jueves, 8 de marzo de 2018

con mi tia fantacia cumplida

intercambio de parejas
La idea de pasar mis vacaciones en la playa me pareció grandiosa y más aún ya que iba a estar cerca de mi tía Claudia, ella es una mujer de 35 años pero se conservaba muy bien, era alta de 1.70 m de estatura, piel clara, un buen par de tetas grandes y firmes, unas piernas muy voluptuosas y tonificadas, pero lo que más llamaba la atención es su magnífico culazo grande, respingón y redondo
Tenía un cuerpo escultura que en cada reunión o fiesta familiar se robaba las miradas de todos y yo no era la excepción, mis primeras pajas se las dedique al culazo de mi tía Claudia y al pasarlos años nació en mí una obsesión por monumentales par de nalgas
Llegando a Acapulco le llamo a mi tía Claudia quien iba a pasar por mí, entre todo el caos de la central de camiones no lograba encontrarla, tarde 5 minutos buscándola hasta que la escuche llamándome
-Toño, por aquí –gritaba mi tía levantando la mano
Al llegar con ella me quede boqui abierto, mi tía se veía hermosa ella traía pues un vestido largo casual blanco ajustado con unos tacones del mismo color, mi tía se lanzó sobre mí dándome un fuerte abrazo. Debido a un accidente que sufrió mi tío hace mucho tiempo quedo estéril y nunca tuvieron hijos porque lo que mi tía era muy cariñosa conmigo
-Me da mucho gusto que estés –dijo dándome un beso en la mejilla– la última vez que te vi fue en navidad
-Gracias por invitarme tía –conteste
-No hay por qué Toño, tú siempre eres bienvenido a nuestra casa
Me ayudo con mi equipaje y mientras caminábamos al auto puede notar como pasajeros y trabajadores de la Central de camiones se le quedaban viendo al culazo de mi tía y no era para menos se veía fenomenal con ese vestido, no había nadie que no la estuviera mirando.
De camino a su casa me comento que mi tío tuvo que salir a atender unos negocios y que estaríamos 2 semanas solo nosotros. La casa de mis tíos era bastante grande, ambos tenían una vida cómoda ya que mi tío era dueño de un pequeño hotel y estaba a punto de abrir otro en puerto Valllarta










Llegamos a la casa y mi tía Claudia se adelanta un poco para abrir la puerta en lo que yo bajaba mis maletas. Mi tía me estaba dando la bienvenida a su casa cuando accidentalmente se le caen las llaves y al inclinarse para recogerlas su tremendo culo quedado empinado frente a mí, en ese momento me entraron unas ganas de darle una fuerte nalgada como siempre había imaginado.
Me contuve y mi tía levanto sus llaves, voltio a verme y me regalo una sonrisa. Entramos a la casa y me llevo al cuarto que iba ocupar, subiendo las escaleras el culazo de mi tía quedo a la altura de mi cara meneándose a cada escalón que subía, tuve una erección ante semejante panorama, yo solo admiraba su magnífico culazo moviéndose de un lado a otro.
Llegamos al cuarto y me dijo que tomara una ducha mientras ella preparaba la cena. Mis tíos tenían una bañera bastante grande, la llene con agua tibia y me metí relajándome, cerré mis ojos y todo lo que venía a mi mente era el culazo de mi tía meneándose en las escaleras, mi verga se puso y en la calentura del momento me comencé a masturbar, me deje llevar imaginado el culo de mi tía hasta que el toquilo de la puerta me asusto.
-La cena está casi lista –cometo mi tía.
-Si tía, enseguida voy –respondí saliendo de la bañera.
Sin acabar de masturbarme me salí de la ducha y fui a cenar, en medio de la cena mi tía dijo que se ira a duchar también, echándole una última mirada a su culo termine mi cena y con mi tía duchándose inspeccione la casa que era bastante grande, al pasar enfrente de su recamara me entro una gran curiosidad y excitación, me puse a hurgar sus cajones encontrado varias de sus bragas y una que otra tanga.
Me llamo la atención una tanga roja, la agarre para verla mejor y mi verga nuevamente se puso dura las lleve a mi nariz y las comencé a oler, tenían un aroma dulce de mujer madura, seguí husmeando y en lo más en lo más profundo del cajón encontré un vibrador, no me lo podía creer, mi tía con un vibrador. En eso escucho los gritos de mi tía buscándome y guarde rápidamente todo sin alcanzar a examinar el vibrador.
-Aquí estoy tía –conteste un poco agitado.
-¿Dónde estabas? –Pregunto ella– bueno no importa, para mañana tengo planeado varias actividades así que duérmete temprano.
Me fui a dormir pero no dejaba de pensar en mi tía y en el vibrador que había encontrado, me volví a masturbar y esta vez no me detuve hasta correrme. Al día siguiente nos levantamos muy temprano y lo primero que hicimos fue ir a desayunar a un restaurante, terminando de desayunar nos dirigimos al centro comercial y como siempre el culote de mi tía llamaba la atención bailando al compás de su caminar aún más con esos jeans ajustado que traía puestos.
Me compro ropa y un traje de baño para ir a la playa y antes de irnos fuimos a comprar uno para ella, tomo varios trajes y se fue a los vestidores a probárselos, regreso vistiendo un bañador color blanco con negro con tirantes al cuello.
-¿Cómo me veo? –me pregunto dando una vuelta en el vestidor.
Solo alcance a responder muy bien tía, me quede sin palabras ante semejante espectáculo y mi verga no tardo en despertar, me enseño cada traje que se probó, parecía una pasarela exclusiva para mí y como protagonista su enorme culazo, no tardó en aparecer con un bikini negro ajustado que resaltaba sus curvas, se veía fantástica y para ese momento ya no controlaba mi erección. A los pocos minutos mi tía me llamo desde el vestidor.
-Podrías ayudarme con mi bikini Toño –dijo dándome la espalda y colocando sus manos en sus tetas– no logro quitar el nudo del bikini.
-Claro que si tía –dije acercándome a ella disimulando mi erección– yo te ayudo.
Me coloque detrás de ella y comencé a desanudar el bikini, tener ese culo a centímetros de mi verga me volvía loco, quitando el nudo del bikini accidentalmente arrime mi verga dura en sus nalgas, mi tía pego un pequeño salto por la impresión pero no dijo nada.
Yo también me asuste un poco pensando en que mi tía se iba a enojar pero ella se quedó quieta, seguí quitándole el nudo del bikini mientras le daba ligeros arrimones a su culo, termine de quitar el nudo y mi tía Claudia se quedó inmóvil aun con mi verga pegada a su culazo, no sabía qué hacer en ese momento había soñado tantas veces con eso que antes de que pudiera hacer algo la encargada de la tienda nos interrumpió y mi tía me dijo que con eso era suficiente ,muchas gracias, y que la esperara afuera.
Salí rápidamente del vestidor con mi verga totalmente erecta no había forma de disimularla, me senté con la pierna cruzada tratando de esconder mi erección pero era imposible, mi tía regreso y haciéndome señas fuimos a caja donde compro el bikini negro, regresemos al auto y en todo el camino no dijimos nada de lo ocurrido en el vestidor.
La incertidumbre me comía durante la cena, no sabía cómo abordar a mi tía y me sentía algo incómodo hasta que mi tía rompió el silencio.
-Parece que te gusto el bikini –dijo mi tía rompiendo el silencio.
-Si tía, te veías muy bien en el –respondí nervioso.
Ella solo se rio y continuamos cenando, eso relajo el ambiente y seguimos hablando sobre la escuela, mis planes a futuro y demás temas, me comenzó a preguntarme cosas personales y términos de cenar nos fuimos a dormir. Me acosté pero no pude dormir, ya era de madrugada y no dejaba de pensar en lo sucedido en los vestidores y en el culazo de mi tía, tenía mucho calor y me levante para ir al baño y refrescarme pero antes de llegar pude escuchar pequeños gemidos en voz baja provenientes de la recamara de mi tía Claudia.
En ese momento me entro un gran morbo y la excitación de ir a ir a espiarla, me acerque lentamente a su recamar y volví a oír nuevamente sus gemidos, mi verga se volvió a poner dura imaginándomela usando el vibrador, la puerta no estaba cerrada con seguro y al empujarla lentamente con mucho cuidado logre abrirla un poco, la vista fue increíble, mi tía Claudia estaba solo con brasier y bragas acostada en su cama con sus piernas abiertas disfrutando de su vibrador tratando de contener sus gemidos.
Ante increíble visión mi verga se puso tan dura que no pude controlarme más, entre sigilosamente sin hacer ruido y estando mi tía con los ojos cerrados le acaricie su pierna. Ella se asustó al verme parado en la esquina de su cama, se cubrió rápidamente con las sabanas y me ordeno enojada que me fuera de su recamara.
-¡Qué haces aquí! –Exclamo furiosa mientras se levantaba de la cama–lárgate de inmediato.
Se puso enfrente de mi tratando de sacarme de su recamara a empujones pero era eran tan fuerte mi impulso que no me importaba más nada. La sujete con fuerza pegándola hacia mi intentando darle un beso, ella rápidamente se separó he intentaba escaparse de mis brazos, le comencé a sobar sus tetas y su concha con mis manos al mismo tiempo que la sujetaba.
Mi tía Claudia hacia el intento de zafarse pero le resultaba imposible, poco a poco dejo de luchar y comenzó a ceder antes mis caricias, sin darle tiempo a reaccionar le estampe nuevamente un beso a lo cual ella seguía diciéndome que me detuviera pero respondía a cada beso que le deba.
La besaba por todo su cuello hasta llegar a sus tetas y con mis manos le apretaba todo su inmenso culo, mi tía comenzó a emitir pequeños gemidos y a pedirme que me detuviera pero se dejaba manosear sin resistirse, la voltee y empecé besar toda su espalda bajando despacio, llegue hasta su brasier y lo desabroche sin problemas, mi tía Claudia estaba totalmente entregada a mis arrumacos, continúe hasta llegar a su culazo y baje sus bragas, al fin pude ver ese tremendo culo que me obsesionaba desde niño desnudo.
Teniendo semejante culazo en mi cara me lancé a acarícialo y besarlo como loco, masajee y bese cada una de sus nalgas, mi tía se inclinó un poco dejando ver su rajita desde atrás, mi tía coloco sus manos sobre mi cabeza y lentamente me guio hasta su coño que estaba perfectamente depilado, empecé a besar y lamer alternado entre su vagina y nalgas, mi tía Claudia fue abriendo sus piernas de forma tímida.
Era mi primera vez viendo y lamiendo un coño, empecé a lamer sus labios y su clítoris sin parar mi tía comenzó a gemir y a temblar al ritmo de mis lamidas, yo seguía como loco chupando y lamiendo su concha hasta que se tensó y dando un largo suspiro grito que se corría, el orgasmo de mi tía fue tan fuerte que me mojo toda la cara.
Mi tía cayó boca arriba sobre la cama aun temblando por el orgasmo, me lancé sobre ella y continua besándola, con los roces y caricias mi verga se abrió camino hacia la entrada de su vagina, estaba ansioso por metérsela y perder mi virginidad con mi tía Claudia que tanto había deseado. Rápidamente coloco su mano protegido su vagina quitando mi verga.
-No podemos hacer esto Toño, soy tu tía –dijo con un tono dócil– no me la metas.
Mi verga estaba tan dura que no iba a dejar pasar la oportunidad, llevándome por la lujuria quite su mano sin resistencia e introduje mi verga de un solo golpe en su coño, mi tía solo dio un largo gemido al sentirla toda, ya estaba mojada por el vibrador por lo que mi verga entro con facilidad, su rajita estaba tan cálida y mojada que casi me corre al instante.
-Siempre soñé con hacer esto tía –dije besándola.
Mi tía correspondió el beso y comencé a mover mis caderas lentamente, metiendo y sacando mi verga, sus gemidos fueron aumentando a cada embestida que le daba, besaba todo su cuello y sus tetas mientras ella me acariciaba la espalda, los gemidos de mi tía llenaron la habitación y me motivaban a arremeter con más fuerza.
Intente aguantar lo más que pude pero al ver al mujeron de mi tía gimiendo no pude resistir más, mi verga empezó a palpitar y antes de correrme mi tía saco mi verga eyaculando afuera, termine manchando su vientre y tetas con mi semen, la imagen de mi tía cubierta por mi leche era gloriosa como en mis más sucias fantasías.



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