. Lo que vi a continuación me impacto, veía que Reinaldo tenia a mi madre contra el fregadero sin que ella pudiera voltear y le tapa la boca, mientras el se pegaba a su cuerpo dejándole su bulto a la altura de su culo, mientras se le decía algunas cosas a su oído. Mi madre estaba quieta pero se veía que no tenía voluntad, pues aún trataba de zafarse pero la fuerza de Reinaldo era mayor que la de ella. Estuvieron así como cinco minutos, y nunca olvidare el momento en que él, en esa posición, volteo a ver hacia la entrada de la cocina y me vio ahí parado observando: me miro con cara de superioridad y con sonrisa irónica. No sabia que hacer, baje la mirada, y regresa a mi sitio en la sala. No podía escuchar ya nada, todo estaba en silencio, pero después de otros diez minutos volvía escuchar semejante nalgada pero ahora el grito fue ahogado de mi madre. Nuevamente pregunte que si estaban bien, la verdad, tenía que guardar las apariencias con mi madre. Reinaldo contestó que sí que se había caído otra cosa pero que lo estaban levantando. Dije que ok, que si necesitaban mi ayuda me avisaran. Pasaron como quince minutos y no escuchaba ya nada. Cuando en eso veo que Reinaldo sale de la cocina y se sienta a mi lado, aunque con el evidente paquete duro. Y mi madre, le pregunté, y el me dijo que en la cocina. Efectivamente, a los pocos minutos salió mi mamá pero sin dirigirnos ni una mirada, estaba algo roja, y caminó rápido hacia las escaleras y se escuchó que cerró su cuarto. Qué le has hecho, le espete en su cara. El se empezó a reír y dijo que aún nada, pero que lo bueno vendría más tarde. Estuvimos como una hora viendo la televisión y mi madre no salía de su cuarto, así que él me dijo que necesitaba ir a ver como iba el culito de mi mamá. Sin decir más, se fue arriba de la casa, y escuche que entró en el cuarto de mi madre. Fui directamente arriba con mucho sigilo, y antes de entrar, me pegue al oído de la puerta de mi madre. Escuchaba ruidos, pero no se distinguían, luego escuche un forcejeo, corrí a mi cuarto y prendí la computadora. Lo que vi me impacto. Estaba el encima de madre sujetándola con ambas manos, mientras ella se intentaba escapar, el le decía algo al oído y ella se veía que se le quedaba viendo fijamente de forma desafiante, pero no intentaba gritar, sino simplemente zafarse de él. El bajo su mano y la introdujo en los vaqueros de mi madre, quien solo se limitaba a verlo desafiante y de vez en cuando intentaba moverse. Era claro que la estaba tocándole el coño, pero ella no hacia ningún gesto. Él de improvisto se paro, la dejo libre, y ella le soltó una cachetada en la cara a lo que le agarro la mano y le detuvo riéndose. Vi que salió él del cuarto y ella se metió a su baño. Yo tarde un poco en bajar, y Reinaldo estaba en la sala de nuevo viendo la tele. Me senté a su lado, y riendo me acerco su dedo a mi nariz diciéndome que así huele mi madre.
Reinaldo: Bueno, tú debes saber bien que pasó. Pues estuviste primero viendo en la cocina como estaba con ella, y ahora por tu computadora. Ya sabes lo que va a pasar aquí, me voy a follar a tu madre. Así es que ya sabes, te me vas largando de casa en lo que le doy a tu mamá lo que necesita.
No entendía porque mi madre no gritaba ni decía nada, estaba seguro que no estaba disfrutando, porque lo veía en su cara, pero también que no gritaba ni hacia nada para que me enterara. Estaba realmente confundido. Escuche que bajaban las escaleras, y vi que venia mi madre, pero se estaba cambiada de ropa. Si antes estaba con su pantalón vaquero, una botas negras, y un top color rojo ceñido que dejaba verle las tetas, ahora se había puesto un vestido largo y holgado que le llegaba desde el cuello hasta casi los tobillos, por lo que intuí que no quería mostrar más sus atributos delante de Reinaldo. Se paró a mi lado y me dijo que necesitaba hablar conmigo a solas. Ni siquiera volteo a ver a Reinaldo, quien si inmutarse seguía viendo la tele. Ese era el punto crucial, si hablaba con ella seguramente me contaría lo de Reinaldo, si me iba la estaría entregando completamente al macho dominante en que se había convertido. Como no sabía que hacer, y necesitaba tiempo para pensar, le dije que sí, que sólo iba a buscar algo a mi cuarto para darle a Reinaldo y que se fuera. Subí corriendo a mi cuarto, sin apenas darle tiempo a mi madre que hiciera algo. Y esperé unos minutos, no sabía que hacer, si hablar con ella o entregársela al macho, estaba excitado de que el la poseyera, pero estaba temeroso de dar este paso. Pasaron como quince minutos y me preguntaba porque no subía mi madre si es que quería hablar conmigo, me temí lo peor, y decidí que correría a Reinaldo. Salí de mi cuarto e iba a bajar las escaleras, cuando nuevamente escucho un forcejeo. Me asome a la sala, y ahí estaban de nuevo, Reinaldo sometiéndola y ella desafiándolo. Esta vez, las cosas habían ido mas lejos, el estaba encima de ella en el suelo, y estaba metido entre sus piernas mientras que ella intentaba cerrarlas. Además él le había subido el vestido de tal forma que se veía un brasier blanco con sus tetas enormes, y su tanga blanco. Con una mano Reinaldo le sujetaba las dos de ella, y con la otra pasaba sus manos lentamente desde su coño hasta sus pechos. Y escuche que le decía.
Reinaldo: Te voy a follar, tú decides con o sin tu hijo presente. Si esta presente escuchara como gritaras, pero si no esta, nadie nunca se va a enterar y nunca más me volverás a ver.
Mi madre: Chulo de mierda, crees que eres un hombre, pero no eres más que un niñato. Si me violas crees que esto se va quedar así, te mataré cerdo. (Y le escupió en la cara a Reinaldo).
Nunca había visto a mi madre completamente fuera de sí, pero aún así no gritaba. Reinaldo se limpio la cara con la mano, y enojado le metió esa misma mano en el tanga blanca. Observé que le metió un dedo en el coño y se lo meneo con fuerza, mi madre cerro los ojos e intento gritar pero el le tapo la boca, lo empezó a meter y sacar con tal intensidad, que ella pronto empezó a patalear y se puso roja, pensé que la estaba lastimando. Grite desde arriba que ya había encontrado la cosa y que ahora bajaba. Espere unos minutos, y baje haciendo ruido y despacio. Solo estaba Reinaldo en la sala, ella estaba en la cocina, me acerque a Reinaldo y le grite a mi madre que hablaríamos regresando que iba acompañar a Reinaldo a su carro, iría a la tienda y regresaría. Salimos de casa y efectivamente lo acompañe a su carro, entramos en él y le dije que se había pasado. El me dijo que no, que lo bueno estaba por comenzar. Prendió su coche, dio una vuelta, y me dijo que lo esperara en el carro, que como ya sabía el tenía aun un asunto pendiente que arreglar con mi mamá.

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Os quiero contar como me hicieron cornudo por primera vez.
Conocí a mi novia que con los años llego a ser mi mujer. Era una chica que se calentaba fácilmente y que no me hacia remilgos a casi nada. Solo había una cosa que no se podía hacer: sexo. Ella era virgen y quería seguir así hasta que le pareciera buen momento para dejar de serlo.
Le gustaba que le metiera mano en lugares públicos, ya que le excitaba la idea de que la vieran, y lo hacíamos en cines, Púb., parques, etc.
Por aquel entonces yo tenia a mi mejor amigo, ANGEL, desde pequeño, que no tenia novia y se venia con nosotros de vez en cuando. Un día fuimos a un partido de basket y mi novia llevaba un vestido con escote recto a la altura de las tetas, de modo que cuando se agachaba, se ahuecaba y dejaba ver todas las tetas, que eran pequeñas pero con pezones muy negros.





Ella se agacho muchas veces a lo largo del partido y yo vi como Ángel le miraba las tetas cada vez.
Esa noche cuando estábamos solos metiéndonos mano, le conté que Ángel le había visto las tetas y ella me pregunto que porque no la había avisado. Le dije que me gustaba que se las viera y ella se puso muy caliente y desde entonces siempre que podía le enseñaba las tetas o las bragas al sentarse. Luego cuando estábamos solos me decía cuanto se había calentado enseñándole y yo le contestaba que mas me había calentado yo.
Ella me preguntaba cuando ambos estábamos muy calientes, si me gustaría que Ángel la tocara. Yo le contestaba que es lo que mas me calentaba, que me encantaría que se lo tocara y le hiciera una paja feroz.
Un día que llovía fuimos a mi casa a oír música y al poco rato mi novia ya le había enseñado las minibragas que llevaba en varias ocasiones. Ángel no quitaba ojo y ella me miraba sonriendo maliciosa. Le pregunto que si quería bailar y el me miro. Yo le dije que adelante y se pusieron a bailar. Mi novia se arrimo a su paquete frotándoselo y mirándome mientras lo hacia. No sabía gran cosa de sexo pero yo estaba caliente a tope y ella lo notaba.
Al cabo de un rato, cuando Ángel ya no podía mas, empezó a acariciarle el cuello y bajando la mano poco a poco llego hasta el borde de la falda. Ella se apretó mas aun contra el, lo que lo envalentono y empezó a acariciarle el culo por encima de la falda. Pilar, que es como se llama mi novia, me miro con ojos de lascivia y calentura y siguió restregándose contra su polla, que a estas alturas la tenia absolutamente tiesa.
Ángel levanto el borde de la falda y comenzó a acariciarle el culo sobre las bragas.







Pilar dijo que tenia que ir al baño y se fue a hacer pis. Ángel me miro y me pregunto que pasaba. Le dije que no sabia pero que ella era la que estaba decidiendo todo. Pilar volvió y se sentó en el sofá. Al hacerlo, separo lar rodillas, de forma que pudimos ver perfectamente que se había quitado las bragas.
Al poco rato quiso bailar conmigo y mientras se frotaba contra mi me dijo que ya que me gustaba que la vieran, me iba a dar todo un espectáculo.





Volvió a salir a bailar con Ángel y este comenzó a tocarle el culo, pero esta vez sin reparos y por debajo de la falda. Pilar se dejo sobar a conciencia mirándome y diciendo: ¿te gusta verdad cabron? se separo un poco de el para que pudiera meter la mano por delante y llegar al coño, que tenia completamente empapado.
Ángel le hizo una paja que la hizo correrse dos veces. Entonces Pilar me miro y me dijo: vas a disfrutar como nunca cabroncete, voy a follarme a Ángel.
Yo la mire incrédulo y le dije: pero cariño, eres virgen y me gustaría ser yo el primero.
Pilar me contesto: no vas a ser el primero y lo vas a ver en primera fila. Quiero que mientras me folla, te hagas una paja delante de nosotros.
Entonces se quito la falda y se tumbo en el sofá con las piernas abiertas y le dijo a Ángel: follame para que este cabron lo vea.





Ángel no se hizo de rogar y se tumbo sobre ella metiéndole lentamente la polla. Ella gemía de gusto y dolor y le dijo: clavamela hasta adentro ya. Ángel se la metió de un empujón y comenzó un mete-saca que me puso a cien. Yo comencé a masturbarme mientras ellos follaban. Pilar me decía: masturbate cabron mientras otro tío me folla. Vas a tener mas cuernos de los que te van a caber en la cabeza.
Siguieron un buen rato y cuando Pilar estaba a punto le dijo a Ángel que quería que se corrieran a la vez y que por favor se corriera dentro de ella. Quería sentir como su sexo se llenaba de leche por primera vez.
Ángel se corrió dentro de ella y yo lo hice con mi mano sin poder participar.
Comentarios: collol13@yahoo.com 

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