miércoles, 6 de octubre de 2010

mi madre

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mi madre



mi mama es toda coqueta y eso me hace estar seloso cuando salimos. mi padre por su parte anda siempre de viaje por causa de su trabajo pero eso me a favoresido a mi por lo que esta sucediendo(me follo siempre que quiero a mi madre que es muy caliente) ella es alta con 1.75 de altura. sus medidas son 94-60-90, de piel blanca, cabellos negros ojos claros y hermosa. tiene 35 años. yo por mi parte tengo 17 años. soy alto, delgado y con un buen pene grande y grueso. ella me traia loco desde que me desarrolle y siempre desee penetrarla por su hermoso culito lindo y bien parado que tiene. un dia mi mama me pidio el favor que la acompañara aun viaje de cuatro dias que mi papa se gano en su trabajo pero el no podria ir por su ocupaciones laborales a lo que yo asedi con gusto. salimos a las costas de brasil y nos hospedamos en un hotel 5 estrella. nuestra habitacion con una sola cama y un baño de vidrio; cuado lo vi me vino un morbo increhivle pues iba a ter la oportunida de ver desnuda a mi gran amor. salimos a comprar ropa de baño y entramos a una tienda de ropa erotica. mi mama se veia tan sexil con lo que traia que no dejaba de mirarle su escote y su trasero pero ella se dio de cuenta varias bese y me miraba con picardia por lo que me dijo: tu me vas a escoger mis tangas y lo que tu quieras que me ponga, yo me puse rojo y contento por lo que la tome de su mano y la lleve a la secion de ropa interior. ayi le di hilos dentales negro y rojo y un conjunto de baño. me dijo ayudame a medirmelo y los vez de paso; entre en el probador y cerre la puerta y me pidio que la ayudara a desvestirse y lo hice. cuando la desnude por completo mi ereccio no se oculto y ella lo noto y dijo ella: ya mi hijo es todo un hombre y me dio el hilo negro y me indico que se lo colocara y le tome el pies derecho y despues el izquierdo y luego se la empese a subir con delicadesa. cuando estaba llegando a su concha me di de cuenta que en verda es hermosa y me quede viendola un buen rato pero ella me dijo con sensualidad: papi termina de ponermela que tendras todo el tiempo de verla y algo mas. eso me puso mas cachondo. que opinas me susuro. con mi mirada se lo dije todo. no me pude contener y le mande una mano a la parte delantera del hilo y empese a flotarcelo y ella cerro los ojos y la otra mano la mande a unos de sus senos y de inmediato empese a mordisquiarlo. al minuto se escucho una vos: reina como te quedo los hilos. se trataba de la vendedora. mama le dijo: bien y se despego de mi se termino de vestirse. salimos a la caja un poco nerviosos pero yo seguia a mil con el pene erecto. me puse de tras de ella en la caja y se lo recoste, ella con disimulo me restregaba su bella cola rica. nos fuimos a senar para despues irnos a nuestra habitacion. terminamos si desirnos nada solo los mirabamos con deseos. al subir por el asensor estabamos solo y la tome de la mano y la traje hacia mi. empese a besarla, el primer beso fue fantastico. llegamos a la habitacion y me dijo: me voy a bañar tirando la ropa en el piso se desnudo y entro. yo por mi parte hice lo mismo y entre al baño de cristal tomando el jabon la empieso a enjabonar. ella solo gemia cerrando los ojo. yo recoria su cuerpo bus cando su vulva empesando por su rostro,cuello, pechos,ombligo,culo, piernas y por fin su concha. la acariciaba a mi gusto. ella gimiendo me dijo: tu padre empieza hoy a ser un cornudo cabron por su culpa; por que yo estoy a todo tiempo anciosa de pene y el ocupado. yo le dije: para eso estoy yo para saciar tus calenturas. si hijo por que yo no e sido capas de engañar a tu padre con otro hombre asta hoy que lo estoy haciendo con tigo. saciarme tu mi hijo que siempre te e deseado y hoy te lo confieso. me quede asombrado la tome y la saque del baño, la tire en la cama y empese a besarla. luego le bese los senos y me baje a su raja y le chupe el ano rosado. le meti un dedo en su vajina y luego en su hoyo. que delicia teniendo mi gran fantacia nada mas que con mi madre.en un momento ella me volteo y me empeso a besar y me dijo:ahora yo te boy a mamar ese enorme pene que es mucho mas grade que el de tu padre.lo tomo , lo pelo y comenso a lamerlo por la cabesa, luego los testiculos u.uuuu que rico y se introdujo el pene en la boca, empeso a chuparlo con ganas. parecia ternero guerfano que ricura. no aguantaba mas y la lebante la puse en pocision de perrita le puse la verga a la entada de su raja y la empece a empujar la tenia apretada a pesar que estaba bien lubricada por su exitacion. al escucharla gimiendo la cogi por la cintura y se la meti de un solo golpe. ella grito y me aferre a ella con mas fuerza y la empese a bombardiar con el mete y saca; ella exausta no pudimos aguantar mas y nos vinimos los dos al mismo tiempo. quede en la cama por un rato en sima de de ella besandole el cuello y metiendole mi lengua al oido. mi pene volvio a crecer de inmediato le dije: te boy a coger por el ano y me dijo nunca lo e echo por hay,lo tengo virgen. con mas rason le dije por que lo deseo. ben le tome el braso y la lleve a la pare del cuarto la apoye de la mano, se inclino un poco le escupi con mucha saliva el agujero lo apunte con mi pene se la puse en toda la entrada y se lo empuje asta la mita. ella grito fuerte y con su mano derecha trato de despegarme de su ano a lo cual no le di el gusto, todo lo contrario la agarre fuerte de su cintura y la penetre toda asta que mis buevos tocaron sus grades y blancas nalgas, de inmediato comense a bombardiarla. al rato su dolor se transformo en placer y volvia a gemir como perra en selo. de su ano brotaba sangre y en un instante me vine ella lo noto y me dijo: no termines todabia que voy a tener un orgasmo la bombardie por unos segundos y se vino que placer mas rico pase ese dia con mi mama. me dijo siempre que tu quieras cogerme lo puedes hacer.

mi hija se esta poniendo rica.

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mi hija se esta poniendo rica.


me considero un padre joven,pues tengo 34 años y una hija de 14,y ultimamente me ha pasado por la cabeza ver a mi hija como mujer,esto por sus constantes descuidos,trato de orientarla como debe de ser,pero parece que se propusiera seducirme,solo una mente morbosa como la mia podria pensar eso,pues puede uno confudir las cosas,tengo una relacion con ella excelente,pero hay algo mas,tal vez este confundida,cuando miramos tv ella se sienta con las piernas lijeramente separadas,puedo verle sus pantys,yo la corrigo,pero solo se rie picaramente,en las tardes ella hace sus tareas en su recamara,y me llama,cuando entro se me va el aliento,ella tiene puesto un shorcito muy cortito y casi transparente,una blusita pequeña,trato de no mirar pero me es imposible,sus picaras travesuras ya lograron despertar mi lujuria,pues ya me atrevi a espiarla mientras se vestia,y pude ver que mi nena ya es una mujercita,que rico fue mirar sus ricos pechos del tamaño de una naranja,bien paraditos y duros,su abdomen plano,y los mas rico.....su pubis....ya le hierve su vello pubico,color negro,puedo darme cuenta que sera muy velluda como yo,fue tanta mi excitacion que me vine sin ni siquiera desabrocharme el pantalon,a partir de esa fecha yo le sigo el juego,ahora sueño con poder cojermela,por eso voy a tratar de sacar ventaja cuando ella me pregunte algo acerca de la sexualidad,ya tuve el atrevimento de tocarla una noche cuando ella dormia,pero eso se los contare para la proxima.cualquier comentario soy_bien_pillin_74@hotmail.com

el sabroso culo de mi madre

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pensaran que soy un degenerado pero la verdad me encanta ver el culo redondo y parado de mi madre sobre todo cuando se baña o se viste tengo 18 años y mi madre 35 nunca pense que espiar a una madre fuera tan caliente todo empezo hac algunos dias cuando descubri q mi mejor amigo espiaba a la de el al vers dscubierto no le quedo de otra mas que invitarme a verla y la verdad fue algo excitante terminamos jalandonosla los dos llegue ami casa mi mama todavia no habia llegado de su trabajo asi que me dio tiempo de buscar lugares estrategicos para espiarla sin ser dscubierto al poco rato llego y lo primero que hice fue barrerla d arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba sin que s diera cuenta nunca la habia mirado asi morbosamente me di cuenta que tiene buen cuerpo y sobre todo buenas nalgas sus tetas son pequeñas y6 paraditas duras de pezones rosados ella delgada alta separada de mi padre dsde hace varios años como siempre llego directo a su recamara a cambiarse de ropa inmdiatamente me fui a mi lugar temblaba yo de excitacion cuando estuvo a mi vista se estaba quitando la falda guau dije entre mi su cuerpo blanco quedo a mi vista solo cubierto por su tanga a vi dirigirse a baño de la recamara subi a la sillita que hyabia acomodado en a ventanita posterior del baño por el espjo pude ver ese cuerpo completament desnudo mi verga se puso durisima y mas al notar que mi madre tenia el bizcochito completamente afeitado cuando se giro para tomar el jabon vi sus hermosas nalgas blancas redondas bien paraditas la ecxitacion corria cada vez mas fuerte por mis venas termino de bañarse se envolvio en su toalla y salio a la recamara y ahi voy al otro escondite s pouyso su short cortito y su top como acostuymbra andar en la casa aunque yo nunca la habia visto como mujer siempre como madre pero ahora estaba loco por ese cuerpecito desnudo que acababa d ver asi pasamos juntos el resto del dia su presencia me excitaba cada vez mas en la noche que ella se fue a dormir me lleve la mayor sorpresa la dscubri masturbandose y dandose placer con un vibrador

asi durante muchos dias la estuve espiando hasta que un dia llego media borracha de una fiesta como a las dos d la mañana se tiro en el sofa y como traia una mini falda abrio as piernas y se acosto djandome a la vista su bizcochito solo cubierto por una tanguita transparente no me pude contener apague las luces y me arrodie junto a ella le hice a un lado la tanguita y se la empeze a chupar y a lamer ella solo gemia enmedio de su borrachera y yo e mamaba cada vez mas rico mas cuando me di cuenta que su bizcochito se comenzo a mojar ella recobro la conciencia un poco y me retiro suavemente dicindome que no estaba bien eso pero yo ya estaba tan caliente que le insisti en que se dejara seguir acariciando no se como la convenci quizas por el alcohol que habia ingerido la desnude por complto y la empeze a besar d pies a cabeza mella al principio parcia fria pero oco a poc fue calntandos hasta convrtirs en fuego puro nuestras manos nos recorrian mutuamente nuestras bocas se besaban ardientemente mi mlengua recorrio sus ricnconcitos hasta egar añl momento de la penetracion fue algo maravilloso penetrar aque agujerito apretadito y humedo la verdad bastaron unos levs movimientos para vaciarme en su vagina mas mi pene quedo endurecido y continue dandole palo una y otra ves en ese momento de calentura nos ovidamos que eramos madre e hijo para entregarnos a la mas depravada sesion de sexo ella se montaba una y otra vez cabalgando sobre mi pene de frente y de espalda ver aquellas nalgas tan sabrosas rbotando en mi vientre era algo maravilloso sus gemidos se vovieron grititos apagados cuando alcanzo l orgasmo bañando mi pne de deliciosos jugos vaginales cuando a fin terminamos aquello quedamos desmadjados n e sofa yo la cubri con una sabana y sin mdiar palabra alguna me fui a mi recamara tarde mucho en conciiar el sueño pues despues dela calentura analize la magnitud de mis actos por la mañana ya tardecito escuche sus pasos dirigirs a mi recamara me hize el dormido pro un fuerte jalon de pelo me hizo levantarme dos sonoras bofetadas se estrellaron en mi rostro imbecil me dijo sabes lo que hicimos anoche yo le dije si con un movimiento de cabeza cuando me quiso volver a abofetear a detuve por las muñecas nustros rostros quedaron juntos ella me escupio la cara sin decirle nada la atarj hacia ami al sent5irla cerca senti como se estremecio y fue afojando su furia para convrtirse en llanto a abraze con ternura y lloro en mi hombro no se como pero la caentura nos volvio a ganar y terminamos otra vez en la cama revocandonos como dos locos y asi durante muchas dias y noches ahora estoy en un internado tratando d apagar este fuego qu me consume a diario con tan soo recorder el cuerpo desnudo de mi madre y sus nalgas tan hermosas se que ella a igua que yo desa que vuelva para volver a sentir es placer malsano que nos hace mal mas sin embrgo de corazon lo deseamos comentarios al emai amorcitoloco@live.com.mx
 

mi amigo rene y su madre

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MI AMIGO RENE
HOLA ME LLAMO JOSE SIEMPRE HE SIDO FANATICO DE LEER RELATOS Y MAS DE LOS QUE TRATAN DE SEXO ENTRE FAMILIARES. NUNCA ME HABIA ATREVIDO A ESCRIBIR PERO ES QUE ALREDEDOR DE MI SIEMPRE HA ABUNDADO HISTORIAS DE SEXO ENTRE FAMILIARES Y AHÍ LES VA ALGUNAS.
COMENZARE CON CONTARLES LA HISTORIA DE MI AMIGO RENE, EL FUE MI MEJOR AMIGO HASTA CASI LOS 16 AÑOS. RENE TENIA UNA MAMA LLAMADA AMANDA QUE ERA LA MAS GUAPA DE LAS MAMAS DE LA ESCUELA YA QUE ELLA ERA SEPARADA LE GUSTABA VESTIR MUY PROVOCATIVA COMO SI LE GUSTARA QUE TODOS LOS HOMBRES LA VOLTIASEN A VER, POR SUPUETSO A MI TAMBIEN ME GUSTABA. ERA UNA MUJER COMO DE 34 AÑOS DE EDAD TENIA UN TRASEROTE Y UNAS TETAS ALGO GRANDES PERO LO QUE MAS NOS HACIA ENLOQUECER ERAN SUS PIERNAS. MAS DE UN COMPAÑERO MOLESTABA A RENE CON SU MAMA Y ES QUE CADA QUE IBA A LA ESCUELA ERA CASI UNA CHAQUETA SEGURA EN NUESTRAS CASAS. UN DIA ME QUEDE A DORMIR EN SU CASA RENE TENIA UN HERMANO MAYOR LLAMADO MOISES ERA COMO 5 AÑOS MAYOR QU RENE. ESE DIA MOISES NOS PRESTO UNA PELI PORNO Y NOS DIJO QUE ESPERARAMOS HASTA MEDIA NOCHE PARA VERLA YA QUE EL IBA A LLEVAR A UN AMIGO DE LA FACULTAD PARA HACER UNA TAREA. ESE DIA NOS ENCERRAMOS TEMPRANO Y TRATAMOS DE NO HACER TANTAS TRAVESURAS PARA QUE ASI DOÑA AMANDA NOS PRESTARA EN ESE ENTONCES LA VCR. TODO SALIO COMO LO PLANEAMOS TENIAMOS LA VCR Y LA PELI YA EN LA RECAMARA DOÑA AMANDA NOS DIJO QUE NOS PRESTABA LA VCR SOLO SI NO SALIAMOS DEL CUARTO CUANDO LLEGARA MOY CON SU AMIGO. DOÑA AMANDA SE BAÑO YA MUY TARDE SE ENCERRO EN SU CUARTO PARA YA NO SALIR MIENTRAS NOSOTROS PUSIMOS LA PELI CASI SIN VOLUMEN CUANDO EN ESO ESCUCHAMOS QUE MOY HABIA LLEGADO ENTRO A LA CASA Y EFECTIVAMENTE LLEVABA A UN AMIGO. AL RATO ESCUCHAMOS QUE MOY LE TOCO LA PUERTA A SU MADRE ESCUCHAMOS QUE LE PREGUNTO DONDE VA SER AHORA MADRE? Y ELLA CONTESTO POS EN LA RECAMARA NO SE PUEDE POR QUE ESTA TU HERMANO MOY CONTESTO OK ENTONCES ABAJO POR CIERTO TE VES MUY LINDA ESTA NOCHE MA. YO Y RENE NO ENTENDIMOS Y DEJAMOS DE OIR Y SEGUIMOS VIENDO LA PELI. PASO COMO MEDIA HORA Y ESCUCHAMOS UNOS GEMIDOS DE PLACER COMO LOS DE UNA PELICULAPORNO RENE Y YO QUEDAMOS CON MUCHA CURIOSIDAD NO SABIAMOS QUE S LO QUE SUCEDIA YO LE DIJE Y SI NOS ASOMAMOS Y EL DIJO NO POR QUE NOS DIJERON QUE NO SALIERAMOS EN ESO ESCUCHAMOS UN GEMIDO AUN MAS FUERTE Y NO SOLO EL DE UNA MUJER SINO EL DE DOS HOMBRES MAS. YA SIN MAS QUE HACER SALIMOS DE LA HABITACION TRATANDO DE NO HACER RUIDO AL LLEGAR A LAS ESCALERAS PUDIMOS VER HACIA LA SALA CUAL FUE NUESTRA SORPRESA QUE VIMOS A DOÑA AMANDA ENCIMA DEL AMIGO MIENTRAS QUE MOY SE ENCONTRABA TOTALMENTE DESNUDO Y TOCANDOSE EL MIEMBRO VIENDO TODO DESDE EL SILLON DE ENFRENTE DOÑA AMANDA SOLO TRAIA PUESTO SU BRASIER Y ZAPATILLAS PERO TODO LO DEMAS YA NO. EL AMIGO DE MOY ESTABA COJIENDOSELA MIENTRAS EL OTRO MIRABA, NOSOTROS NO SABIAMOS QUE HACER YO YA ME IBA A METER CUANDO RENE ME DIJO ESPERA VAMOS A SEGUIR VIENDO Y YO PUES DIJE SI AL NO LE IMPORTA PUES A MI TAMPOCO Y NOS QUEDAMOS VIENDO. NO SE CUANTO TIEMPO LLEVARIAN PERO ERA MUY EXCITANTE VER DESNUDA A LA MAMA DE MI AMIGO DE PRONTO EL AMIGO LE DIJO OYE DE VERDAD ESTA BUENA TU MADRE Y MOY LE CONTESTO CLARO DIMELO A MI QUE YO SOLO NO ME DOY ABASTO PARA MUJERON QUE ES MIMADRE AMANDA SOLO DISFRUTABA LA VERGA DEL AMIGO NO DECIA NADA NO SE MOLESTABA POR LAS COSAS QUE DECIAN MOY LE HECHABA PORRAS DICIENDOLE QUE LE DEMOSTRARA A SU AMIGO LO BIEN QUE COJIA Y TAMBIEN LE DIJO QUE GOLFA ERES MA CADA DIA ME SORPRENDE MAS LO PUTA QUE ERES. EN ESO AMANDA SEGUIA MOVIENDOSE ENCIMA DEL AMIGO LO BESABA EN LA BOCA MIENTRAS QUE EL ADEMAS DE PENETRARLA LE TOCABA ESE TRASEROTE QUE TENIA. AMANDA SE LEVANTO DIO LA VUELTA VIO A MOY Y LE DIJO AHORA VA MI MUCHACHO SE ACERCO A MOY SENTANDOSE ENCIMA DE EL MOY LE DIJO VEN MAMI PONME ESE CULO ENCIMA MOY LA PENETRABA Y LE MAMABA LAS TETAS Y AMBOS NO DEJABAN DE HABLAR SE DECIA COSAS COMO QUE BIEN COJE MI NIÑO, SIGUE MAMANDOLE LAS TETAS A TU MADRE SOY TUYA COSAS QUE A MI ME PONIAN A 100 SOLO DE OIR Y NO SOLO A MI YA QUE RENE TAMBIEN SE ESTABA TOCANDO POR DENTRO DE SU PANTALO. MOY CARGO A SU MADRE LA RECOSTO EN EL SOFA Y SEGUIA METIENDOSELA ASI ESTUBO HASTA QUE EL AMIGO LE DIJO PUEDO MAMARLE LA CUCA A TU MADRE MOY SE APARTO DEJANDO QUE EL AMIGO LO HICIERA DOÑA AMANDA SEGUIA GIMIENDO HASTA QUE AL PARECER LLEGO A LO QUE ERA UN ORGASMO EL AMIGO PARO DE MAMAR LA LEVANTO Y LE DIJO AHORA QUIERO VER Q LE MAMES LA VERGA A TU HIJO AMANDA SE LEVANTO SE ARRODILLO ENFRENTE DE SU HIJO Y COMENZO A MAMARLE LA VERGA COMO HABIA ORDENADO EL AMIGO. DESDE SHI SE PODIA VER TODO SU CULO EL AMIGO ENTONCES LA VOLVIO A PENETRAR MIENTRAS ELLA TENIA LA VERGA DE SU HIJO MOY EN LA BOCA EL AMIGO COMENZO EL METE Y SACA. EL AMIGO LA TOMABA DEL CABELLO CON UNA MANO MIENTRAS QUE CON LA OTRA LE TOCABA EL CULO DE PRONTO EL AMIGO SE VINO EN EL CULO DE AMANDA Y MOY LE DEJO IR LA LECHE EN SU CARA. EL AMIGO LE DIJO A MOY SI QUE SABEN PASARLA BIEN TU Y TU MADRE. MOY LE DIJO ESO NO ES TODO POR HOY VAMOS A MI CUARTO MAMA DOÑA AMANDA LE DIJO CLARO HIJO SIGAMOS EN TU CUARTO NO VALLAMOS A DESPERTAR A TU HERMANO. TOMO SU ROPA Y CUANDO SE IBA MOY LE DIO UNA NALGADA.

AHÍ NO TERMINA TODO DOS AÑOS DESPUES DE ESTO FUI TESTIGO DE CÓMO MI AMIGO RENE TAMBIEN SE TIRO A SU MADRE. PERO SOLO LO CONTARE SI ES QUE ME LO PIDEN VIA CORREO ELECTRONICO campos_oj01@hotmail.com. Además tengo mas historias de incesto 100% real.

Tocando a mi hijo

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Tocando a mi hijo


Mi hijo dormía como un angelito tumbado a mi lado en la cama. Estaba estirado boca arriba con las piernas abiertas y su cabeza apoyada sobre mi brazo. Con el cuerpo inclinado hacía él, yo aprovechaba la cercanía de su cuerpo para acariciarle el pelo y contemplarle. Estaba estirado boca arriba, vestido únicamente con una camiseta que se le había subido hasta el ombligo y unos calzoncillos ajustados de esos que se llevan tanto ahora. Sus piernas, fuertes y robustas, estaban ligeramente cubiertas de pelillos dorados. Su estómago, algo tostado por el sol del verano, se movía arriba y abajo tranquilamente al ritmo de su respiración. Le veía completamente tranquilo, seguro de que nada le iba a ocurrir allí.

Mientras le miraba, no podía dejar de pensar que era un sol. Siempre estaba cerca de mí para darme cariño, como esa vez, que se había tumbado conmigo a ver la tele y hacerme compañía. Desde que su padre se largó con otra cuando faltaba poco para que él cumpliera los dieciocho, había intentado suplir el hueco que dejó esforzándose el doble, intentado ser a la vez padre e hijo. Aquello me hizo darme cuenta del verdadero valor de mi hijo y, si todavía era posible, me hizo apreciarle aun más. Yo, por mi parte, con casi cincuenta años, pasé de todo hombre que no fuera él. Se convirtió en el pilar maestro de mi vida y asumí que no necesitaba de ningún otro que me dejase tirada en cuanto una jovencita se le abriera de piernas.

Sergio, mi hijo, gimió en sueños y cambió de posición. Se colocó de lado, con las piernas ligeramente flexionadas y con una sobre la otra. Uno de sus brazos había quedado aprisionado por su cuerpo y el otro quedó colgando sobre su pecho. Estaba precioso. Retiré el mío de debajo de su cabeza porque empezaba a quedárseme dormido y me dediqué a contemplar su cara. Tenía la frente ancha y cubierta por un flequillo de pelo castaño. Sus cejas eran finas y su nariz, algo pequeña y aguileña. Su boca era ancha y estaba bordeada por unos labios carnosos que seguro que provocaban deseos muy lujuriosos en las mentes de las chicas de su edad y, probablemente, en las que eran algo más mayores.

Desde que se había girado, podía notar en mi cara el tacto de su aliento. Era bastante cálido y me trajo recuerdos de la última vez que estuve tan cerca de un hombre hacía, por aquel entonces, un montón de tiempo. Cerré los ojos y me dejé llevar por la sensación y los recuerdos. Recordé lo que era que me acariciasen, que me tocasen, que me besasen. Recordé lo que era sentirse deseada por otra persona. Una sonrisa se dibujó en mis labios cuando, sin saber por qué, recordé también como mi pequeñín, siendo un niño en los albores de la adolescencia, me espiaba mientras me duchaba y se masturbaba creyéndose escondido por la puerta .Mi época de encandilar hombres debía de haberse pasado. Pensé que me había convertido en una vieja y que, como tal, tendría que olvidarme del sexo. Sin embargo, no podía. ¡Deseaba tanto acercarme a un tío! Poder tocarle, lamerle, deseaba hacer cualquiera de las cosas que pasaban por mi cabeza.

Un resoplido de mi hijo me distrajo de mis pensamientos. Le miré y algo se movió en mi interior. Por primera vez me había fijado en él como el hombre que era y no como mi hijo. No había visto al niño que se quejaba porque las lentejas no le gustan, sino al hombre fuerte y varonil capaz de devolverme el placer perdido. El cambio que se produjo en mi manera de percibirle fue tan fuerte que hasta su olor me pareció distinto. Le olfatee bien y ya no percibí el olor de la colonia antipiojos que le ponía cuando era un crío sino el aroma de un adulto.

Mi respiración se agitó un poco y la parte de mi piel acariciada por el aire de la respiración de mi hijo se volvió más sensible. ¡Era tan guapo! No sabía que me pasaba pero no podía dejar de mirarle. Sus labios eran lo que más llamaba mi atención. Tenían que ser tan blanditos y suaves que acariciarlos debía ser todo un placer. Mis ojos no miraban otra cosa y pude ver como los movía de la manera más sensual posible, escapándosele un poquito de saliva que quedó atrapada en la comisura de su boca. Eso fue lo que colmó el vaso.

Sin pensar en lo que hacía, sin tener en cuenta quién era, estiré un dedo para limpiarle los labios. El contacto fue electrizante. Pude sentir cosquillas en la nuca y mis párpados se volvieron momentáneamente pesados. ¡Eran tan suaves! No pude evitar acariciárselos. Pasé el dedo por toda la piel, extendiendo la saliva que había pretendido limpiar. Mi dedo se deslizaba perfectamente por su boca y no lo podía quitar. Hice un poco de presión, muy poca, y mi dedo entró en su boquita. Las cosquillas de la nuca aumentaron y mi atrevimiento también. Mi dedo, acolchado en sus labios, volvió a moverse para explorarlos por el interior. Poco a poco, mi piel se llenó de la saliva que usé para lubricarle los labios, que quedaron jugosos y brillantes. Quise entrar más adentro pero sus dientes, ligeramente separados, no me dejaron hacerlo.

Con mucho esfuerzo de voluntad, aparté el dedo. Sergio continuaba dormido y yo seguía sin apartar los ojos de su boca. ¿Qué pasaría si le besaba? ¿Se daría cuenta? Estaba jugando a un juego muy peligroso pero yo era incapaz de enterarme. Como un niño que juega con un mechero, levanté mi cabeza de la almohada y lentamente, muy lentamente, la acerqué a su cara. La separación se hacía cada vez menor, su respiración se notaba más fuerte en mi piel, mi corazón latía más deprisa y, finalmente, la pesadez de mis párpados me venció. ¡Qué suavidad! Había posado mis labios sobre los suyos y había sido como dejarlos descansar sobe un colchón de plumas. Dejé que la puntita de mi lengua se abriese paso entre mis dientes y que participase de aquel contacto. Acaricié toda su boca con ella, desde una comisura hasta la otra y, llevando a cabo el mayor esfuerzo de mi vida, la devolví a su sitio para dar un último beso a mi hijo antes de retornar mi cabeza al lugar de donde no debía haberse movido.

Pero mi temeridad no acabó ahí. Envalentonada por el éxito de lo que había hecho y sin ningún atisbo de sentido común, la mano que antes había abusado de la boca de mi hijo se dispuso a profanar el resto de su cuerpo. Con mucho cuidado, para evitar alguna brusquedad que lo pudiese despertar, cogí el borde de su camiseta y se la levanté todo lo que pude. Pero no fue mucho porque la tenía pillada con su torso. Aún así, bastó para dejar al aire todo su abdomen y permitirme deslizar por él la yema de mis dedos. Los posé primero sobre el borde de sus calzoncillos donde la fila de pelillos de su tripita se ensanchaba para dar lugar al vello púbico. Muy despacio, fui subiéndolos permitiendo que jugaran con aquella minúscula selva y permitiendo que me dejaran notar el contorno de sus abdominales. No se le marcaban mucho, sólo un poco, pero a mí me gustaban así mucho más porque no tenían ese aire de irrealidad y de producto sintético que se veía en los culturistas. Dejé que mis dedos se paseasen por los surcos que formaban y metí uno en el agujerito de su ombligo. Aquello debió hacerle cosquillas porque noté como un ligero espasmo recorría su barriga. ¿Se habría despertado? Dejé el dedo quieto y miré su cara atentamente. Estaba igual que antes, con la misma expresión de tranquilidad, con los ojos igual de cerrados y con la misma respiración suave.

Esperé un pequeño rato y volví a mi tarea. Mis dedos continuaron subiendo, delimitando con las yemas cada uno de los músculos que se encontraban. Subieron hasta topar con su camiseta, que no representó ningún obstáculo para ellos. Con toda la facilidad del mundo, se metieron debajo y pude acariciar su esternón. Aquello era tan suave como sus labios. Desde que había abandonado el ombligo, no había encontrado ningún pelo y no lo hice hasta que llegué a su tetilla derecha. Cuatro o cinco, casi imperceptibles, me estaban esperando allí. Mi índice los acarició de la misma manera que acarició su pezón. Le di varias vueltas y noté que se ponía algo duro. Aquello me provocó una nueva sonrisa. Me gustaba que el cuerpo de mi hijo reaccionase a mis caricias. Afortunadamente, aun podía gustar a alguien.

Tal como había subido, descendí a la barriga de mi hijo de nuevo. Allí, con la palma abierta, se lo acaricié todo hasta que mis dedos rozaron el borde de sus calzoncillos. El contacto con la tela me hizo retirar la mano. ¿Debía seguir? Aquello podía convertirse en un desastre pero hacía tanto que no tocaba nada igual que deseaba hacerlo. Volví a mirar su cara y volví a ver que dormía. Como una insensata muy temeraria, decidí proseguir con aquello. Devolví mi mano al lugar del que la había quitado y, con mucho cuidado, colé mi dedo corazón bajo la goma. Hurgué por allí dentro hasta que di con el pene de mi hijo, que estaba colocado hacía un lado y completamente flácido. Estiré el brazo un poco y conseguí cogérselo con la mano. ¡Qué tacto! En ese estado no era muy grande pero yo estaba segura de que podía crecer mucho más. Coloqué mis dedos corazón e índice en su prepucio y lo retraje para dejar al aire su glande. Pasé los dedos por él, posándolos en la punta, deslizándolos por sus paredes y metiéndolos en el espacio donde se une con el tronco del pene. Aquello era genial.

Volví a cubrirlo con el pellejo y alargue un poco más la mano para dejar atrás su pene. Toqué con mis dedos la suave bolsa que protegía sus testículos. Sus piernas cerradas me impedían agarrarlos por lo que, con muchísimo cuidado, empujé la pierna que me impedía llevar a cabo mi propósito hasta obligarla a retroceder un paso. Sus testículos se amoldaban a la perfección al hueco de mi mano cerrada sobre ellos. Mientras los acariciaba, mi muñeca y mi antebrazo tocaban su pene, friccionándolo y aprisionándolo contra su pubis. Pude notar como, poco a poco, se iba poniendo tieso e iba cambiando de dirección hasta apuntar directamente a la cabecera de la cama. Casi sin respirar, a punto de sufrir una taquicardia, fui levantando mi mirada. Un sudor frío recorría mi espalda mientras miraba su pecho, su cuello y, finalmente su cara. La sangré se me heló y me preparé para lo peor. Mi hijo, al que tanto quería, se había despertado.

Sergio me estaba mirando y, para mi desconcierto, me sonreía. No dijo nada pero la mano que descansaba libre sobre el colchón se movió hasta mí y tocó uno de mis pechos. Me quedé estupefacta. ¡Mi hijo me estaba tocando una teta! Cuando fui capaz de darme cuenta de lo que verdaderamente estaba ocurriendo ahí, pasé del terror más absoluto a borrar de mi mente cualquier tipo de preocupación. Me separé de mi hijo y me senté sobre la cama para quitarme el camisón y el sujetador que llevaba puesto. Sergio, igual que cuando era pequeño, no apartó su vista de mí en ningún momento. Dejé que me contemplara unos segundos, que se deleitara conmigo, y pasé a la acción tumbándole boca arriba. El se dejó hacer y yo me senté a horcajadas sobre sus piernas. Agarré sus muñecas y se las coloqué encima de la cabeza. Él, mientras yo manipulaba su posición, aprovechó que mi gesto me obligó a agacharme sobre él para levantar la cabeza y besarme un seno. Aquello me hizo muy feliz. ¡Al fin un hombre deseaba besarme!

Cuando estuvo colocado en la posición que yo deseaba, le levanté la camiseta todo lo que pude y contemplé lo que había creado. Mi hijo, con el pecho descubierto y la punta de su pene asomando por el borde de su calzoncillo, me miraba aguardando a lo que yo pudiese hacer. Podía sentirme orgullosa de tener un hijo así y, sin ningún tipo de dilación, me abalancé sobre él. Chupé sus dos tetillas, lamí su esternón e introduje mi lengua dentro de su ombligo. Esto último, hizo que su barriga se contrajese y que se escuchase un resoplido. Aquello era genial, estaba haciendo que mi hijo disfrutase de una manera que jamás pensé que yo podría lograr. Mi columna no me dejaba seguir bajando debido a la postura en la que estaba por lo que me aparté a un lado. Pasé la lengua por la hilera de pelos que antes me había marcado el camino a seguir para llegar al pene de mi hijo. Esta vez, en cambio, no tuve que franquear ningún trozo de tela y mi lengua se encontró con la punta del pene de mi hijo. Menudo gemido se le escapó, menos mal que no había nadie por allí cerca que lo pudiese oír. Lamí todo lo que quedaba a mi alcance, ensalivando bien su frenillo y recogiendo con mi lengua la saliva que sobraba. ¡Qué sabor! Cuando aquello me pareció demasiado poco, dejé de lamer e introduje mis dedos índices bajo la goma de la prenda que tapaba su cintura. Tiré hacía bajo y su pene quedó libre. Quería quitárselos por completo por lo que seguí tirando hasta que salieron por sus pies. Volví a mirarle y, además de maravillarme por su belleza, me percaté por su expresión de que estaba deseando que continuara con mi tarea.

Separé sus piernas lo suficiente como para que mi antebrazo se posase en el hueco dejado por ellas y mi mano alcanzase sin problemas sus testículos. Se los acaricié con ternura de nuevo, rozándolos con mis dedos. Acerqué mi boca a la base de su pene y, con la puntita de mi lengua, lo lamí muy despacio hasta llegar a su otro extremo. ¡Qué delicia! Nunca antes había tenido entre mis labios un miembro de hombre que supiese tan bien. No puedo decir a que sabía, simplemente era indescriptible. Encantada por lo que estaba probando y decidida a dar un mayor placer a mi hijo, agarré su pene con la mano que me quedaba libre y cubrí su glande con mis labios, envolviéndolo suavemente con ellos. Sergio suspiró y yo, sin sacármelo, posé mi lengua sobre él. Se lo lamí de arriba abajo, de un lado al otro y de todas las maneras que se me ocurrieron. Noté como mi hijo inhalaba un poco más de aire de lo normal y yo lo aproveché para dejar que entrase en mi boca algo más de él.

Poco a poco, mis labios fueron bajando por su pene hasta que conseguí que mi nariz se posase sobre su ingle. Me costó un poco lograr que entrase tanto pero, con un poco de autocontrol, lo conseguí. Cuando me hube acostumbrado a tener el pene de mi hijo en la garganta, me lo saqué de la misma manera que me lo había metido, lentamente y dejando que mis labios se deslizasen sobre él hasta tocar con ellos el meato urinario. Otra vez, igual de despacio, volví a abrir la boca y a dejar que entrase en ella hasta que mi nariz volvió a posarse sobre su ingle. Olí la entrepierna de mi hijo y me embriagué con su olor antes de levantar de nuevo la cabeza.

Repetí aquello muchas veces, cada vez más rápido. Mi hijo suspiraba y yo disfrutaba sabiendo que él se lo estaba pasando bien. Estaba dispuesta a seguir con aquello hasta que él se corriera pero, cuando los suspiros comenzaban a parecer gemidos, se incorporó con toda la delicadeza del mundo y me impidió continuar. Me levanté para mirarle sin saber por qué había hecho eso y lo que me dijo me llenó de cariño.

-Tú también tienes que pasártelo bien. Túmbate.

Si todo hubiese terminado en aquel momento, sin necesidad de que ocurriese nada más, yo habría quedado totalmente satisfecha y feliz para el resto de mi vida. Sin embargo, aquel día descubrí que todavía podía estarlo más. Preguntándome qué era lo que iba a pasar, le hice caso y me tumbé. Me quitó las bragas y se colocó entre mis piernas.

-Cierra los ojos mamá.

Volví a hacerle caso. Noté como apoyaba sus manos en mis muslos y me separaba un poco las piernas. Imaginé que iba a penetrarme pero me llevé una sorpresa. En lugar de sentir su miembro abriéndose paso por mi vagina., sentí el tacto de sus dedos en los labios de mi vulva. Sentí que lentamente los separaba y sentí la humedad de una lengua que se metía allí dentro. ¡Qué gusto! Muy despacito me lo lamió todo por allí abajo. Su lengua iba de un lado para otro, lamiendo todos los pliegues y rincones que aparecían a su paso. Cuando hubo terminado de explorar todo el territorio, se centró en lamer mi clítoris. ¡Qué placer! Me encantó sentir su lengua moviéndose en ese punto, pero todavía me gustó más cuando, sin dejarla quieta, unió a la tarea a sus propios labios que se abrían y cerraban sobre mí. ¡Qué delicia! Estaba en el paraíso y quería que aquello durase para siempre.

Sergio estaba haciéndome algo que mi exmarido pocas veces se atrevió a hacer y estaba provocando que oleadas de placer invadiesen todo mi cuerpo. Sin esperármelo, noté como mi querido hijo metía su lengua dentro del agujero de la vagina y acariciaba con la lengua sus paredes. ¡Qué gusto! Sentir la suavidad de una lengua deslizándose por allí dentro mientras uno de sus labios acariciaba mi vulva era una experiencia sensacional. Si seguía haciendo eso durante mucho tiempo, no tardaría en llegar al mejor orgasmo de toda mi vida. Pero, de la misma manera que él había hecho conmigo antes, cuando mis suspiros comenzaban a parecerse más a gemidos, me senté sobre la cama y le impedí continuar con aquello. Como había hecho yo, él levantó su cabeza y pude ver como su boca brillaba por la humedad de la saliva y mis fluidos.

-Métemela.- Le pedí recostándome de nuevo sobre la cama.

La idea pareció gustarle porque se dibujo una nueva sonrisa en sus labios. Le dio una última lamida a mi entrepierna y se preparó para hacerme caso. Con sus piernas estiradas, se recostó sobre mi pecho. Su cara estaba a la altura de la mía y sus antebrazos, sobre los que se apoyaba para no aplastarme, los había puesto en el hueco dejado por los míos. Mientras se colocaba, su pene, completamente tieso, se frotó con mi pubis y mi vulva aumentando mi deseo por tenerle dentro. Cuando se hubo colocado, agarró su pene y lo apuntó al agujero por el que él había salido hacia veintidós años. El contacto fue electrizante. Poco a poco, fue metiéndomelo hasta que nuestros cuerpos quedaron completamente unidos. Me sentí colmada como nunca antes lo había hecho y no pude reprimir la tentación de darle un beso en los labios. Un beso que él me correspondió metiéndome la lengua casi hasta la campanilla.

Comenzó el bombeo. Poco a poco, la sacaba y la volvía a meter. Cuando entraba del todo, Sergio empujaba un poco más comprimiendo nuestros cuerpos y haciéndome gemir de gusto. Podía ver su cara desencajada por el placer y no quise perder la oportunidad de volver a besarle. ¡Qué beso! Hacía muchísimo tiempo desde la última vez que me besaba con alguien de esa manera. Esa vez no lo dejamos y seguimos besándonos mientras él llevaba el ritmo de la penetración. Mientras me la metía y me la sacaba, mis manos no se quedaron quietas. Las coloqué sobre los hombros de mi hijo y, poco a poco, fui acariciando toda su espalda hasta que llegué a las nalgas. ¡Qué culo! Redondo y duro, como a mí me gustan. Movida por la lujuria y por el deseo de más, aproveché la posición de mis manos para aumentar el ritmo. Cuando iba a empalarme con su verga, empujé con todas mis fuerzas sobre sus glúteos. ¡Qué placer! Con el impulso adicional, había llegado más adentro y a los dos se nos escapó un grito de gusto. Aquello me gustó tanto que tomé por norma hacerlo cada vez que me penetraba.

En pocos minutos, el placer se volvió continúo. Podía sentir como su pene salía rozándome entera y podía sentir como entraba con fuerza de nuevo. ¡Qué gusto! Seguía deseando que aquello durase para siempre pero sabía que se acercaba el final. Oleadas de placer me anunciaban que no podría retrasar mucho más la llegada del clímax. El gustito se hacía más intenso y yo obligaba a mi nuevo amante a empujar más. Deslicé uno de mis dedos por la separación de sus nalgas e hice presión con mi dedo índice sobre su ano. El dedo encontró un poco de resistencia pero entró. Sergio adoptó un ritmo frenético. La metía y la sacaba, la volvía a meter y la volvía a sacar a una velocidad inimaginable. Sin previo aviso, mi hijo me besó y clavó su pene con más fuerza de la habitual. ¡Qué gusto! Las oleadas se convirtieron en una ola perpetua e intensísima que poseía una fuerza devastadora. Sacudidas de placer contraían mi cuerpo. ¡Qué placer! Mis músculos se agarrotaron y mi boca quedó completamente abierta. ¡Menudo orgasmo estaba teniendo! Mi mente quedó completamente en blanco y, por unos momentos, me sentí en comunión con el mundo. Había sido el mejor de toda mi vida, casi como una experiencia mística, y había sido gracias al ser que más quería en este mundo.

Llena de amor por mi hijo, continué con las mismas acciones de antes para que él también experimentase lo que yo había sentido. Su frente estaba moteada por gotitas de sudor y su boca se abría y cerraba al ritmo de su respiración. Seguía con mi dedo índice metido en su ano y seguí haciendo fuerza para que entrase lo más adentro posible. Estuve así hasta que, con la cara completamente desencajada, la metió y no la volvió a sacar. Empujó tanto como pudo, dobló su cuello hacía atrás y pude notar como llenaba mis entrañas con su semen. Era muy agradable sentir algo tan calentito ahí dentro y sentir como se deslizaba por mi interior.

Cuando el orgasmo pasó para él también, quedó tumbado sobre mí recuperando el aliento. Había dejado de apoyarse sobre sus brazos y su cuerpo me aplastaba, pero su peso no representaba ningún problema. Saqué mi dedo de su ano y acaricié su espalda con la mayor delicadeza del mundo. Le dí un beso en la frente y, con la mano que me quedaba libre, me puse a jugar con su pelo, como hacía cuando él era pequeño. Poquito a poco, su respiración fue volviéndose normal y, poquito a poco, se durmió. Teniéndole sobre mí, pude apreciar la magnitud de lo que había pasado y, al poco rato, contenta y feliz por ello, yo también me dormí.

SECRETOS DE FAMILIA MI MUJER Y MIS HIJAS 3

intercambio de parejas
 SECRETOS DE FAMILIA MI MUJER Y MIS HIJAS 3
ECRETOS DE FAMILIA MI MUJER Y MIS HIJAS 3
(La primera vez de laura)

Cuando regrese a la casa después de haber quedado en libertad--me encontraba en un estado de nervios, por una parte, me excitaba la idea de ver a mis hijas en brazos de oscar y por la otra no dejaba de pensar en todos los problemas que se podrían generar y que de llevarse a cabo se tendría que manejar de una forma muy discreta. Para evitar un escándalo.

-platique con mi mujer y le comente que no había problema que ella se acostara con oscar pero que era distinto a que ella estuviera decidiendo el despertar sexual de nuestras hijas -
-- entramos en discusión y esa noche no dormí pensando, no quería aceptar que en el fondo me causaba morbo y excitación pensar en el tema.

-- comenzamos a retomar nuestra antigua vida – habíamos perdido todo – solo nos quedaba la casa en donde vivíamos – varias de nuestras antiguas amistades dejaron de frecuentarnos por que simplemente ya no teníamos dinero ni lujos que toda sociedad hipócrita finge tener para ser feliz -

Regresaba de realizar unas compras y encontré a mi mujer arreglada para salir, a donde vamos le dije. -Regreso en tres o dos horas voy a salir con las niñas a comprar y a cenar con Oscar -

--Cuando llegaron note olor a vino y cerveza en cada una de ellas – se quedaron platicando - ¡ay me duelen los pechos! escuche decir a Emilia – es que a ti te los mordió le dijo laura – bueno niñas a dormir mañana veremos que hacemos – lo importante es que ya están decididas – y convencidas –les dijo mi mujer -

- ¡ay mama! siento un poco de miedo su pene o esa cosa como se llame es muy grande pienso yo – dijo laura – hijas ustedes son señoritas cuando la mujer es virgen es normal que sufra un poco por ser su primera vez pero – recuerden nuestra vagina es tan elástica que se adapta a cualquier tipo de pene – verán que lo van a gozar en su momento -

Emilio hoy fui con las niñas a cenar con oscar quiero que las inicie -
Es mejor que lo haga alguien que conozcamos a que lo hagan con un patán.

--me quede estático frió, como tonto, ¿Qué estas loca mujer?
Sabes en el problema q nos podemos meter, deja que nuestras hijas descubran el sexo por si solas, tu solo oriéntalas.

- la tome de las manos y le dije Mónica – oscar es un bruto cogiendo y tu lo sabes
Laura, Emilia y moni son señoritas las va a lastimar dejemos que ellas mismas decidan su camino al sexo -

Al último termine por ceder – comprendí que mis hijas sabían que oscar tenia relaciones con su madre yo mismo la había escuchado gemir y gritar y era lógico que ellas sintieran curiosidad por saber por que su madre gritaba tanto cuando subía al segundo piso a llevarle comida a oscar –

Me desperté temprano por ser domingo – y subí al segundo piso a ver a oscar – lo encontré cogiendo a mi mujer situado entre sus piernas y comenzó a frotarle su verga por su raja de arriba a bajo. Separando con su verga los labios íntimos de su panocha.
-- escuche a Mónica pedirle que la ensartara - comenzó a mover las caderas a pedirle,-- ya por favor hazme tuya.
-- no me hagas esperar mas por favor ya dámelo.
-- mételo ya, dámelo,
- te voy a clavar toda completa.
-- Escuchar todo eso me excito y comencé a tener una erección, observando como oscar ensartaba a mi mujer - la penetro lento mire como le distendió los labios de su sexo, al máximo, se lo saco y se lo embarro con su saliva, y de nuevo comenzó a metérselo lentamente. Le ensarto la mitad de su verga y dejo q se acostumbrara.
- comenzó a cogerla despacio, con la mitad de su verga dentro de mi mujer.
-- en un movimiento rápido, la tomo de sus piernas abriéndolas a un mas y levantándolas con sus brazos, y de un empujón se lo introdujo todo.

Escuche el grito de mi mujer, ah bruto me matas, me abres toda.
-comenzó a cabalgarla a ensartarla, con fuerza le sacaba toda su verga y se la dejaba ir con fuerza, arrancando gemidos de mi mujer.
-- me acerque a ellos como te sientes le decía a mi mujer -- no me contesto, pero la expresión de su cara lo decía todo.-- estaba gozando como nunca.
- le saco su verga por completo y se la sentó en sus piernas, dejando que mi mujer lo cabalgara, estando mi mujer arriba de el.
La bajo colocando la cabeza de su verga en la entrada de su vagina, y comenzó a bajarla lentamente, empalándola por completo, mientras uno de sus dedos le sobaba el culo.

- la estuvo bombeando sin detenerse, era impresionante la forma de coger de oscar
Fue ahí cuando comprendí las palabras de rolando de que mi mujer jamás olvidaría el día que el gato la cogiera y que regresaría por mas. Igual como lo hacia su hija.

Tardo más de una hora ensartándola, al último la puso bocabajo y comenzó a metérselo en cuatro patas, la coloco con los senos boca bajo y con el culo al aire-
- la baño de su semen, se dejo caer a un lado de ella.
- mire a Mónica cansada desfallecida, sudando,

Nos acostamos los tres en la cama, Mónica en medio de los dos.
Nos quedamos semi dormidos me despertaron sus gemidos y observe como oscar le mamaba el culo, separando las nalgas con sus manos y dejando el anillo de su culo a disposición de su lengua.
- le trabajo el culo, a placer le mamaba los senos y la besaba, la excito de tal forma que fue ella la que comenzó a pedir que la ensartara.
- oscar fue al baño, regreso con un bote de aceite, se embarro los dedos y comenzó a metérselos en su culo en su ano, dilatándolo.
-- despacio me duele grito mi mujer ¡me duele por ahí no me duele!.
Me lastimaste mucho anoche -
-- me acerque a oscar y le dije por el culo no, le duele
-- el siguió en su juego y le dije en voz alta la vas a lastimar déjala por el culo no.
-- fue tarde por que comenzó a ejercer presión con su verga en el culo de mi mujer y la tomo de las caderas colocándola de lado con el culo pegado a el. Y la fue penetrando, poco a poco venciendo la resistencia de mi mujer de dejarse coger x el culo.
- no pasa nada, vez como lo disfruta. Tiene un culo divino tu mujer.

--Cuando la ensarto.- el grito de mi mujer se escucho por todo el departamento, y comprendí que todo eso mis hijas lo escuchaban - cuando llegamos a la casa mi mujer se baño y al instante se quedo dormida agotada- me quede observando a mi mujer dormida sobre la cama y recordé sus gritos sus gemidos y supe que estaba perdidamente enamorada de la verga de oscar al grado de darle el culo. Y quedar adolorida.

--Me quede pensando – me hacía falta escuchar los consejos y el apoyo de mi amigo – rolando pero en ese momento no lo tenía cerca – andaba con su hija de visita –
Tenía a mis hijas a punto de que les quitaran la virginidad – una primera vez que sabía que jamás iban a olvidar porque estaba seguro que las iba a coger como lo hizo con la madre – anal- vaginal y oral

-- tomamos la decisión de irnos de la ciudad a otro estado-
Esperamos que mis hijas salieran de la escuela – y nos mudamos – compramos una casa – en donde nadie nos conocía – ni sabía quiénes éramos –

- mi esposa estableció un negocio de fotografía y video financiada por oscar - mientras – rolando - oscar y yo nos asociamos para fabricar y distribuir muebles teníamos esa idea desde la cárcel – mis hijas llamaban a rolando abuelo tenía en ese momento 72 años y yo 70.

DE NIÑA A MUJER.
(La Primera Vez de mis hijas)

Sería muy extenso detallar todo lo que paso y vivimos -hasta llegar a la entrega de mis hijas -- comprendí que el arrebato sexual de mi esposa despertó en mis hijas el deseo por experimentar y probar el sexo, entendía que sintieran deseos - pero en el fondo no quería que él las tocara. De cierta forma sentía celos – excitación y morbo -

- fuimos a un restaurante a cenar, -con mis hijas laura la mayor y solo una de las gemelas Emilia - Mónica no asistió por que andaba de campamento y llegaría en tres días -platicamos, bromeamos y entonces a la mitad de la cena cuando Emilia se dirigía Al tocador un tipo la recorrió con la mirada y eso me encelo mucho-
-tranquilo me dijo rolando vez que ya son unas mujeres – mi mujer pidió un botella de vino y comenzamos a tomar – y a brindar

Les extraño un poco a mis hijas que yo no las regañara por beber vino - ya que no era común beber así que fue muy fácil después de 5 copas que mis dos niñas se sintieran eufóricas y mareadas yo por mi edad tal vez, el vino solo sirvió para que mi calentura aumentara minuto a minuto al pensar en su desfloración, pagamos la cuenta y nos fuimos a un bar estuvimos solo un rato mi mujer las maquillo para darles mayor edad – Emilia fue al baño seguida de oscar –como no regresaban los fui a buscar –

-cuando los vi la tenia pegada a la pared del baño – mi hija hincada entre sus piernas – mamando su verga - sentí una corriente eléctrica al verlos – sentí una mano en mi espalda era rolando déjala que disfrute no le digas nada –
Nos quedamos viendo un rato como mi hija hacia el intento de meterse toda la verga en su boca sin conseguirlo -
-nos regresamos a la mesa ellos llegaron después Emilia pidió una servilleta y comenzó a limpiarse los labios –nos fuimos a la casa en la camioneta semidormidas por la embriaguez y la euforia del vino listas para ser desvirgadas – seria un sábado y domingo demasiado largo –
- al llegar a la casa como que dude y tome a mi mujer del brazo - dudas que no sepa iniciar a tus hijas – no es eso tengo miedo que las pueda lastimar por el grosor de su verga y el tamaño -
-- la va a lastimar al principio es natural son señoritas – pero lo van a disfrutar y una vez que sus vaginas se amolden a su verga - todo será mas fácil.

--- la mire sacar la píldora del otro día para evitar un embarazo – por que me confeso que mis hijas querían sentirse mujeres con el sin ninguna limitación – querían mamarle su verga – que el se viniera en su boca – tenia curiosidad por conocer el sabor del semen- quería sentir la sensación de sentir la leche en sus vaginas que el se viniera dentro de ellas. – por eso la píldora -

Después de 10 minutos mis hijas estaban sudando – se percibían sus olores sus cuerpos eran vulnerables a cualquier caricia o deseo

Mi esposa las llevo a sus recamaras – nos quedamos sentados en la sala abrió la puerta y llamo a oscar – dejo la puerta abierta de par en par mi mujer prendió las lámparas de los buros – trague saliva – calma me dijo rolando -

Comenzó primero por laura la mayor se acerco hasta su cara y la beso suavemente del cuello de sus oídos – la beso en la boca – jugando con su lengua con sus dientes – saboreando su saliva – mientras tocaba sus senos – desabrocho su blusa y
Sus senos quedaron al aire, los beso hasta cansarse, sus pezones eran ya de una mujer, sus gemidos al sentir las caricias eran los de una hembra, no lo creía, estaban manoseando a mi propia hija, sentí celos comencé a sudar – a temblar pero a la vez deseaba con toda el alma, que la desvirgara –

--alce mi vista rolando me acerco mas a la puerta nos sacamos los zapatos y nos metimos al closet – comenzó a desnudarla toda, su cuerpo quedo libre de ropas se veía bellísima, un cuerpo hermoso, perfecto, sus formas eran verdaderamente los de una mujer -sus piernas blancas, sus caderas, su cintura, su vagina estaba cubierta de vello la coloco boca bajo sus nalgas eran también muy hermosas, -- paso un dedo por entre sus nalgas – la mire cimbrarse – gemir – involuntaria mente movía sus piernas como buscando el placer -

La acostó nuevamente de espaldas – el comenzó a desnudarse quedo desnudo y bajo su cara hasta su vagina la cual con mucha delicadeza abrió con sus dedos para encontrar su mas intimo tesoro su mas tierno capullo femenino --
- metió su lengua – saboreo ese flujo divino que emanaba de su sexo - mire a mi hija gemir – mover la pelvis al contacto de su lengua – buscando que la lengua llegara hasta lo mas hondo de su intimidad -
-- entonces fue cuando lo mire tomarse su verga con su mano y comenzar a tallarla por todo el nacimiento de su sexo – fue la locura para mi hija perdió el control de ella misma – con sus ojos entrecerrados y la boca abierta - gimiendo -

-- La mire por unos breves segundos mire sus piernas – su hendidura mojada excitada sus labios hinchados por la sangre agrupada

acomodo sus piernas sobre sus hombros la coloco sobre la orilla de la cama y abriendo la entrada de su sexo coloco su verga y comenzó a penetrarla lentamente, mire a mi hija mover sus caderas buscando la verga – tratando de ayudar a oscar a penetrarla - --- lo intento sin lograr la penetración -

- estuvo quieto – sin moverse y poco a poco comenzó a empujar más --
Hasta que se detuvo – escuche el grito de mi hija al sentirse ensartada – la mire morderse los labios agitaba su cabeza de un lado a otro.
- me duele – despacio me duele –
--volvió a quejarse y a gemir, apretó los dientes con fuerza cuando sintió como entraba el en su sexo, como su intimidad era desgarrada, - note como el seguía metiéndose, en su vientre.
-- hasta encontrar la resistencia de su himen - empujo un poco mas, siempre poco a poco para disfrutar la desfloración, y por fin rompió su membrana virginal-
-un fuerte grito fue la respuesta de mi hija - Lo demás fue escuchar sus gemidos----como si le respiración le faltara.
Empujo con fuerza hacia delante y con cada nuevo esfuerzo el la ensarto por completo –
Grite junto con mi hija creo que mi grito se confundió con el de ella.

-emitió un grito y un quejido de dolor, por la desfloración mientras yo metía y sacaba mi verga de mis pantalones – sentía que me ahogaba – pero trate de controlarme la acostó sobre la cama comenzó a besarla sin descanso, saboreaba su lengua la penetraba sin descanso –

--estuvo dentro de ella haciéndola gozar – debo reconocerlo que hizo que mi hija disfrutara ese momento - empujo lo mas profundo que pudo su verga y eyaculo toda su leche caliente y espesa en su interior, a la vez que mordía uno de sus pezones

Saco su verga de su interior llena de semen y de sangre virginal,
- le dio un beso en los labios y se acostó a un lado de ella -
Mire a mi hija – cansada – mire sus piernas – su sexo con hilillos de sangre producto de la desfloración – lo abrazo lo beso – coloco su cabeza sobre su pecho y cerro sus ojos – no tenia duda había disfrutado – ser desvirgada por el amante de su madre – quien de ahora en adelante seria para ella también su hombre



Emilio y Mónica
emilio_72muebles@hotmail.com 

Comiendo con Asun

intercambio de parejas



Comiendo con Asun


Por Golfito
Esta historia me paso con una tía que estaba tremenda, y a la que ya conocía de vista de una empresa cercana, Asun una rubia con ojos azules, buenas tetas y un culazo, espectacular aunque con pinta de pija recatada y cara angelical de unos treinta .

En seguida me di cuenta que con ese cuerpazo, esas tetas y esa cara, no debía estar muy satisfecha , porque tenia mirada de viciosilla y de morbosa, solamente había que provocarle el instinto salvaje de zorrita que llevaba dentro…

Cuando fui a solicitarle un presupuesto me lancé y con la excusa le pedí un descuento a lo que me contestó muy amablemente “que ya estaba incluido en el precio”, y a lo que yo le contesté que “con lo buena que estaba me daba igual, que si había que pagar mas por verla que lo haría encantado,” a la vez que le miraba con una sonrisa pícara sus buenas tetas de las que dejaba entrever un poco a través de un pequeño escote…pero se veían bien duras y en su sitio, y luego su chochito apretado por unos vaqueros ajustados en los que sus grandes labios se marcaban…

En seguida se puso muy roja y titubeante, nerviosa…articulando las palabras como con exceso de salivación en la boca. Y pensé,: “cae fijo, se muere por un buen rabo”…

Como era la hora cercana a la comida, y ya cerraban , con la excusa la invité a que fuéramos a tomar algo a lo que me dijo que “no podía que tenia otras cosas que hacer al mediodía” y se disculpó educadamente…con su pinta de niña bien.

Otra vez será! Me dije para mi, pero que raro, pensé porque en su mirada tenía fuego, por sentir una buena polla dura hincada en su chocho bien dentro…en fin, me equivoqué esta vez!.. es humano.!

No habían pasado ni cinco minutos, cuando me sonó el móvil, y bingo!!! Era ella, Asun la rubia espectacular que me dijo con voz nerviosa y excitada::” estoy empapadísima, me has dejado el coño chorreando, tienes que arreglar esto..” a lo que como alma que lleva el diablo di media vuelta y la recogí unas calles cerca…

Ya en el coche, mientras yo conducía, me empezó a dar masajitos en mi paquete con su delicada mano, a la vez que me miraba con ojos de no haber roto un plato. y mi verga no paraba de crecer y crecer. Con lo que su cara se tornó más en preocupación que en alegría por el descomunal tamaño de aquello.
Aparcamos en una zona tranquila cercana, y jadeando empezó a desabrocharme el pantalón, mientras abría su boca de asombro y decía”: Joder que polla! Parece una manguera! Se le hacía la boca agua literalmente, y a decirme que “nunca le había pasado esto y que no pensara que era una puta, y tal “a lo que yo pensaba, “puta no, eres una gran puta…trágatela toda zorra viciosa que estabas chorreando desde el principio”…y me empezó a besar sobre excitada con su húmeda lengua, mientras yo le desabrochaba sus ajustados vaqueros, y con mi mano le bajaba su cara angelical hacia mi descomunal verga, y le tocaba sus tetas enormes y perfectas como operadas de pezones erectos y firmes.

Enseguida me empezó a comer la polla como nunca me lo habían hecho antes, con disciplina y pasión y a hacerme pajas mientras jadeaba y me repetía “mira con las dos manos a la vez!”, mientras me miraba fijamente con enorme asombro…luego empezó a lamerme los huevos ,y entonces decidí meterle dos dedos bien dentro presionando suavemente pero con firmeza hacia arriba, dejándolos quietos pero con tensión para rozar su enorme clítoris ,chorreante de efluvios de olor suave como todo su chocho, y para que ella reclamara que yo los moviese…

En seguida empezó a estar fuera de si, y al ver que yo no movía ni un dedo, empezó a gritarme, con voz entrecortada por mi enorme polla en su boca :”dame! dame! cabrón por favor”,al ver que los mantenía fijos, seguía rogándome y gritando :”dame!cabronazo!

Su cadera y sus piernas se empezaron a mover de manera descontrolada, con movimientos fuertes y rítmicos mientras no paraba de gemir y gritar repetidamente, y yo seguía tratando de pararla en el sitio, sus gemidos y gritos de morbosa ninfómana fuera de control nadie los podía oír porque mi enorme polla la silenciaba dentro de su boca y ella seguía con prestancia y disciplina el ritmo impuesto que yo le marcaba con mi mano en su pelo rubio liso recogido en coleta, bien agarrada guiando su preciosa boca succionadora contra mi polla y mis dos dedos enganchándole su coño bien dentro y arriba… mientras seguía gritando de gusto con toda la polla dentro callándole la boquita bien de pija engreída.

Ante tal panorama se empezó a correr brutalmete gritando como una loca moviendo sus piernas rápidamente y fuera de control: Ahhh Ahhhh ¡me voy como nunca! como nunca! gritaba con los ojos blancos, que es esto! que pasa! Gritaba! Ahhhhh! Si no me las has metido!

Exhausta paramos un ratin, nos fumamos un piti, y estataba flipáda diciendo que nunca se la habían follado así con tanto morbo y disciplina que ella estaba acostumbrada a su novio que era mucho mas suave…y que hacía lo que ella le decía.

Yo pensé :”pues ahora verás”, y dicho y hecho, le bajé los pantalones la pase al asiento de atrás para su sorpresa, mientras me decía:” mas cabroncete??”, y yo le respondí:”por supuesto ninfómana viciosa, ¿crees que no te había calado que eras una gran zorra con ganas de probar una buena polla dura? Y asintió con una sonrisa profident de putita, contestándome:” ¿crees que no te había calado yo, que eras un semental follador? ,Se te marcaba el paquete en lo pantalones ,y tu cara de pícaro te delataba,” soy rubia pero no tonta, no iba a desaprovechar esto!” …

Acto seguido la puse mirando al cristal de atrás ,y detrás de ella, hincada de rodillas le empecé a masajear el coño ,enseguida empezó a chorrear la muy puta que iba de niña bien recatada, y se la enchufe en todo el chocho , dejándole mi polla quieta, inflada, enorme haciendo presión en sus paredes húmedas, bien dentro con todo mi nabo de 27cm mientras que con una mano le machacaba el clítoris de nuevo y con la otra le cojia del pelo con fuerza ,me pegué bien a ella y le lamí el oído, el resultado fue que empezó a mearse del gusto y a gritar desconcertada babeando :”que me haces”!!!,me encanta que me domines!! Joder!!!”ahhhhhhhh! que placer!!!!”

Entonces me empecé a mover profunda y rítmicamente con fuerza bien dentro ahhh! ahhhhhh! gritaba de morbo y placer:: ”mas mas no pares por nada cabron” mientras sus piernas temblaban de nuevo, y yo dándole con fuerza y ritmo una y otra vez, hasta que pasado un rato empezó sonar su móvil y vio que era su novio, con lo que de la enorme excitación de ser una puta que le corneaba al pobre infeliz empezó a correrse de nuevo y a gritar como una posesa,:”yaaaaa que pasada, que pasadaa!!!” paré unos segundos, y seguí así hasta tres veces mas, con dureza reventándole el coño que ya tenia totalmente dominado y ya iban cinco corridas, la tia era una guarra ninfómana insaciable, con pinta de santita…y me miraba aturdida.

Acto seguido, se limpió bien y cogió su móvil para hablar con su novio, al que le dijo que estaba comiendo con una amiga, y le mando besitos, y yo pensé :”será puta, lo que se ha comido es mi salchicha enorme”

Cuando montamos en el coche de nuevo, se tumbó sobre mi paquete y lo empezó a besar como una posesa ante un tesoro y me dijo que no quería irse, que nunca había jodido así…y yo le dije que aún quedaba el postre, a lo que ella sonrió con incredulidad: “ja ja” ah si???

Solo me bastó ponerla de nuevo a cuatro patas y escupirle y lamerle el ano con presteza para que empezara babear de nuevo y a clavarme sus uñitas contra mis piernas, mientras me decía “que era virgen por el culo , pero que era todo para mi, que quería que fuese conmigo”, y claro, no me podía negar a tal honor…

En seguida con todo el ano mojado le metí un dedito, mientras le daba azotes en sus preciosas nalgas redondeadas y aquello se empezaba abrir para mi, un tesoro virgen entre jadeos y gemidos entrecortados, y yo le decía entre susurros:” Asun, que haces con ese tio??? tu eres muy zorra para cualquier hombre!” “necesitas un semental, para saciarte “le decía yo, con lo que su excitación empezó a aumentar y a aumentar hasta que su agujero estaba dilatado y listo para ser petado por mi nabo que entró con algo de esfuerzo al principio, pero que una vez dentro se adaptó como anillo al dedo, estaba claro era una zorra de primera…

Esta vez empezó a dar grititos estridentes, mientras yo se la metía hasta dentro una y otra vez, hincándosela toda rítmicamente hasta que jadeaba como ida y fuera de control:” que placer!!!,que placer!!!” me encanta que me manejes así” y “yo sin saber de esto!” se decía una y otra vez, hasta que le saqué mi enorme falo de su culo petado y le enchufe todo mi chorro de leche contra su boquita angelical, que se tragó agradecida con complacencia….

Desde ese día, cada vez que la veo me mira con ojos de morbosa y me mensajea a menudo, “para ir comer juntos”

Casada me enrede con un profesor

intercambio de parejas

Hola lectores. Me dicen Chiqui, y es porque soy bastante pequeña (1.56 mt). Soy casada desde hace 2 años. Mi vida matrimonial había sido bastante buena. Mi marido hace todo lo posible por complacerme, ya que soy muy caliente. A pesar de mi estatura tengo un cuerpo apetecible, con senos pequeños pero parados en forma de cono y mi piernas son bien formadas para mi tamaño y mi trasero como buena morena prieta es levantadito.

Todo comenzó cuando mi esposo consiguió trabajo fuera de la ciudad, estaría de lunes a viernes afuera, eso hizo que me decidiera por seguir mis estudios e ingresé a la universidad del Estado en la carrera de Comercio Internacional, todo iba bien hasta que conocí a Humberto un profesor de la universidad, con el cual recibo uno de mis cursos. La atracción fue mutua y durante el curso yo le miraba y el me miraba continuamente, haciéndome ojitos. El tendrá unos 35 años, además de ser profesor tiene una empresa propia y al parecer le va muy bien.

Iniciando la semana, un lunes, al terminar su clase, me dijo si le podía ayudar llevando unos libros y trabajos de los estudiantes a su vehiculo. Yo le dije que si, ese día había llevado a propósito una falda negra bien corta, para enseñarle mis piernas, y el se había dado cuenta, ya que no me quitaba los ojos de encima. Llegamos a su vehículo, era una camioneta agrícola, al parecer nueva. El me lo confirmó, me dijo que me presentaba su última adquisición y me dijo que entrara a su vehiculo. Ya adentro, me tomó de las manos y me dijo que yo le gustaba un montón, no sé como se me salió y le dije que èl me gustaba también, pero que era casada, Humberto me contestó diciéndome que él también era casado. Casi inmediatamente nos buscamos los labios y nos dimos el más cálido beso que se volvió prontamente de lenguita, las cuales retozaron y se revolvieron entre ellas.

Humberto desabotonó mi blusa y luego zafó mi sujetador y mis senos fueron a parar entre sus labios, llenándomelos de besos, lamidas y saliva. Yo no pude evitar gemir de placer, porque la técnica que usaba èl era excitante. Me mamó mis dos senos y mi panochita se llenó de flujos vaginales rápidamente. Terminó de chuparme mis tetitas y me cerró la blusita, luego me dijo que lo seguiríamos otro día. Me quedé muy caliente, tanto que tuve que tocarme mi chuchita en la cama para poder dormir.

Al siguiente día se repitió casi igual. El me pidió acompañarlo a su vehículo y ya adentró comenzaron de nuevo los besos mojados, era un experto en besar, no cabe duda. De pronto sin que yo me diera cuenta, se sacó la pija erecta y cuando estaba yo en lo mejor de los besos, me tomó de la cabeza y me la bajó hasta su pene, primero me sorprendí, pero con lo caliente que ya estaba no me importó chuparle la pija que la tenía dura. Me di cuenta que tenía una pija linda, rolliza, dura, de buen porte y una cabeza mediana buena para mamar. Yo no soy una novata en el arte de mamar, asi que le di un rico repertorio de chupadas y lamidas a su pene. Se la estuve mamando unos diez minutos hasta que lo oí que se venía, asi que retiré la pija de mi boca y ésta se puso a dar latigazos de semen dentro del vehículo. Asi terminó nuestro segundo encuentro. Yo llegué a la casa con sentimiento de culpabilidad, había tenido un pene en mi boca que no era el de mi marido y me había gustado mucho.

El dia miércoles y jueves no nos vimos, porque el no trabajo en la universidad ese día. Créanme que se me hicieron largos esos dos días, ansiaba verlo. Asi llegó el ansiado día viernes. Llevé mi mini más corta de todas, era una de color café oscuro, y una tanguita del mismo color, de blusa utilicé también la más atrevida, no tengo muchos senos, pero esa blusa enseña mis apetecibles senos pequeños. Humberto rapidamente cayo en mi red, no me quitaba los ojos de mi cuerpo. En ocasiones le abrí un poco las piernas para que viera mis hilitos dentales. Al terminar, Humberto me pidió que le cargara sus cosas al vehiculo.

Nos metimos adentro y empezaron los ardientes besos. Sus manos tocaban mis piernas, luego mis muslos y más tarde mi panochita sobre mi ropa interior. El hizo a un lado los tirantes de mi blusa y eliminó mi sujetador, me dejó sin nada de la cintura para arriba, luego se puso a mamar deliciosamente mis tetitas, vi que el estaba excitadísimo. Con una mano apreté su pija sobre el pantalón, estaba empalmado al máximo. Dejé que se comiera mis senos y sin consultarle abri su cierre del pantalón y bajando mi boca atrapé su buena pija y la empecé a mamar, me fui bajando al piso del vehiculo y me puse casi hincada, desabroché su pantalón y se la bajé, asi lo hice también con su calzoncillo, de este modo tenía más disponibilidad de chupar su linda pija y más tarde sus hinchados cojones peludos. Saqué toda mi experiencia para darle una chupada de pija de altura. Pasaron quince minutos cuando lo oí empezar a correrse, esta vez no retiré mi boca de su pija, sino aceleré mi mamada. Una buena cantidad de semen salió de su cabeza, y toda fue a parar a mi boca y garganta, la tragué casi toda. Al terminar el me levantó la cabeza y me dio el más tierno beso, mis labios aún tenían el producto de su venida.

-Vamos a mi casa, mi esposa no está- me dijo. Yo que estaba mojada y caliente, le dije que si, quería terminar esto como se debe. Me llevó a su casa, entramos y desde allí nos besamos ardientemente, Humberto metía sus manos en mi tanguita tocándome y apretándome las nalgas, en eso me cargó en sus brazos y me llevó a su dormitorio. Me acostó en la cama y le dije que me preocupaba su esposa, el me dijo que ella estaba a cientos de kilómetros de allí. Asi que eso me tranquilizó. Se subió en mi, él era más alto que yo, y entre besos y chupones de tetas, me quitó toda la ropa, incluyendo mi tanguita, me dejó en cueros, luego él hizo lo mismo.

Se sumergió entre mis muslos y me dio la más soberbia chupada de coño que yo recuerde en mi vida. Me hizo correrme dos veces en su boca, su bigote estaba empapado en mis jugos vaginales. Creí que desfallecía de placer. No quería que terminara de comerse mi panochita. Pero el estaba tan excitado, que lo que quería era follarme. Se acostó boca arriba y me pidió que me subiera encima, esa posición la conozco muy bien, es una de la preferidas de mi marido. Asi que me ensarté en su empalmada pija y luego me puse a cabalgársela a diferentes ritmos, llegó un momento en que yo me movía salvajemente sobre su pija, quería metérmela toda hasta que me topara en los ovarios. El gemía de placer y me pellizcaba los pezones o bien me mamaba las tetas por momentos. Mis movimientos me llevaron a un estruendoso orgasmo, que yo degusté saltando sobre su enorme pija, gimiendo y gritando.

Luego Humberto me tomó de la cintura y dimos vuelta en la cama aún con nuestros sexos ensartados uno con el otro. Asi él quedó arriba y yo abajo. Ahora él tenía el control de la follada. Se empezó a mover con movimientos de cadera increíblemente ricos. Ese hombre sabía usar su pija de veras. Me sujetó encima de mi, casi me cubría toda, ya que él era con mucha más talla que yo. Se movía en mi panocha como los ángeles. En cosa de minutos me hizo llegar a otro orgasmo interminable; sentí su pene llegar a lugares en mi vagina que nadie había estrenado. Cerca de su clímax, se movió como loco encima de mi, sacando y metiendo su pija en mi panocha. Ahora el fue quien gimió y gritó, un chorro de semen caliente inundó mi chuchita. Se dejó de mover dentro de mi hasta que su pija dejó de palpitar. Le vi gotas de sudor a Humberto en su frente y un rostro de satisfacción.

Nos pusimos la ropa y quiso invitarme a cenar. Yo le dije que no y que quería irme ya. Llegué a la casa y me vino de nuevo el sentimiento de culpabilidad. Le había sido infiel a mi marido por vez primera, aún llevaba la evidencia en mi vagina y mi tanguita repletas de semen. Al otro día llegó mi marido, actué como si nada e hicimos el amor esos dos días. Pero ahora mi mente me jugaba sucio, aunque yo no quería me ponía a hacer comparaciones en la cama, y siempre la mejor cogida y mamada de panocha me la había dado Humberto el viernes.

Se me hizo largo el fin de semana, era obvio que estaba obsesionada por Humberto. El día lunes lo vi y mi corazón latió fuerte. Como de costumbre me llevó a su vehículo en el parqueo y nos besamos. Yo le dije que debíamos terminar ahora que luego sería muy tarde, el me dijo que entonces quería darme la despedida en un motel en ese momento, yo tenía más cursos, pero no pude negarme a tal invitación.

Ya en el motel, me hizo darle al inicio una felación estando el de pie y yo acostada en la cama como perrita, me dijo que le gustaba como le mamaba su pija y sus cojones y que nadie se los chupaba como yo, asi que nuevamente le di una demostración a Humberto. Luego, abriéndome las piernas en la cama, él me hizo los honores, me desnudó, a él le gustaba quitarme la ropa, y me dio otra deliciosa mamada de panocha, me vine de nuevo en su boca. Después me colocó en cuatro al estilo perrito y me la ensartó por detrás en la vagina. Se movió con un rico movimiento de cintura, su pija entraba y salía de mi estrecha panochita y me llevaba al cielo de placer. Yo gemía como loca y le pedía que me siguiera cogiendo y que no me dejara aún. El me daba más duro por atrás, y siento que un su dedo juega con mi ano, eso no me incomoda, ya que no era virgen de allí, pero no era lo preferido por mi marido.

Sigue jugando con mi ano hasta que me mete la punta de su dedo, yo me relajo y Humberto lo mete todo en mi culo. Luego, saca su pija hinchada y mojada por mis fluidos vaginales y me la pone en mi culo y me la ensarta, yo tuve que relajarme mucho para no sentir mucho dolor, su pija era más grande y me podía lastimar. Pero no fue asi, mi hombre me hizo vibrar enganchada por el culo, me cabalgo como un rico macho hasta que me hizo correrme de placer. Nunca alguien me había hecho sentir penetrada al máximo por mi hoyito chiquito, sentí que me desmayaba y mi culito estaba abierto como nunca. Humberto me siguió penetrando hasta que logró venirse adentro de mis intestinos. Fue algo delicioso ese polvo, aún lo recuerdo, follamos con todas las ganas y nos entregamos como si fuera de verdad la última vez.

En la cama nos abrazamos, nos besamos como despidiéndonos, pero luego hablamos de solo limitar nuestros encuentros a una sola vez por semana. Sería los viernes en la noche. Ya que Humberto solía salir con sus amigos los viernes y en mi caso mi esposo no llega hasta el sábado en la mañana, además no tenemos teléfono domiciliar sino él se comunica conmigo solo por mi móvil.

Seguimos follando alrededor de cuatro meses más, casi todos los viernes en la noche. Me llegó a amar en la cama como un experto, sabía todos mis puntos de placer. Finalmente terminamos y cada quien por su lado. Hoy solo es un ardiente recuerdo.
 

con mi vecino de 43

intercambio de parejas
soy Carlos (nombre ficticio claro)en esta ocacion les quiero contar lo que paso con mi novia sandra con uno de sus vecinos,un señor de 43 años.bueno como recordaran en mi primer relato,mi novia sandra de 19 años,se habia sncerado conmigo al contarme lo que habia hecho con un compañero de su trabajo,y de hay empesaron a cambiar las cosas en nuestra relacion,(para bien claro)pues resulta que yo le pedia que me contara todo,que quien le hablaba,que que le decian y en una ocacion mientras cojiamos de lo lindo sono su cel,cual fue nuestra sorpresa que al contestar (ella)era su vecino,me quede quiero sin moverme dentro de ella para dejarla que hablara,ella puso el altavoz y el vecino se escuchava con unas copas de mas,le decia que si la podia ver,ella le contesto que al siguiente dia,eso me exito mas de lo que ya estaba,asi que empese a moverme mas y mas rapido,a clavarla mas y mas fuerte,esto provoco que ella empesara a jemir sin poderlo evitar y obvio el vecino se dio cuenta pues le preguntaba que que es lo que sucedia,a lo que ella respondio que para que la queria ver al siguiente dia,que si se la queria cojer a lo que el emocionado respondio que si.colgaron y mientras me movia adentro de ella,me pregunto si la dejaria ir al siguiente dia a su cita a lo que yo respondi que si ella queria pues yo no tenia problema alguno pues solo seria con una condiciion,a lo que ella me pregunto que cual era.le dige que solo queria que me contara todo con detalles lo que pasaria a lo que ella acepto de inmediato.al siguiente dia temprano le marque y le pregunte que si iba a ir,ella me contesto que si,que estaba a punto de meterse a bañar.colgue y calcule el tiempo en que terminara de hacerlo y le volvi a marcar a lo que ella me dijo que se estaba cambiando,le pregunte que es lo que se iba a poner y me dice que se estaba poniendo una falda tableada que le llega un poco arriba de sus rodillas y abajo una tanguita morada,una blusa que deja ver ese lunar al lado de su ceno que me vuelve loco y un bra del mismo color de su tanguita.nos despedimos no sin antes recordarle que tendria que contarme todo lo que iba a suceder esa tarde.
la vi hasta en la noche y tenia una cara de felicidad que que barbara.le pregunte por lo sucedido y este es su relato.
nos quedamos de ver a las 8pm,me saludo con un beso bien cachondo,me pregunto que a donde queria ir a lo que yo le dije que a donde el quisiera asi es que inmediatamente nos fuimos a un motel no sin antes pasar a una tienda a comprar algo de tomar.llegamos al hotel pedimos una abitacion,entramos e inmediatamente se me fue encima,lo detube diciendole que primero me invitara algo de lo que habia comprado asi que me destapa una cervesa y el otra mas,empesamos a tomar sentados en la cama mientras jugaba con mis rodillas y poco a poco fue subiendo por mis rodillas hasta llegar a mi rajita que cada ves se me iba humedeciendo mas y mas,me termine la primera cerveza y le pedi otra y otra mas hasta que ya estaba un tanto mareada y ya bien caliente,se levanto y vi como se bajaba el sierre de su pantalon despues se bajo el pantalon y ante mi salto una verga como de unos 25cm,gorda en cuanto la vi pense que si todo eso me iba a caber.entonces la tomo entre sus manos y me dijo.(mira lo que te vas a comer)entonces la puso en mi cara y se la empece a chupar,la verdad es que apenas si me cabia un poco de todo eso en mi boca,despues me la saco,me levanto y me quito mi blusita y mi bra y se prendio a comerme mis pezones que ya los tenia bien paraditos,metio sus manos debajo de mi falda para masajearme mis nalguitas y jugaba con mi tanguita haciendola a un lado para meterme uno de sus dedos en mi puchita que ya estaba super mojadita,me recosto en la cama se subio arriba de mi y bien acomodado entre mis piernas tomo su cosota y la puso en mi entradita,senti su cabeza como luchaba por entrar pues no entraba porque la verdad es que yo la tengo chiquita,bueno la de mi novio mide 17cm y no habia comparacion con esta que estaba a punto de meterse en mi,asi es que a fuerza de empujar me la fue clavando hasta que siento que se detiene,pues porque ya me la habia comido toda,el sudando y yo adolorida pero sorprendida al saber todo lo que me estaba comiendo en ese momento,se empeso a mover a meter y sacarme toda esa vergota,despues me tomo de la cintura,se levanto,me cargo por toda la havitacion y yo bien clavada en su cosota gimiendo pues me llegaba muy adentro,despues me la saco,me puso de a perrito y asi me volvio a clavar,yo solo gemia y gemia mientras el se tocaba la verga por abajo de mi y me tomo una mano para que yo tambien sintiera con entraba todo eso dentro de mi,en un momento se quedo quieto,tenzo,supuse que ya estaba por llegar a su orgasmo asi que me movi de atras para adelante para clavarme mas y de repente siento como con su mano me aprieta mi puchita por abajo de mi y en mi enterior un chorro de leche caliente que me llegaba hasta el fonfo.en ese instante yo tube un orgasmo casi al mismo tiempo que el.nunca me saco mi tanguita ni quito mi falda.creo que eso fue parte del juego y la verdad es que a mi me gusto.
Esto que me conto mi novia hizo que me pusiera mas caliente que en ese momento me la coji arriba de mi camioneta mientra imaginaba a mi novia de 19 años cojiendo con un señor de 45,le pregunte que si no tenia remordimientos por la esposa de este pues iba a llegar a su casa sin nada de leche para su esposa a lo que ella me respondio que pues pobrecita y se empeso a reir.
este es otro mas de mis relatos con mi novia espero les haya gustado mi correo es caspher02@hotmail.com
en otra ocacion les contare de como mi novia,mientras estabamos en un hotel cojiendo y al escuchar unos gemidos en el cuarto de al lado le llamo la atencion y decidimos que tenia que ir a averiguar y fue
pero esa es otra historia



Mi Mujer me hizo cornudo y despues me gusto serlo

intercambio de parejas

Mi Mujer me hizo cornudo y despues me gusto serlo
Comenzare indicando, cuando me case tenía 32 años y medio y ella cumplía 20. Todo marchaba muy bien. Vivíamos en un pueblo pequeño. Engendramos cuatro hijos, así que transcurrieron varios años hasta que nos trasladamos a vivir en la capital. Allí no teníamos amistades y muy pocos conocidos, Para ese entonces ya yo rozaba los 50 años. Cuando de pronto comenzó a dominarme un deseo increíble e incomprensible de querer mirar que otra verga la penetrara a mi mujer y con ella conversábamos en los momentos más íntimos de este atroz deseo mío. Solo de pensar me llenaba de morbo. Y se acrecentaba este deseo alocado e increíblemente fantasioso a la vez que sentía que ella también se ponía cachonda y no decía ni ni no.
Entre a un club donde hacer amigos como así sucedió y de todos ellos fueron tres con los que más intimide, el uno era casado, el otro se había divorciado por culpa de su suegra y el tercero era cura. Armábamos viajes a balnearios y más sitios hermosos de la comarca. Y fue en uno de aquellos viajes que el curita que era muy especial y chabacano que me soltó una indirecta usando una frase figurativa insinuante de que mi mujer se acostaba con mi amigo el divorciado y de quien más tarde me dijo que tenía un buen paquete. (acotare aquí que no sé cómo el cura podría estar enterado de ese particular)
Por la forma en que lo dijo yo en ese instante, no caí en cuenta de lo que estaba insinúan do, hasta que unos días después comprendí que es lo que me estaba informando. No tengo la menor idea de cómo el cura pudo haberse enterado de este particular. A lo mejor eran más íntimos entre ellos que conmigo La verdad que esta tragedia mía. Me molesto sobremanera casi no podía de creer que eso fuese cierto.
Debo indicar que de mi casa al departamento de él solo distaban unos tantos metros a la vuelta de la esquina
Mi mujer había sufrido dos intervenciones quirúrgicas para extirparle el apéndice ,cuando era muy niña y mucho después la extirpación de los ovarios, cirugías con las que le deformaron mucho el aspecto del vientre.
Pues bien un buen día que nos encontramos con Carlos (nombre supuesto del amigo divorciado) caminando por allí me, pregunta sin pensarlo dos veces, que le esplique porque tenía así de desfigurado el vientre mi mujer. Bueno le dije ¿y que tú la has visto?. Se cortó de tal manera que no sabía dónde meterse , pues había metido la pata muy profundamente. Pero soy tan zoquete que al verle metido en tal aprieto, le di la explicación de las cirugías y sus consecuencias. Pero para mí esa era la mejor prueba de que en verdad se la estaba follando. El quiso disimular diciéndome que mi mujer le había contado sobre el problema de su abdomen. Ese cuento no lo podía pasar porque la conozco bien a ella y esas intimidades no podía habérselo contado nunca.
Sentía muchos celos, ya no tenía seguridad de que ella me era fiel y no sabía cómo certificar. Con el paso de los años, por mi afección cardiaca me habían estado recetando medicinas, pero entre ellas una que ocasionaba que no se me podía poner la polla lo suficiente mente dura y en verdad ya no podía satisfacerla, era un total fracaso. Así que le dije que procure que le satisfaga Carlos, y ella el único pero que ponía y que me dijo es que no le gustaba la condición de este amigo que transpiraba mucho y un sudor nada agradable. Así que insinué entonces que le obligara a tomar una ducha antes de follarla.
Para facilitarles el camino los dos vivíamos solos. Nuestros hijos estaban en otro país, y el también vivía solo en su departamento, a la 4 de la tarde me marchaba a reunirme con otros amigos en un café y regresaba a las 7 pm. En ocasiones le llamaba a él por teléfono y disimulando una y otra conversación le indicaba que estaba saliendo al café.
Para ese entonces ya me acostumbre a saber que mi amigo la follaba y eso me causaba mucho morbo. Tanto que especialmente en la ducha me lo imaginaba y me tiraba una buena paja. Pues para eso y con el morbo que sentía se me ponía algo mejor que cuando intentaba follarla.
Después que yo me quedaba por las noches largo tiempo en internet y ella ya dormía, le revisaba las tangas bragas co como se llamen esas prendas y las encontraba muy húmedas y a continuación otra paja en honor de que ella estaba satisfecha con ese buen paquete que se me dijo que el tenia. Me imaginaba lo rico que ella estaba gozando sexualmente que se la metía muy adentro y la hacía gemir y retorcer de placer. Pues eso me llenaba de morbo y un placer indescriptible
Mi mayor pena es que me habría gustado estar presente y mirar como la penetraba profundamente Soy un cornudo que no tiene la suerte de verlo como me meten los cuernos, pero le agradezco al amigo que supo suplir mi falta y gozar de la rica concha que ella tiene.
Ahora el problema mayor que tenemos es que viajamos a vivir en otro país, en donde que no conocemos a nadie y nose como encontrar a alguien que cayéndole bien a ella, hiciera por nosotros lo que Carlos hacia
Le propuse comprar un consolador, pero ella definitivamente no quire
Asi es como hoy me sentí gustoso de ser cornudo. Carlos sabe que yo se y mi mujer también sabe que yo se, pero ellos ni lo menciona siquiera y tampoco yo.

MI MUJER COGE CON EL DE LA COCA … POR LA COLA

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MI MUJER COGE CON EL DE LA COCA … POR LA COLA 


Créanlo o no, cuando amamos a una mujer, los hombres somos capaces de admitir muchas cosas. Puede ser que hasta de burla sirvamos a nuestros amigos o que mas de uno de estos quiera provecharse de la situación y cogerse a nuestra mujer, pero como de verdad amo a mi esposa, con la que tengo dos niños, desde hace cosa de un año me ha tocado vivir una situación muy peculiar, y que no sé si sea motivo de gozo o de profundo sufrimiento. Creo que poderlo escribir aquí es una especie de catarsis, ya que creo que no soy caso único sino que somos muchos hombres los que, amando a una mujer, cogiéndosela con cierta frecuencia, hemos de tolerar que si bien ella está incluso con nuestra verga dentro e su vagina, su mente esté en otro lado, y mentalmente esté cogiendo con otro hombre… ¡Así me pasa a mi!

Tenemos un pequeño negocio en el que ella atiende casi todo el día mientras yo salgo a tomar pedidos, y después de una rica sesión de sexo, en donde ambos jugábamos con lo que yo creí eran solo FANTASIAS SEXUALES que enriquecían nuestra vida intima, se me ocurre “jugar” con ella diciéndole que se imaginara que era otro quien se la estaba cogiendo y, para mi sorpresa, resulta que ella me confesó que se la estaba cogiendo el repartidor de las SABRITAS, el de la LECHE ALPURA el de la gelatina, y en fin, que casi todos los repartidores de comida chatarra, de galletas o refrescos le conocían ya el culo a mi mujer mientras yo creía, en mi ignorancia, que ese culito, esos senos y esa vagina linda y apretadita eran solo míos. Lo curioso es que aunque debía haberme puesto furioso, loco de celos, nuestra vida sexual se ha enriquecido de manera notable, y además, existe una especie de “complicidad” entre ella y yo, ya que yo me hago el que no sabe, la dejo que salga a algún motelito cercano, y como ella es discreta y además, se cuida bastante, los vecinos y la gente que va a comprar a la tienda sigue creyéndola una mujer solo de su casa y esposa de un solo hombre. Es mas, si estoy yo y llega algún vendedor de esos que se la cogen, como pasó hace poco con el de la COCA COLA, me salgo con algún pretexto y de plano la dejo sola en la tienda, para que ella coja a gusto y cuando regreso me cuenta cómo estuvo la cogida.

El Chico de la COCA COLA es muy respetuoso, debo decirlo, pero cuando llegó y me vio se medio sorprendió. Pude verlo en su cara que se puso colorada y cuando llamé a mi mujer el la vio con ansia, como preguntándole con la mirada lo que debía hacer. Ella le sonrió e izo como si nada hubiera pasado pero con una seña me dijo que ese hombre y ella iban a coger, así que dije en voz alta que iba yo a salir a hacer unos pagos y eso pareció aliviar al chico de la COCA COLA que se hizo tonto como levantando un pedido. Como ha habido muchos robos, tenemos una reja y al salir vi a mi esposa como levantándole el pedido… pero al dar la vuelta a la manzana, pude ver la motocicleta del vendedor ya asegurada con un candado al poste y nadie estaba en la tienda, ya que tanto el tipo como mi esposa estarían ya en la trastienda… disfrutándose.

Regresé una hora después, justo cuando el muchacho salía de la tienda con rostro sonriente, y se asustó un poco cuando me vio estacionar mi coche. Mi mujer gritó desde dentro que no tenia hecho el pedido y por eso le había pedido al hombre que regresara y eso alivió al pobre chavo de su angustia, así que rápidamente se montó en la motocicleta y arrancó no sin antes despedirse de mi. Entré y sonreí a mi mujer quien, con aire de satisfacción solo me dijo:

-¿Cómo te fue, papito? Te agradezco tu caballerosidad de irte para poder… platicar a gusto con este chico, mi amor… ¡Habías de ver cómo me cogió! Créeme que hasta el culo me arde…. Ven, mi amor, siéntate, y déjame que te cuente.

Me senté y ella lo hizo en mis piernas, como cuando estábamos recién casados. Me besó y pude sentir la dureza de sus carnes debajo de la delgada tela de su vestido de algodón. Es increíble lo sensual que puede ser el cuerpo de una mujer que acaba de coger. Los labios de mi esposa estaban pulposos, y su cara estaba colorada aun, y cuando toqué sus muslos ella, sonriendo, tomó mi mano y la colocó entre sus piernas. No necesité de mucho para poder tocarle la conchita, ya que según me dijo, por las prisas no se había puesto su pantaleta y tampoco el brasier, sino que acabando de coger con su amigo de la COCA COLA sencillamente se había medio aseado la vagina y, según me dijo, se había metido el vestido apresuradamente al oír que yo llegaba. Ahora estaba ahí, con mi mano entre su velluda vagina y mi verga muy erecta. Ella se me repegó y movió sus nalgas para acelerar mi erección.

Luego, de una manera muy sencilla, se hincó frente a mi, y sin dejar de verme a los ojos, abrió el cierre del pantalón y sacó mi verga. La besó y comenzó a darme una de las mamadas sensacionales que ella sabe dar. Yo no podía dejar de ver esos hermosos ojos que tiene, y podía verla meterse primero el glande y luego totalmente toda mi verga que estaba bastante dura, por el estimulo oral. Me fascina la enorme capacidad amatoria de mi mujer, algo que en cierta forma yo contribuí a que tuviera ya que cuando nos casamos ella tenia poca experiencia sexual. Como dije en mi anterior relato, ella había sido abusada por el padre y por experiencia sé que cuando algo así sucede, por lo regular pasa que la mujer se inhibe sexualmente o bien, se vuelve mas ardiente, mas cachonda e imaginativa y para mi fortuna, mi esposa era de esta segunda opción, ya que con enorme placer disfrutaba del sexo en todas, absolutamente todas las variantes.

Me dijo, ya que estaba muy excitado, que el tipo de la COCA COLA estaba medio chiveado por haberme visto ahí, pero que ya a solas se había animado y habían fajado muy rico. En la trastienda tenemos un catre, algo sencillo pero bastante fresco por el calor que hace aquí en el sur de Veracruz, y según me dijo, el tipo se sentó y ella le había mamado la verga y sobado los huevos por un buen rato hasta que la tuvo durísima, y así, ella lo montó de ffrente, ofreciéndole los senos para que se los mamara y además, según me contó, el chavo pudo meterle un dedo en el culo, algo que le fascina a mi mujer.

Cuando coge así, ella disfruta que le metan el dedo, cuando menos uno, en el culito, y dice que por el estimulo que recibe es capaz de tener orgasmos mas intensos. Y como dice el refrán, mientras decía, lo hacia, así que se me montó de la misma forma y ofreciéndome los senos comencé a besárselos, ya que sus pezones se le levantan muy rico, y son grandes cuando se excita. Luego de un rato, y después de tener cuando menos dos orgasmos, ella se dio la vuelta sin sacarse la verga de la conchita, algo que se me hace casi de malabarismo sexual, y ya dándome la espalda, comenzó a subir y a bajar sus caderas, y podía ver en el espejo que ahí tenemos, uno grande para verse completo, cómo le entraba mi verga completa.

Debo decir que su vagina estaba llena del semen de su amante, el vendedor de COCA COLA, por lo que mi verga entraba y salía sin dificultad de su hermosa y velluda panocha, y como sé que a ella le agrada, comencé a meterle un dedo en el culo, y ella, girando la cabeza, me dijo que sí con un movimiento de la misma, y así le horadé el culo con dos y luego hasta con tres dedos.

Ella se inclinaba y en esa posición me pasó un juguete, un enorme dildo de color negro, de unos 20 cms de largo y casi pulgada y media de diámetro, con huevos incluidos y desde luego a baterías, de manera que se puede mover en distintas posiciones y por si eso fuera poco, toma una temperatura que según mi mujer, es muy semejante a la del cuerpo de un hombre ya excitado… ¡Y ella sabrá porqué dice eso! Ella lo compró en uno de sus viajes el DF, según que para que ambos nos divirtiéramos, pero la verdad es que ella se divierte mucho cuando lo usa, y hasta la calle se pueden oír sus jadeos. Generalmente lo emplea cuando yo no me aguanté lo suficiente y me vengo antes de tiempo dejándola, como ella dice, con ganas de más y más verga.

Por fin puse un poco de gel en el aparato y con delicadeza que ella agradeció comencé a metérselo por el culito ya agrandado con mis tres dedos, y con un sencillo movimiento, mi esposa puso a trabajar el aparato, que emitió un zumbido, casi al mismo tiempo que ella emitió un grito de placer cuando el aparato la hizo tener uno de sus ORGASMOS ANALES, y apretando con fuerza su vagina comenzó a subir y bajar su cadera con mas velocidad encima de mi verga lo que hizo que yo terminara echándole abundante semen en la vagina.

Mi esposa quedó desmadejada y el aparato aun clavado en su ano. Se apoyó contra mi pecho y yo acaricié sus senos, y la besé en el cuello, asi que ella giró la cara para besarme en los labios y así, dándonos un rico beso, ella solita apagó el enorme pene artificial que tenia metido en el culo… y lo fue sacando lentamente de su ano. Pude ver el aparato, que es oscuro sin llegar a negro, y ahí, embarrada, estaba un poco de la caca de mi mujer, pero yo, discreto como soy, me limité a tomarlo con cuidado y ponerlo encima de una toalla de papel para lavarlo después y dejárselo listo para otra nueva “PLATICA CON OTRO PROVEEDOR” o conmigo.

Ella coge con distintos proveedores y hasta ahora han sido todos muy discretos, pero la verdad es que mi esposa es una mujer sexualmente siempre dispuesta, algo que es el sueño de todos los hombres, pero por desgracia no la disfruto yo solamente, sino que he de compartirla.

Mi correo es marido_cornudo@yahoo.com

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