jueves, 9 de agosto de 2018

relatoseroticosy fotos de twiter

aviso impórtante   el material fotografico aqui expuesto es tomadode cuentas de amigos de twiter quienes comparten a sus esposas  muchas gracias a ellos

Adora su polla. Es pequeña, curvada, venosa. Una polla que la desea, la busca, la obedece. Una polla que crece en sus manos, entre sus senos, sobre la lengua húmeda que desciende hasta la base, que asciende hasta su glande una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez…
Adora acogerla en la suavidad de su vulva, acariciarla con su vello espeso, rodearla con los labios hinchados; disfrutar de cómo se frota contra ellos, se folla su clítoris, humedece el camino hacia sus entrañas.



Adora  abandonarse al placer de su dureza al penetrarla, de su rugosidad en las paredes, de su empuje en el culo; apretarla, correrse, quemarse con el fuego que la inunda y se desborda perlando sus glúteos.


Adora yacer abrazados, sentir los latidos desbocados de su corazón, la sangre que se agolpa en las venas, el deseo que la invade de nuevo y la empuja a deslizarse hacia su pelvis, lamer su rafe, hundir la lengua en su interior, engullir el miembro que crece, que acaricia el cielo de su boca, que busca su garganta sin lastimarla.
Adora sentir el cuerpo que gira, la boca que apresa su coño, los labios que maman al compás de su mamada.






Se masturba en la soledad de su habitación. Tiene los  ojos cerrados para dejarse llevar por sus fantasías inconfesables. No es su mano, sino la de una mujer de dedos suaves y largos que le besa, le abraza, le susurra que le quiere mientras le acaricia con dulzura. Un trueno quiebra el silencio y le devuelve a la realidad. Las gotas repiquetean en los cristales y en su mente, los recuerdos. Las burlas en los vestuarios, las miradas socarronas en los urinarios públicos, la sonrisa de suficiencia del actor porno. Presumen, como si tener un pene grande fuera su mérito, como si él fuera el culpable de que el suyo no lo sea. Intenta convencerse de que no es así, pero no es fácil encajar la cara de decepción mal disimulada cuando la mano femenina se hunde bajo sus calzoncillos, cuando los baja y constata que está erecto, cuando chupa intentando que crezca unos centímetros más. Ni las excusas, la huida rápida o, peor aún, la compasión, el polvo por compromiso, como si él fuera esa polla, como si no hubiera dado placer suficiente con su piel, sus labios, su lengua que excitaron, mimaron, chuparon hasta arrancar un orgasmo.








Intenta convencerse, sí, pero no puede evitar que le invada la impotencia cuando, tras probar las cremas milagrosas, los aparatos extendedores, los ejercicios pélvicos, la cinta métrica refleja los mismos centímetros. Y estira la piel con rabia, fuerza la carne hasta que le duele y acaba sofocando el llanto que se agolpa en su pecho mientras grita en silencio a un dios inexistente. Le han reducido a una parte de sí mismo. Y la odia. Se odia. Les odia.


Ha parado de llover. Un tímido rayo de sol se cuela entre las nubes. Le anima a levantarse y salir de la tormenta que le azota. Coincide con su vecina en la puerta del ascensor. Se saludan con timidez y esperan en silencio hasta que la puerta se abre. La observa con disimulo mientras los pisos se suceden. Siempre le ha parecido bonita, pero ¡para qué intentarlo! Ella levanta el rostro y sus ojos coinciden. Otro rayo de luz que atraviesa las nubes. Ella también odia los dedos masculinos que se hunden en su sexo con el único propósito de excitarla lo suficiente para meterle la polla, como si solo fuera un coño y no piel, carne, alma. Y se masturba en la soledad de su habitación con los ojos cerrados para dejarse llevar por sus fantasías inconfesables. No es su mano, sino la de un hombre de dedos suaves y largos que la besa, la abraza, le susurra que la quiere mientras acaricia con dulzura y le da placer con su piel, sus labios, su lengua que excita, mima, chupa hasta arrancar un orgasmo.
La invita a tomar un café. Ella acepta.



Relatos ero: Orgasmo femenino

Amor – Relato erótico corto (1)

Vení a dormir conmigo; no haremos el amor, él nos hará.
Julio Cortázar.
Ven a dormir conmigo, pero no dejes que el sueño me venza. Abrázame como solo tú sabes, acunándome como a una niña, encendiéndome como a una mujer.
Mírame. Que tu luz ilumine la oscuridad, que tus sombras se fundan con las mías. No temo a los monstruos si caminas a mi lado entre las tinieblas.
Bésame, dame el aliento que a veces me falta, lléname de brisa, conviérteme en caracola y acerca tu oído a mis labios para escuchar el rumor de mi mar, el rugido de la tormenta, el eco de tu nombre en los abismos de mi pecho.




Coge mis manos, chupa cada dedo, encuentra el hilo rojo que nos une desde el principio del tiempo. Quiero que descienda hasta el centro de tu pecho para tejer, alrededor de tu corazón, una crisálida.
Acaricia esta piel que te pertenece. Que palpite, tiemble, arda la carne hasta los huesos. Quiero renacer como Fénix. Dame alas.
Yace sobre mí. Inmovilízame con tu peso. Coloca tu miembro entre mis labios. Que la humedad lo guíe a mi interior.






Horada mis entrañas, lléname hasta que no exista nada en mí que no seas Tú; tu olor, tu sabor, tu sudor; la dureza, la calidez, el estremecimiento de tu carne.
Quiero sentir el placer invadiendo cada célula que me conforma, las oleadas de energía ascendiendo  por mi columna, el estertor de una petite mort sin fin.
Para, bésame, muévete despacio hasta que mi vientre palpite de nuevo. Mátame una y otra vez.
Vacíate. Fluyamos juntos en un único río. Que el agua de nuestra vida cree otra.




Primavera – Relato erótico corto (2)

Jamás había experimentado un orgasmo. Siguiendo la tradición familiar, se casó virgen, a los 18, con su primer novio, un malnacido que le prometía el cielo y la hundió en el infierno. Sus relaciones emocionales se reducían a órdenes, silencios que rezumaban veneno y miedo; las sexuales,  a besos toscos,  estrujamiento de senos, fugaz culebreo de lengua y caderazos que la empotraban contra el cabecero de la cama, hasta que se corría gruñendo como un cerdo.




A pesar del deseo insatisfecho,  fiel a la educación (o falta de ella) recibida, nunca se había masturbado. Además, era frígida. Él se lo había escupido cuando la abandonó por una de las prostitutas que frecuentaba. Grita de placer y se corre varias veces, afirmó orgulloso, el pobre desgraciado, mientras hacía las maletas.




Atormentada por la ausencia, la libertad, la culpa, se lo confesó a su única amiga y esta se lo tomó como algo personal. Durante una hora la aturrulló con el informe de Shere Hite, el empoderamiento femenino y la necesidad de que se abriera a nuevas experiencias. Ella escuchó en silencio, asintiendo levemente,  pero cuando al despedirse elevó la mano en el aire sin mirar atrás, su amiga pensó que había sembrado en terreno baldío.




Por fortuna, se equivocó. Tres semanas después, le llamó para pedirle «el enlace a esa página web que te enseña a masturbarte»: la semilla había germinado.
El primer día fue desastroso. Aquellos tutoriales le parecían porno duro y, además, se sentía como una pecadora que infringía el sexto mandamiento, y lo peor de todo, sola.
Lo dejó correr, pero la semilla continuaba enraizando y, un bendito miércoles, se armó de valor. A fin de cuentas, a lo largo de su vida había infringido el primero, segundo, tercero, cuarto, octavo y décimo mandamiento. Que  Dios la perdonara si cometía el sexto, porque el noveno la estaba atormentando y ¡YA ESTABA BIEN!






Se tumbó en la cama, cerró los ojos y se dejó llevar. Los tallos guiaron a sus manos por los pechos generosos, el vientre redondo y maduro, el vello abundante que cubría su pubis, los labios hinchados y húmedos, el clítoris que palpitaba como un corazón.
Y floreció.

 Era principio de cursos y llevaba a mi hijo al colegio, por una razón u otra siempre se me hacia tarde, y así fue como lo conocí, el llegaba también casi todos los días tarde a dejar a su niña, era un hombre como de 38 años guapote de espaldas amplias alto como de 1.85 y muy bien parecido del tipo español, (todo lo contrario a mi marido), bien nos encontrábamos casi diario en la puerta del colegio y como casi no había ya padres de familia afuera pues nos sonreíamos los dos sin llegar a platicar.





















macho...jajaja y que macho!! el se lo merecía por ser chingón en la cama y no pendejo como mi marido, en fin me tragué toda su leche le dije que su leche era deliciosa el me dijo que era por la dieta del gimnasio, yo lo comencé a mamar de nuevo, lo iba a dejar vacío esa verga no se me iba a escapar sin darme hasta la última gota de leche,regresó su erección enorme poderosa, solo que esta vez no tuvo piedad de mi , me pidió que empinara el culo, yo lo empine a todo lo que da ofreciéndoselo a ese papacito, me acercó la ñonga a mi pepa pero el muy cabroncito la levanto me puso crema en mi chiquito y lo empujo con todas sus fuerzas, el cabrón me hizo gritar, le dije que era un hijo de puta cabrón vi su cara en el espejo y solo sonrió, se aferró a mis caderas y me empezó a dar una chinga que en mi vida me la habían dado ! nunca me había comido una verga de ese tamaño por el chiquito, yo gemia como perra en celo el sabía la chinga que me estaba poniendo de repente el dolor de sentir ese animalote en mi culo comenzó a desaparecer y le dije no pares no pares fornica mi culo con fuerza el se reía y empujaba con fuerza, le dije eres un cabrón!! la idea de que aquel animalote se viniera dentro de mi culo me mojo aun más, le dije quiero que termines dentro de mi chiquito, el seguía bombeando con ganas pero no se venía, me dijo: pídemelo con ganas! y yo le suplicaba por su leche y el muy cabrón se reía, le decía échamelos cabrón hazlo te lo suplico, baña mi chiquito con tu leche, el ya no aguanto y los chorros de leche comenzaron a llenarme hasta los intestinos, sentía aquella leche hirviendo dentro de mi, fue una cogida riquisíma, asi estuvimos durante meses fue divino. SI QUIEREN CHATEAR MI CORREO ES : calladojessy@gmail.com



Solo habían pasado 5 minutos desde que te vi, y me parecía una eternidad, te encontrabas justo al centro de aquel cuarto, con solo una luz dirigida directamente a tu rostro, así en esa posición, de rodillas, con tus hermosas manos pegadas a la nuca y las piernas separadas, llevas ese vestido que me excita tanto, con un escote que me deja ver esa espalda perfecta, digna de una diosa, tengo tanto morbo, ya estoy esperando que cometas un pequeño error, que por muy minúsculo que sea, me dejara castigarte esos pechos tan generosos, y sobre todo tan perfectos que hasta el momento siguen intactos, también puedo ver tu culo, virgen aun, ya deseo que pase la hora que me he planteado dejarte con la incógnita de que pasara contigo, pero solo han pasado 5 minutos, que lento pasa el tiempo?

?Mas tarde, ya a pasado una hora, y se que tu te encuentras desesperada, no sabes que pasara contigo, te sigo observando, y que gusto me da que no te hayas movido ni un centímetro, ojala que en toda la sesión tengas esa resistencia, de repente entro en la sala, intentas voltear a mirar quien es, pero sientes un palmazo en tu nalga y regresas a la posición original, después comienzo a hablar "Mary, desde este momento?eres nadie, eres una puta que solo le servirá a su amo?recibirás castigos y premios durante tu estancia aquí, estos castigos y premios te los daré a mi juicio " después de eso me tomo un momento?

"Desde este momento, te dirigirás a mi como amo o señor" tu escuchas atentamente, "no podrás dirigirme la vista, ni mucho menos hablarme a menos que se te pida, entendido?" te noto muy nerviosa, y como no, es la primera vez que te dicen Ali, nunca habías sido tratada como a una cualquiera, pero no respondes, en eso sientes que te golpeo la nalga pero con mas fuerza que la anterior "creo que pregunte si habías entendido?, sabes no me gusta repetir las cosas te has ganado el primer castigo sabes?" en eso noto una lagrima que recorre tu mejilla, y me contestas muy tímidamente "si, mi amo", "Veo que ya vas entendiendo" respondo te pido que te pongas de pie y comiences a desnudarte, mas sin embargo noto que te sonrojas, te da morbo de que te pida que te desnudes enfrente de mi, en eso sientes un fustazo en tu espalda, y es que no te habías dado cuenta de que en una mesita que introduje sin que te dieras cuenta, había muchos instrumentos, según yo para tu tortura, entre estos instrumentos puedes observar, un collar, 2 muñequeras con unos pequeños arillos para sujetarte, así como 2 tobilleras con sus respectivos arillos, esposas, consoladores de diferentes grosores, un bote de vaselina, látigos y fustas una raqueta de ping-pong, cuerdas, 3 mordazas de diferentes tipos, y un bozal.



Con todo esto te estremeces, yo lo noto y te digo "calma, de ti dependerá el instrumento que use" mientras tanto, creo que te dije que te desnudaras, para lo cual comienzas por recorrer el zipper de tu traje, miro como es que va apareciendo la tanga que te ordene que trajeras para esta ocasión, después de que ya te despojaste del vestido, solo quedas con la tanga y el sostén, cuyos tirantes son transparentes, mas tarde te quitas el resto de ropa y te paras frente a mí con la mirada al piso, después te digo "para empezar hay que depilar ese monte de Venus", te llevo hasta el baño y unto una considerable capa de cera, después de un rato, procedo a retirarla poco a poco, procurando que sientas cada uno de los vellos que se desprenden de tu hermoso cuerpo, después procedo a lavar y retirar los restos de cera, te pregunto como estas y me respondes "bien amo, gracias" mas sin embargo noto que las lagrimas te escurren por tus mejillas, entonces te digo "no llores puta, esto no es nada a comparación de lo que viene", te asustas y comienzas a temblar, después te ordeno "a cuatro patas perra" al instante obedeces, y te pongo el collar con la argolla, y ato una correa al mismo, y después me dirijo nuevamente al salón de sesiones, de donde cuelga una barra de 1 metro al cual procedo a atar tus manos, y tus tobillos al piso, separados a una distancia considerable de 1.25 metros, quedas parada en forma de X, después procedo a levantarte de tal forma que solo toques el piso con las puntas de los dedos de los pies, estas ahí indefensa, sin ninguna forma de escapar, con casi todo tu peso descansando en tus muñecas y tus tobillos, en realidad es una posición bastante incomoda, luego procedo a colocarte una mordaza, y a pinzar tus pechos, cuando coloco las pinzas te estremeces a tal grado de soltar un quejido que es ahogado en su mayoría por la mordaza.














    -AHHH..TRANQUILA JUANA..OHH..NO SE VA A ACABAR..OHHH..ES TUYA MI AMOR.. OHH JUANA..QUE RICO ME LA ESTAS MAMANDO MAMITA CHULA..OHHH..-
    Ella me miraba sin dejar de chuparla,la recosté en su cama ella abrió las piernas solita, complaciente,mire con lujuria su panocha peluda..los labios carnosos,gruesos,peludos,morenos, me incline y comenze a lamersela,chupe sus gruesos pelos y ansioso hundí mi lengua en su carnosa y empapada papaya..ella jadeaba contenta
  





      Nompodia creer que estuviera mamando la panocha a mi propia madre,la mujer que se supone es prohibida para mi..sin embargo la tenia encuerada y abierta de piernas y le estaba chupando su cosita rica...se la mame un buen rato,tenia en la boca su rico sabor
    -YA..YA..MIJITO..DAMELA..DAMELA YA..QUIERO SENTIRLA YA MI AMOR..METEMELA YA POR FAVOR MI NIÑO..OHHH..METEME LA VERGA PAPI LINDO..-
    Me acomode entre sus piernas y se la metí con fuerza,mi madre grito delicioso al sentir dentro de ella mi macana bien tiesa...se la metí un buen rato hasta que me vine dentro de ella..con placer inmenso me vacié dentro de su vagina,la llene de leche caliente...que rico es eyacular en mi madre...







Soy Susana y esta una mas de mis aventuras. Esto que les cuento sucedió el 24 de diciembre 2003 en casa de mis suegros los padres de Dani.Fue una noche familiar y con algunas amistades. Todo sucedió como corresponde a una buena navidad: comida,bebidas ,etc. todo salió normal y muy bueno.
Al paso de las horas unos se van otros se quedan, en fin. La bebidas comenzo a hacer efecto en nosotros, y como a las cuatro de la mañana, quedábamos el Dani y yo, con mis suegros. Ellos son jóvenes, tienen 41 y 48 años, mi suegra es la clásica mujer caderona y muy culona, y él fue boxeador, es muy fornido y fuerte, y casi siempre quiere demostrar lo fuerte que está.
Pues ahí estábamos tomando cerveza cuando mi suegra se fue quedando dormida en el sillón, cansada de tanto reir y las bebidas ingeridas. Mi suegro procedió a tomarla entre sus brazos y la subió a su habitacion para dejarla descansar; al menos eso pensamos pero no fue así? Como hacia un poco de frío, después de unos minutos en que mi suegro subió, le dije a Dani.
-Voy por un suéter, ¿queres que te traiga uno?... ?
-No,me contesto Daniel.




Así que comencé a subir las escaleras, y me costó algo de trabajo por que la verdad ya me sentía algo mareada. Para llegar a nuestra habitacion tengo que pasar por la de mis suegros, y al pasar estaba la puerta entreabierta, cuando de pronto escuché:
-Ahora si mamita, este culito se va ha tragar mi verga? -, dijo mi suegro, cachetendole el culo a mi suegra.
Al escuchar eso, regresé muy despacio y en silencio me asomé por la orillita de la puerta y ¡guau!, mi suegra estaba acostada sobre la cama boca abajo, con el vestido a la cintura y con una almohada debajo de su cadera, bien parada y mostrando su hermoso culo. Mis ojos se abrieron por completo y no pude gemir un poquito, pues ella inconsciente, estaba esperando a su macho con las nalgas paraditas.Mi suegro con los pantalones en los tobillos tomó la bombacha de ella y se la arrancó de un tiron, mi suegra ni se movio. Nunca había visto a mis suegros así, y la verdad lo que veía no lo creía?
Ella tenía un culo más grande de lo que imaginaba, pero bien duro nada flácido, mi suegro le dio dos sonoras palmadas, e imagínense el tamaño de sus manos por ser boxeador, eso sonó muy duro:
-¡Flojita y ayudando puta, que ahí te va mi verga!... -, le abrió esas tremendas nalgas y le escupió el orto para lubricarlo.
Con sus dedos le dilato bien el agujero del culo y me dejó estupida cuando sacó su increíble verga, una maravilla como de 20cms pero del grueso de una botella de cerveza o más, mis ojos se abrieron por la sorpresa y de mi boca salió una exclamación muy suave? Mi cosita empezó a lubricarse en cosa de segundos.



Mi suegro agarro su choto y lo dirigió al suculento orto de mi suegrita, que al sentir la gruesa verga de su marido, que se la clavó de un solo golpe, exclamó algo entre balbuceos y gemidos. Él comenzó a darle duro, tomandola de las caderas para hundirle toda su pija hasta los huevos, en un vaivén frenético y lujurioso, cogiéndosela como un loco de verdad, con furia y calentura?
Ya para ese momento tenía mi concha humeda sin siquiera tocármela, estaba en ese punto donde no queres otra cosa que no sea una verga bien parada, clavada en tus entrañas.
Así que seguía y seguía viendo, y él, cogiéndosela a todo vapor. Era un espectáculo de locura, y veía claramente como entraba ese choto en el culo de mi suegra; hasta que de pronto gritó el Dani:
-¡Tráeme un suéter también,Susana!... -, mi suegro al escuchar se dio vuelta hacía la puerta y me vio ahí con media cabeza observando como se cogía a su esposa.
Me quedé helada y mi vista se fue directo a esa vergota que se movia con vida propia; ahora la podía ver en toda su plenitud, y era increíble lo que veía, pues jamás había visto algo parecido, y sobre todo que entrara en un orificio tan estrecho, como es el culo. Comenzó a caminar hacia a mí, de inmediato caminé apurada hacia nuestro cuarto y le respondi a Dani que en un momento bajaría?
Abrí la puerta y la cerré rápido, mi corazón estaba a mil revoluciones por minuto, mis tetas paradas y los pezones endurecidos, mi conchita recaliente y ahí me quedé callada y sin moverme.
Sin embargo quería bajar, así que abrí la puerta y nada, el pasillo vacío...cierro, voy al baño me levanto el vestido, limpio mi conchita y aún estaba muy caliente,tomé los suéteres y sali muy despacio, sin hacer ruido. Bajé como pude y llegué nuevamente al living. Me tomé mi copa de un trago, me serví otra igual, y de otro trago me la tome.
Daniel ya estaba perdido en su sueño, y en esos momentos me entraron unos nervios de solo imaginarme que estaría a solas con su padre y como haria para salvarme de esa hermosa tranca,aunque mucho no me disgustaba ya la idea,despues de haberla visto.
En eso veo que baja mi suegro, rápido me siento al lado del Dani y mi suegro con una mirada muy caliente que nunca le había visto, se sirvio una copa y se la tomó:
-¿Queres que lo subamos a dormir,Susi?-, dijo refiriéndose a su hijo.
Ahí fue cuando todos los nervios me invadieron, todo me temblaba y encima contesté que sí. Lo levantó igual que a mi suegra, y como si de un bebe se tratara lo cargó y lo llevó a nuestra habitacion. Me quedé sola y con el corazón a punto de salirse de mi pecho. Me serví otra birra y adentro, luego unos tragos más, hasta que sentí que él ya estaba de regreso.
-Listo, ya esta en su cama y bien dormidito-
Todo me comenzó a dar vueltas, todo me temblaba; mi concha chorreaba a todo lo que daba. Él se sirvió otra cerveza y me dijo:



-¿Queres que te lleve a tu cuarto?... ?
-Si por favor, ya que me siento muy mareada-
Me agarró con un solo brazo, me cargó y vamos para arriba, solo veía el techo de la escalera y luego el del pasillo. Llegamos al cuarto me bajo a la orilla de la cama, me dio vuelta y me acosto igual que a mi suegra.
Acercó una almohada, me levantó el culo y la metió debajo de mi cadera quedando con mis nalgas al aire, me subió el vestido, vi la expresión de lujuria reflejada en su cara al ver mis nalgas con mi bikini y la protuberancia de mi chocha. No soy tan culona como mi suegra, pero tengo lo mío, sobre todo unas tetas duras y apetitosas que despiertan los más bajos instintos en cualquier tipo,o como el mismo Daniel quien en la misma cama completamente perdido, ignora lo que su padre pretende hacer conmigo.
-Ahora te tocará a vos comerte mi verga y sentir lo que viste-, dice mi suegro y me arrancó la tanga de un tiron?
Me atrajo hacia él, se desabrochó el pantalón, se lo bajo yo miro de reojo y veo esa chota apuntándome. Me abrió las piernas y la colocó en la entrada de mi concha, cuyos labios hinchados y ansiosos como nunca, esperaban que los penetraran. Sentí una energía que me invadía todo el cuerpo, yo ya estaba chorreando y mis deseos eran ser garchada por esa pijota. Cuidadosamente apuntó la cabezota y adentro, su pija comenzó a invadir mi argolla. ¡Misión imposible, era demasiada verga para mí!...
Les recuerdo que por mi profesion me toca ver pijas de todos los tamaños,pero esta era unica.
Le di una mordida a la colcha de la cama y mis uñas se agarran a las sábanas mientras sollozo como una puta,él sigue entrando y mis gemidos los doy a todo lo que mis pulmones dan, claro, amortiguados por las sábanas; siento su bulto y huevos pegar contra mi culo y me complazco al saber que fui capaz de comerme semejante verga. Mi suegro sigue en lo mismo, metiendome esa enorme cosa como loco, furioso y caliente?
Tengo un súper orgasmo que no tiene ninguna salida debido a ese tremendo choto que no deja salir mi acabada.Pienso lo bien que se debe sentir mi suegro, al sentir como le exprimo la verga con mi concha,él saco su verga y así pudo acabar como una bestia.



-¡Ay Susi, mira nada más,que hermosa puta sos,que bien que cojes.!, ya me mojaste los pantalones-, no sé hasta donde llegó mi orgasmo, pero ahí quedé muerta.
Vuelvo a la realidad cuando vuelvo a sentir su estaca y comienza otra vez duro, duro, rápido y fuerte, me parecía que con todo esto, estábamos arrullando a Dani el muy cornudo que no se movía ni decía nada, completamente perdido de sueño. Mi suegro seguía con su labor, cogiéndose muy turro a su nuera. Tengo otro orgasmo, pero ahora no me la sacó, si no que me la metió más y más rápido, recargando todo su cuerpo sobre mí? La fricción de su verga sobre mi clítoris, hizo que volviera a morder la colcha y a gemir y gritar entre dientes, la verdad creo que hasta me comí la colcha; pero él seguía y seguía cogiéndome?




-Susanita mi amor, date vuelta pues ahora te la voy a poner en ese hermoso culito que tenes.Me doy vuelta como puedo y le digo:
¡No, por favor, por ahí no!la tiene muy grande suegro,me va a romper toda... ?
Con una sola mano me tomó de la cabeza y quede con la cabeza clavada en el colchón y con mi culo a su alcance. Me escupió las nalgas y comenzó a lubricarme el orto con sus dedos y saliva, me soltó la cabeza y se agarrandose de mis caderas me metio su grueso cabezón en mi culo, ¡me la metió de un golpe!... Ahí si grité, pero una vez que estuve bien enculada, sentí como su enorme pija y huevos estallaban en mis nalgas, alli me retorci como una perra en celo. Repitió la dosis duro, fuerte y rápido, así tuve mi tercer orgasmo, con el golpeteo de sus huevos en mi concha. Hasta ahí me acuerdo? Despues me desmaye.




Sí, así fue? Desperté a mediodía con un dolor en todo el cuerpo, pero lo más increíble fue que seguía con la sensación de seguir bien caliente, como si aún me estuvieran cogiendo; con todo mi culito abierto y lleno de semen. Mi orto soltaba lechita hacia mi concha,y la almohada también tenía rastros de esperma y sangre?






Cómo puede me paré y caminé hacia el baño, tambaleándome y dejando un rastro de semen por toda la alfombra; llegué a la ducha la abrí y dejé caer agua tibia por toda mi espalda, nalgas y culo; todavía me seguía saliendo semen de mi culo. Fue algo que lo escribo y recuerdo y me pongo recaliente. Estuve ahí como unos 40 minutos, regresé a la cama por mi bata, moví al Dani que seguia dormido,era un dolor con placer que no hay palabras que lo describan.
Me dormí profundamente, hasta que Dani me despertó como a las dos de la tarde, y eso porque mi usana




-Hijo, ya está la comida? Apúrense a bajar-, me sonrió tan pícaramente que pensé: ¡Que hijo de puta,todavía viene a ver su obra!
S




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